(c) 9:32-12:24; incluye la conversión de Pablo, la extensión de la Iglesia hasta Antioquía, y la entrada del gentil Comelio en la Iglesia, con la intervención de Pedro. El resumen final es: « A todo esto, el Evangelio crecía en extensión y en influencia.»
(d) 12:25-16:5; cuenta la extensión de la Iglesia por toda Asia Menor y la campaña de evangelización en Galacia. Termina diciendo: «Las congregaciones se iban consolidando en la fe, y crecían en número de día en día.»
(e) 16:6-19:20; relata la extensión de la Iglesia en Europa y la obra de Pablo en grandes ciudades gentiles como Corinto y Éfeso. En resumen: < Así iba extendiéndose el Evangelio poderosamente y haciéndose maravillosamente eficaz.»
(f) 19:21-28:31; cuenta la llegada de Pablo a Roma y su encarcelamiento allí. Termina con la descripción de Pablo
Este plan de Hechos contesta la pregunta más perpleja: ¿Por qué termina allí? Termina con Pablo en la cárcel esperando el juicio. Nos gustaría saber lo que le pasó después; pero la continuación está cubierta de misterio. Sin embargo, Lucas terminó allí porque había cumplido su propósito: había relatado cómo había empezado el Cristianismo en Jerusalén y se había extendido por el mundo hasta llegar a Roma. Un gran investigador del Nuevo Testamento ha dicho que el título de Hechos podría ser «Cómo llevaron la Buena Noticia desde Jerusalén hasta Roma.»
Las fuentes de Lucas
Lucas era un historiador, y las fuentes de un historiador tienen una importancia suprema. ¿De dónde obtuvo Lucas la información? En este sentido, Hechos se divide en dos partes:
(i) Los primeros quince capítulos, de cuyos acontecimientos no fue Lucas testigo presencial. Lo más probable es que tuviera acceso a dos fuentes:
(a) Las actas de las iglesias locales. Puede que ni siquiera estuvieran escritas; pero cada iglesia tenía sus memorias. En esta sección podemos dilucidar tres informes: el de la Iglesia de Jerusalén, que encontramos en los capítulos 1 al 5 y 15 y 16; el de la Iglesia de Cesarea, que cubre 8:26-40 y 9:3110:48, y el de la Iglesia de Antioquía, que incluye 11:19-30, y 12:25-14:28.
(b) Es muy probable que hubiera ciclos de historias que podríamos llamar Los Hechos de Pedro, de Felipe y de Esteban. No cabe duda de que la amistad de Lucas con Pablo le puso en contacto con todas las personalidades de todas las iglesias, cuyas historias se pondrían a su disposición.
(ii) Los capítulos 16 a 28. De mucho de esta sección Lucas fue testigo presencial. Cuando leemos Hechos con atención nos damos cuenta de un hecho curioso: la mayor parte del tiempo, Lucas cuenta las cosas en tercera persona de singular o plural; pero hay algunos pasajes en los que cambia a la primera persona del plural, y de «ellos» pasa a «nosotros». Los pasajes «nosotros» son los siguientes: Hechos 16:10-17; 20:5-16; 21:1-18, y 27:1-28:16. En todas estas ocasiones Lucas tiene que haber estado presente. Debe de haber hecho un diario del viaje, y por eso tenemos en estos pasajes el relato de un testigo presencial. En cuanto a los momentos cuando no estaba presente, deben de haber sido muchas las horas que pasó en la cárcel con Pablo y las historias que Pablo le contó. Puede que no hubiera ninguna gran figura que Lucas no conociera, y en cada caso debe de haber obtenido el relato de alguien que estuvo allí.
Cuando leemos Hechos, podemos estar seguros de que no ha habido ningún historiador que tuviera mejores fuentes que ucas, ni que las usara con mayor rigor histórico.
