1 de Samuel 24:7 David contuvo a sus hombres con estas palabras y no les permitió que se levantaran contra Saúl. Y Saúl se levantó, salió de la cueva, y siguió su camino.
1 de Samuel 24:8 Después de esto David se levantó, salió de la cueva y dio voces tras Saúl, diciendo: ¡Mi Señor el rey! Y cuando Saúl miró hacia atrás, David inclinó su rostro a tierra y se postró.
1 de Samuel 24:9 Y dijo David a Saúl: ¿Por qué escuchas las palabras de los hombres, que dicen: «Mira que David procura tu mal»?
1 de Samuel 24:10 He aquí, hoy han visto tus ojos que el Señor te ha puesto en mis manos en la cueva en este día; y algunos me dijeron que te matara, pero mis ojos tuvieron piedad de ti, y dije: «No extenderé mi mano contra mi rey, porque es el ungido del Señor.»
1 de Samuel 24:11 Y mira, padre mío, mira la orilla de tu manto en mi mano. Puesto que corté la orilla de tu manto y no te maté, reconoce y ve que no hay maldad ni rebelión en mis manos y que no he pecado contra ti, a pesar de que tú acechas mi vida para quitármela.
1 de Samuel 24:12 Juzgue el Señor entre tú y yo y que el Señor me vengue de ti, pero mi mano no será contra ti.
1 de Samuel 24:13 Como dice el proverbio de los antiguos: «De los malos procede la maldad», pero mi mano no será contra ti.
1 de Samuel 24:14 ¿Tras quién ha salido el rey de Israel? ¿A quién persigues? ¿A un perro muerto? ¿A una pulga?
¿A un perro muerto? ¿A una pulga? Saúl estaba persiguiendo a David con 3.000 guerreros escogidos, un ejército cinco veces mayor que la fuerza de David.
1 de Samuel 24:15 Sea el Señor juez y decida entre tú y yo; que El vea y defienda mi causa y me libre de tu mano.
1 de Samuel 24:16 Y sucedió que cuando David acabó de decir a Saúl estas palabras, Saúl dijo: ¿Es ésta tu voz, David, hijo mío? Entonces Saúl alzó su voz y lloró.
Los medios que utilizamos para alcanzar una meta son tan importantes como la meta misma. La meta de David era llegar a ser rey, así que en cuanto tuvo la oportunidad, estos hombres le exhortaron para que matara a Saúl. La negativa de David no fue un ejemplo de cobardía sino de valor. El valor de oponerse a un grupo y hacer lo que él sabía que era lo justo. No comprometa sus normas morales al ceder ante la presión de un grupo ni al tomar una salida fácil.
1 de Samuel 24:17 Y dijo a David: Eres más justo que yo, porque tú me has tratado bien mientras que yo te he tratado con maldad.
1 de Samuel 24:18 Tú has demostrado hoy que me has hecho bien, ya que el Señor me entregó en tu mano y sin embargo no me diste muerte.
1 de Samuel 24:19 Porque si un hombre halla a su enemigo, ¿lo dejará ir sano y salvo? Que el Señor, por tanto, te recompense con bien por lo que has hecho por mí hoy.
