Jeremías 4:19 ¡Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las fibras de mi corazón; mi corazón se agita dentro de mí; no callaré; porque sonido de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra.
Lamento personal que expresa la agonía que siente Jeremías por la destrucción de su pueblo.
Jeremías estaba angustiado por la devastación segura que habría de venir por el juicio. Este juicio seguiría hasta que el pueblo se volviera de su pecado y escuchara a Dios. A pesar de que esta profecía se refiere a la futura destrucción babilónica, también puede describir el juicio para todos los pecadores en el fin del mundo.
Jeremías 4:20 Quebrantamiento sobre quebrantamiento es anunciado; porque toda la tierra es destruida; de repente son destruidas mis tiendas, en un momento mis cortinas.
Jeremías 4:21 ¿Hasta cuándo he de ver bandera, he de oír sonido de trompeta?
Jeremías 4:22 Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron.
Judá demostró talento en hacer el mal y no supo cómo hacer el bien. La vida recta es algo más que evitar el pecado. Se requiere decisión y disciplina. Debemos desarrollar habilidades para vivir correctamente debido a que nuestra conducta atrae la atención de Dios. Debemos tratar de alcanzar la excelencia en la vida cristiana con el mismo esfuerzo que perseguimos la excelencia en el trabajo.
Jeremías 4:23 Miré a la tierra, y he aquí que estaba asolada y vacía; y a los cielos, y no había en ellos luz.
Estos versículos tienen el típico formato reiterativo con que escribe Isaías. Cada versículo comienza con la palabra miré.
Asolada y vacía : Esta frase aparece solamente aquí y en Gen_1:2. Jeremías ve a su país en ruinas. Su visión expresa la sobrecogedora extensión de la destrucción causada por los babilonios como instrumentos del juicio divino sobre Judá; algo así como un cataclismo cósmico y el retorno al caos primigenio. No había en ellos luz : Las condiciones prevalecientes antes del primer día de la creación
Jeremías 4:24 Miré a los montes, y he aquí que temblaban, y todos los collados fueron destruidos.
Jeremías 4:25 Miré, y no había hombre, y todas las aves del cielo se habían ido.
No había hombre : La obra de la creación está inconclusa.
Jeremías 4:26 Miré, y he aquí el campo fértil era un desierto, y todas sus ciudades eran asoladas delante de Jehová, delante del ardor de su ira.
Jeremías 4:27 Porque así dijo Jehová: Toda la tierra será asolada; pero no la destruiré del todo.
Pero no la destruiré del todo : El juicio de Dios es atemperado por la misericordia
Dios advirtió que la destrucción era segura. Sin embargo, prometió que el remanente fiel sería salvo. Dios está comprometido a preservar a quienes le son fieles.
Jeremías 4:28 Por esto se enlutará la tierra, y los cielos arriba se oscurecerán, porque hablé, lo pensé, y no me arrepentí, ni desistiré de ello.
Ni desistiré de ello : El arrepentimiento trae misericordia, pero el juicio vendrá inexorablemente si el pueblo no se arrepiente.
Jeremías 4:29 Al estruendo de la gente de a caballo y de los flecheros huyó toda la ciudad; entraron en las espesuras de los bosques, y subieron a los peñascos; todas las ciudades fueron abandonadas, y no quedó en ellas morador alguno.
Jeremías 4:30 Y tú, destruida, ¿qué harás? Aunque te vistas de grana, aunque te adornes con atavíos de oro, aunque pintes con antimonio tus ojos, en vano te engalanas; te menospreciarán tus amantes, buscarán tu vida.
Jeremías personifica a Judá y Jerusalén primero como una prostituta, después como una mujer que está de parto
Pintes : Antimonio es un polvo negro usado para hacer parecer los ojos más alargados y atractivos (engalanas).
Jeremías 4:31 Porque oí una voz como de mujer que está de parto, angustia como de primeriza; voz de la hija de Sion que lamenta y extiende sus manos, diciendo: ¡Ay ahora de mí! que mi alma desmaya a causa de los asesinos.
