Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Deuteronomio 13: En pos de Jehová

Apostasía por miembros de la familia o por un amigo íntimo.

Esta sección habla de la seducción espiritual por un miembro de la familia o por un amigo íntimo. Aun cuando el contenido de esta sección no menciona los falsos profetas, el problema es el mismo, porque cualquier persona que procura inducir a otra persona a la idolatría, esta persona está actuando como un falso profeta. Mientras que los falsos profetas enseñan sus falsas doctrinas públicamente, el miembro de la familia o el amigo íntimo hace su obra en secreto, o sea, individualmente y en la intimidad del hogar. El pueblo tenía que rechazar esta invitación para seguir a dioses desconocidos. Había un sinnúmero de dioses en el Antiguo Oriente, pero Israel solamente tenía un Dios y ninguno de estos dioses desconocidos podía tomar el lugar de Jehová en la vida religiosa de Israel.

Moisés ordenó al pueblo que rechazara a tal persona. Además, la persona debía ser apedreada hasta la muerte. Esta decisión enseña que la lealtad a Jehová es más importante que las relaciones humanas. Ni los lazos familiares ni las amistades íntimas podían permitir la apostasía o el sincretismo religioso en Israel. La relación que Jehová había establecido con Israel demandaba lealtad y amor hacia Dios. Esta lealtad excluye a cualquier otro dios en la vida del pueblo.

La apostasía de Israel era un crimen que demandaba la pena de muerte. Si una persona invita a otra persona a alejarse de Dios, esta persona debe ser denunciada en público y condenada a la muerte. El miembro de la familia sería el primer testigo contra la persona que instigó la idolatría. El propósito de esta severa penalidad era para enseñar a Israel que la apostasía afectaba a Jehová profundamente. Además, la sentencia de muerte motivaría a los demás a temer a Jehová y a eliminar el pecado de la apostasía de la comunidad.

La realidad histórica es que esta sentencia de muerte raramente fue aplicada en Israel. Diversas veces y en muchas situaciones, los israelitas abandonaron a Dios para servir a otros dioses. Apostasía e idolatría entró en Israel en los días de los jueces y se tornó parte de la vida diaria del pueblo de Dios. Finalmente, tanto el reino del norte, con su capital en Samaria, y el reino del sur con su capital en Jerusalén, fueron destruidos porque no oyeron la voz de los profetas y abandonaron a Jehová para seguir a falsos dioses.

La apostasía por medio de falsos líderes.

Esta sección es diferente de la anterior. En la sección anterior, Moisés mencionó a una persona que engañó a otra persona. Aquí el texto habla de personas que seducen a una ciudad. Los engañadores son identificados como hombres impíos. La expresión en heb. se traduce lit. “hijo de Belial”. Esta expresión se usa en el AT para identificar a diversas personas malas y perversas, que procuran engañar a otras personas. En el NT, la palabra aparece como un sinónimo de Satanás.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar