Etiopía
Pero es a la lejana y legendaria Etiopía, que constituía el otro extremo del mundo antiguo, a donde llegarían las noticias de la victoria de Jehová. Y también los etíopes, según la expectativa profética, reconocerían a Jehová de los Ejércitos como Soberano.
La palabra ¡Ay! con que empieza 18:1 puede dirigir equivocadamente nuestra exégesis. Esta palabra no siempre introduce una acusación y sentencia. A veces sólo sirve como una interjección para llamar la atención del lector o decir «escucha». De modo que la profecía que sigue no es contra Etiopía, ni la descripción de su tierra y de su gente es peyorativa. Al contrario, alaba su talla y su valentía.
La profecía presenta a Etiopía enviando mensajeros a todos los rincones bajo su dominio, y quizás también a Judá, a fin de movilizarlos contra los asirios. Pero el profeta vislumbra que ello no sería necesario y les dice: Vosotros, todos los habitantes del mundo y moradores de la tierra, veréis cuando se levante la bandera sobre las montañas, y escucharéis cuando se toque la corneta. La ocasión sería la intervención del mismo Jehová de los Ejércitos, el Dios de Israel, para abatir por completo a los asirios, sin que fuera necesaria la movilización y la intervención de los ejércitos de Etiopía.
Tras estos acontecimientos, también los etíopes, así como los habitantes de Judá contemplarán al Santo de Israel. Dice 18:7: En aquel tiempo será traído presente a Jehová de los Ejércitos, de parte del pueblo de alta estatura… cuya tierra dividen los ríos… al lugar dedicado al nombre de Jehová de los Ejércitos, al monte Sion.
Castigo sobre Etiopía
Etiopía, conocido también como Abisinia, es un estado del noreste de Africa, que limita con el mar Rojo, las Somalias, Kenia y el Sudán angloegipcio. Este país está constituido por una alta meseta, surcada por cortaduras profundas y con elevados picos. El río más importante es el Abai o Nilo Azul, que es emisario del lado Tana.
Los pobladores principales son los abisinios, de tronco camita muy mezclados. Axun es la capital más ntigua de este antiguo reino. En la Biblia se le menciona con el nombre de Cush, que significa «Negro». También debemos notar que Cush fue el hijo mayor de Cam. Los países poblados por los descendientes de Cush se llaman generalmente, aunque no siempre, en la Biblia como Etiopía. Comúnmente Cush significa la Etiopía propiamente dicha que queda al sur y al sudeste de Egipto.
Referencias bíblicas sobre Etiopía:
1. Numeros 12:1 habla de una mujer cusita (etíope). Lo que no se ha precisado es si esta mujer es Séfora o una segunda mujer de Moisés, aunque esto último es improbable.
2. Job 68:31 «. . . Etiopía extenderá sus manos hacia Dios.»
3. Ezequiel 30:5 «Etiopía, Libia, Lidia, y toda Arabia …. caerán a espada juntamente con ellos.»
La historia de Etiopía está muy ligada a Egipto, siendo con frecuencia mencionados juntos estos dos países en la Biblia.
Será el «etíope» que invadió Judá en el reinado de Asa, en 944 de a. de J.C., algunos creen que fue un rey egipcio de la dinastía de Etíope. Otros creen que fue un rey de Etiopía que reinaba para los dos lados del mar Rojo.
Los etíopes son descritos por Isaías como gente de alta estatura, piel brillante y de carácter agresivo. Por su agresividad los pueblos de ese entonces le temían.
Una nota interesante que encontramos en el capítulo 18 es que no se emite ningún juicio adverso contra Etiopía.
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