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Introducción a La carta a los efesios

(c) La carta nos hace ver que Pablo y los destinatarios no se conocían personalmente, sino solo por referencias. En 1:15, Pablo escribe: «Porque he tenido noticias de vuestra fe en el Señor Jesús.» La lealtad de las personas a las que estaba escribiendo era algo que sabía porque ya se lo habían dicho, no por propia experiencia. En 3:2 les escribe: «Suponiendo que sepáis de la mayordomía de la gracia de Dios que se me ha concedido en relación con vosotros.» Es decir: « Si habéis oído que Dios me ha dado la tarea y el ministerio de ser apóstol de vosotros los gentiles.» El conocimiento que tenía la iglesia de Pablo como apóstol de los gentiles era algo de lo que habrían oído, pero que no conocían por un contacto personal con él. Así pues, la carta contiene señales que no encajan en la relación íntima y personal que tuvo Pablo con la iglesia de Éfeso.

Estos hechos se podrán explicar; pero hay un hecho externo que zanja la cuestión. En l:l, ninguno de los manuscritos antiguos más importantes del Nuevo Testamento griego contiene las palabras en Éfeso. Todos dicen: «Pablo… a los santos que son también fieles en Jesucristo.» Y sabemos, por la manera como lo comentan, que esa era la forma del texto que conocían los antiguos padres griegos.

¿Fue pablo el autor?

Algunos investigadores han llegado a encontrar todavía otra dificultad en Efesios. Han puesto en duda que Pablo fuera el autor de esta carta. ¿En qué razones basan sus dudas?

Dicen que el vocabulario es diferente del de Pablo, y es cierto que hay unas 70 palabras en Efesios que no se encuentran en ninguna otra de sus cartas. Eso no tiene por qué sorprendernos, porque es un hecho que en Efesios Pablo está hablando de cosas que no había tratado nunca antes. Estaba recorriendo un camino de pensamiento por el que no había viajado antes; y, por supuesto que necesitaba palabras nuevas para expresar nuevos pensamientos. Sería ridículo exigirle a un autor con la mente de Pablo que no usara nunca términos nuevos y se expresara siempre con las mismas palabras.

Se dice que el estilo no es el de Pablo. Es verdad -y eso lo podemos ver hasta en la traducción española de Efesios, así que mucho más en el original- que el estilo de Efesios es diferente del de las otras cartas paulinas. Las otras cartas las escribió para salir al paso de una situación determinada. Pero, como ha dicho A. H. M›Neile, Efesios es «un tratado teológico, o más bien una meditación espiritual.» Hasta el lenguaje que usa es diferente. Moffatt lo expresaba diciendo que, hablando en general, el lenguaje de Pablo es como un torrente; pero en Efesios tenemos «un río ancho que fluye lentamente llenando su cauce.» La longitud de las oraciones en Efesios es alucinante. En el original, Efesios 1: 3-14, 15-23; 2:1-9; 3:1-7 son cada pasaje una oración larga y sinuosa. M›Neile llama a Efesios hermosa y correctamente «un poema en prosa.» Todo esto es muy distinto del estilo normal y corriente de Pablo.

¿Qué se puede decir a todo esto? En primer lugar, tenemos el hecho general de que ningún gran escritor usa siempre el mismo estilo. Por ejemplo: Cervantes usa estilos muy diferentes en el Quijote, y en las Novelas ejemplares, y en Persiles y Segismunda, y en los Sainetes y las Comedias. Cualquier gran estilista -y Pablo era un gran estilista- acomoda su estilo a su propósito y a sus circunstancias en el momento de escribir. Es una mala crítica el decir que Pablo no escribió Efesios sencillamente porque se advierten en esta carta un nuevo vocabulario y un estilo nuevo.

Pero hay más. Recordemos cómo escribió Pablo la mayor parte de sus cartas. Las escribió en medio de un ministerio atareadísimo, cuando, en la mayor parte de los casos, iba de camino. Las escribió para salir al paso de un problema acuciante que había que tratar al momento. Es decir, que Pablo escribió la mayor parte de sus cartas contra reloj. Ahora recordemos que Pablo, si fue él el autor de Efesios, lo escribió cuando estaba en la cárcel, cuando tenía todo el tiempo del mundo para escribir.

¿Y nos sorprende que el estilo de Efesios no sea el de las otras cartas? Además, esta diferencia de estilo, esta cualidad meditativa, poética, es más obvia en los tres primeros capítulos, que son una larga oración, que culmina en una gran doxología. No hay nada parecido en las otras cartas paulinas. Este es el lenguaje de una oración lírica, no el de la discusión o la controversia o la reprensión. Las diferencias están muy lejos de demostrar que Efesios no sea de Pablo.

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