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Ezequiel 48: Reparto de la tierra

Repartición del País

Las doce puertas de Jerusalen.

Idealmente, el profeta reparte la tierra de Palestina, prescindiendo de todos los accidentes geográficos. Desde el norte al sur, el país es dividido en doce tiras corno en un papel, teniendo como centro la zona religiosa reservada al templo y a los de la tribu de Leví. Las tribus están distribuidas siete al norte de la zona sagrada y siete al sur, sin que ninguna quede en TransJordania, como en la antigua repartición de Josué. La distribución es totalmente convencional y simbólica. Las más próximas al centro, privilegiadas como cercanas al templo, son Juda, heredera de las promesas mesiánicas, que tuvo la dirección en la época de David y de Salomón, y Benjamín, por la predilección de Jacob por su epónimo. Las tribus más extremas son las provenientes de las esclavas de Jacob: Dan, Neftalí, hijos de la esclava de Raquel; Aser y Gad, hijas de Lía. Todas las tribus tendrán sustancialmente los mismos derechos y serán iguales, descartándose los privilegios conquistados por la fuerza.

Las tribus septentrionales

La enumeración empieza por la frontera norte, determinada en el capítulo anterior. La enumeración es reiterada y cansina. Todas las tribus tienen una parte igual, es decir, una franja que va desde la frontera oriental al mar Mediterráneo. No se especifica la anchura de la franja territorial.

La parte central sagrada y del príncipe

Junto a la tribu de Judá está la zona sagrada reservada a Yahvé para su templo y para sus sacerdotes y levitas. La parte sagrada y la ciudad es un cuadrado de 25.000 codos de lado. Este cuadrado se divide en tres rectángulos. El recinto sagrado propiamente tal comprende 25.000 codos de largo y 20.000 de ancho. En el centro está el templo. Este rectángulo está destinado a los sacerdotes, descendientes de Sadoc. Al norte del rectángulo asignado para los sacerdotes está la parte que les corresponde a los levitas, en todo igual a la de aquéllos. No podrán enajenar nada de su territorio. Está consagrado a Yahvé, y, por tanto, no pueden desprenderse de las primicias de la tierra, o parte más selecta del territorio. Al sur de la parte asignada a los sacerdotes hay un rectángulo más reducido, de 25.000 codos de largo por 5.000 de ancho (unos 12:5 km. de largo por 2:5 de ancho), que está reservado a la ciudad. La ciudad propiamente tal forma un cuadrado de 4.500 codos de cada lado (unos 2:5 km.) y estará rodeada de una zona libre de 250 codos de cada lado (unos 125 m.). Sumando estas medidas a las anteriores, tenemos los 5.000 codos del versículo 15.

Esa zona libre tenía por fin separar la ciudad de la zona sagrada. La parte que queda fuera del perímetro de la ciudad, tocando con la porción santa (10.000 codos al oriente y otros tantos al occidente: unos cinco km. en cada parte), estará reservada para proveer a la alimentación de la ciudad. Los componentes de la ciudad pertenecerán a todas las tribus de Israel. El conjunto de las partes reservadas a los sacerdotes, los levitas y la ciudad es un cuadrado de 25.000 codos de largo por otro tanto de ancho (unos12:5 km. de lado), y para la ciudad se reservará sólo la cuarta parte. Lo que queda al oriente y al occidente de la parte central, reservada a Dios (sacerdotes, levitas y ciudad), será reservado al príncipe. La zona, pues, de éste se extiende desde el cuadrado central asignado a Yahvé hasta el Jordán, y de aquél hasta el Mediterráneo. Y en cuanto a lo ancho, está limitada por las tribus de Judá y de Benjamín.

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