Ezequiel 28:10 «Con la muerte de los incircuncisos morirás a manos de extraños, porque yo he hablado»–declara el Señor Dios.›»
El ejército enemigo («extranjeros») que atacó a Tiro era el ejército babilónico comandado por Nabucodonosor. Este ataque ocurrió en 573/572 a.C.
Ezequiel 28:11 Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:
Esta endecha parece una burla dirigida al rey de Tiro. Muchos ven en este pasaje la caída de Satanás, punto de vista compartido por varios padres de la Iglesia en la segunda mitad del siglo IV d.C. Tal interpretación se ve reforzada por las palabras de los versículos 16, 17, pero no toma en cuenta del todo el contexto. La caída del rey de Tiro puede reflejar la caída de Adán, el primer rey, así como la caída de cualquier individuo presuntuoso. Lo mismo sucede con la caída de Satanás, porque la caída de cualquier persona presuntuosa refleja la de aquél que personifica como nadie el orgullo. Como Adán y como Satanás antes de su caída, el rey de Tiro pertenecía a Dios como una criatura creada perfecta (tú eras el sello de la perfección,. Su destino era llevar a cabo los planes de Dios y se le situó en Edén, en la presencia de Dios. A diferencia de Adán, quien estaba desnudo, el rey de Tiro se hallaba vestido de toda piedra preciosa, para resaltar su belleza y gloria.
Los versículos 14, 15 parecen constituir la más fuerte evidencia de que este texto se refiere a la caída de Satanás. Querubín grande , protector indica una alta posición, con responsabilidad y autoridad para proteger y defender (protector) el santo monte de Dios , una alusión al trono divino. La elevada posición, y el lugar específico que le correspondía a Lucifer antes de su caída, le ofrecía una oportunidad única para glorificar a Dios. (Algunos ven en el versículo 13 una referencia a que su función celestial era dirigir los coros cuyas voces alaban al Altísimo). Su caída fue ocasionada por el intento de apropiarse de esta gloria.
El pecado del rey de Tiro consistió en que a causa de la multitud de sus contrataciones se llenó de iniquidad . . . por lo que fue echado del monte de Dios.
Ezequiel 28:12 Hijo de hombre, eleva una elegía sobre el rey de Tiro y dile: «Así dice el Señor Dios: ‹Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría y perfecto en hermosura.
hermosura, yophi: Belleza, esplendor, brillantez, perfecto en su forma física, sin falta alguna en su simetría. Yophi proviene del verbo yaphah, que significa: «hermoso, amable, bello y elegante». Yophi aparece 18 veces en el Antiguo Testamento, la mitad de ellas en el libro de Ezequiel. En este pasaje, el rey de Tiro es descrito como «acabado de hermosura» cuando su nacimiento. En Ezequiel 16:14-15, la belleza que Dios otorgó a Israel era tan extraordinaria que llegó a ser famosa en todo el mundo. A Sion se le llama «perfección de hermosura». La visión más hermosa en la Escritura es la del Rey mesiánico disfrutando de su reino sin fin.
Ezequiel 28:13 ‹En el Edén estabas, en el huerto de Dios; toda piedra preciosa era tu vestidura: el rubí, el topacio y el diamante, el berilo, el ónice y el jaspe, el zafiro, la turquesa y la esmeralda; y el oro, la hechura de tus engastes y de tus encajes, estaba en ti. El día que fuiste creado fueron preparados.
