El día de Jehová
En el AT existe el concepto de Dios como juez, juzgando las actividades diarias de su pueblo, tanto de la nación como del individuo. Desde la entrega de los mandamientos y leyes que Dios dio a Israel él indicó que había que ponerlos por obra (Deu_6:1-2). La obediencia era la mayor señal de que existía una relación con Jehová. Como consecuencia, el concepto de bendición y castigo es enfatizado en el Pentateuco (ver Lev_26:14-43 y Deu_28:1-68), predicado por los profetas y visto en los acontecimientos de la larga historia del pueblo, a veces obedeciendo y siendo bendecido y en muchas otras ocasiones desobedeciendo y siendo castigado.
Más adelante los profetas vieron que habría un día final de juicio en el cual Dios juzgaría a la nación y al individuo. Se llamaba este día escatalógico “El día de Jehová” o “El día del Señor” y tenía la idea tanto de bendición como de castigo. En muchos de los libros proféticos se ve la falsa esperanza del pueblo de que para los judíos “aquel día” sería día de bendición y no de castigo.
El mensaje de los profetas es claro: no se puede creer que el día de Jehová traerá bendición al pueblo de Dios solamente porque ha sido su pueblo escogido. Lo castigará por no haberlo seguido y obedecido. (Amo_5:18-20; Amo_6:1-7). El día de Jehová es día para rendir cuentas a Dios de cómo uno ha vivido. El juicio se basa en la obediencia o la desobediciencia a Dios.
“Una esperanza viva“
Dios es soberano; aunque va a castigar a su pueblo por rechazarlo a él y sus enseñanzas, promete “levantar el tabernáculo caído de David…”. En medio del juicio y la condenación, Dios no se olvida de su pueblo y les da esperanza para el futuro. Las bendiciones vendrán por medio de la naturaleza en una fertilidad y productividad jamás conocidas. Traerá al pueblo del cautiverio; ellos edificarán sus casas y plantarán sus viñas y sus huertos. Estas promesas producirán “una esperanza viva”.
Joya bíblica
Pues restauraré de la cautividad a mi pueblo Israel, y ellos edificarán las ciudades desoladas y las habitarán. Plantarán viñas y beberán del vino de ellas; plantarán huertos y comerán de sus frutos (9:14).
