Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Sofonías 2: Llamado a buscar a Dios

Sofonías 2:1 Congregaos y meditad, gente no amable,

Sofonías llama a la pecadora Judá a arrepentirse.

Congregaos en una asamblea para orar y así evitar el juicio. Nación sin pudor : Tiene dos posibles significados:

1) No desean a Dios;

2) nada pueden alegar a su favor.

El juicio de Dios en contra de Judá llegó con una larga advertencia, y el pueblo no tenía excusa alguna. Dios les dijo que:

(1) oraran juntos,

(2) rogaran para ser salvos, y

(3) humildemente hicieran lo bueno. Como Dios advirtió a Judá, así nos advierte del día del juicio final.

Debemos:

(1) orar por el perdón del pecado,

(2) pedir que Dios nos dé su Reino Celestial, y

(3) obedecerlo con humildad. Al final del tiempo, cuando Dios venga a juzgar, no podrá decir «pero nadie me dijo». Vuélvase a Dios hoy para obtener salvación.

Todavía había tiempo para evitar el juicio. Simplemente el pueblo tenía que volverse de sus pecados, humillarse y obedecer a Dios. Los profetas del Antiguo Testamento anunciaron destrucción, pero también ofrecieron el único medio de escape y protección: volverse del pecado y caminar con Dios.

Sofonías 2:2 Antes que pára el decreto, y el día se pase como el tamo; antes que venga sobre vosotros el furor de la ira de Jehová, antes que el día de la ira de Jehová venga sobre vosotros.

Antes que tenga efecto el decreto : Como el feto que está en el vientre irrumpe en su momento si nada lo detiene, así sucederá con el juicio de Dios. Y el día se pase como el tamo: Una vez que llegue el juicio, la gente será devastada de un soplo, súbitamente.

Sofonías 2:3 Buscad á Jehová todos los humildes de la tierra, que pusisteis en obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre: quizás seréis guardados en el día del enojo de Jehová.

Buscad a Jehová : Es buscar la justicia y la humildad. Sofonías espera que (quizás) ello evite el juicio, pero no está seguro que Dios aparte su «furor de la ira».

Sofonías 2:4 Porque Gaza será desamparada, y Ascalón asolada: saquearán á Asdod en el medio día, y Ecrón será desarraigada.

Esta es una serie de sermones dirigidos contra varias naciones vecinas. Se propone dejar establecida la soberanía de Dios sobre todas las naciones.

Normalmente, se mencionan cinco ciudades de Filistea. Gat se omite aquí, aunque fue conquistada por David.

De nuevo el autor aprovecha vocablos que suenan de manera similar para dramatizar las calamidades de que habla. Gaza , Ascalón , Asdod y Ecrón , florecientes ciudades-estados, quedarán desoladas. El momento menos probable para aquel ataque sería precisamente el pleno día , cuando mayor calor hace.

Las cuatro ciudades mencionadas aquí se encontraban en Filistea, nación localizada al suroeste de Judá y a lo largo de la costa del Mediterráneo. Siendo enemigos antiguos de Israel, desde los días de Josué, se conocían por su crueldad. Dios los juzgó por su idolatría y sus constantes burlas sobre Israel. Estas ciudades eran cuatro de las cinco capitales. La quinta (Gat) ya había sido destruida.

El juicio de Dios sobre las naciones es universal, nadie escapará. Castiga a su pueblo por su pecado, pero también castiga a las naciones vecinas por su maldad, idolatría y el trato que le dan a su pueblo.

Sofonías 2:5 Ay de los que moran á la parte de la mar, de la gente de Cheretim! La palabra de Jehová es contra vosotros, oh Canaán, tierra de Palestinos, que te haré destruir hasta no quedar morador.

La costa del mar : El litoral del Mediterráneo entre Egipto y Jope. El nombre cereteos deriva de Creta.

Sofonías 2:6 Y será la parte de la mar por moradas de cabañas de pastores, y corrales de ovejas.

En lugar de asiento de populosas ciudades, la región se convertirá en praderas para pastores y cría de ovejas.

Sofonías 2:7 Y será aquella parte para el resto de la casa de Judá; allí apacentarán: en las casas de Ascalón dormirán á la noche; porque Jehová su Dios los visitará, y tornará sus cautivos.

El remanente : Se refiere en parte a los que regresaban de la cautividad babilónica. En sentido amplio, alude a la futura Iglesia de Dios. Para algunos estudiosos de la Biblia, también se refiere a un remanente judío que ocupará físicamente el territorio de Israel en los últimos tiempos.

Todos los profetas, aun cuando profetizaban condenación y destrucción, hablaban de un remanente, un pequeño grupo del pueblo de Dios que permanecía fiel a El y al que Dios restauraría en su tierra. A pesar de que Dios dijo que destruiría a Judá, también prometió salvar a un remanente, así mantendría su pacto original: preservar a los descendientes de Abraham. Dios es santo, y no puede permitir que continúe el pecado. Pero también es fiel a sus promesas. «No puede permanecer airado» para siempre con Israel, o con usted si usted es su hijo, ya que como un padre bueno ama a sus hijos y busca siempre su bienestar.

Sofonías 2:8 Yo he oído las afrentas de Moab, y los denuestos de los hijos de Ammón con que deshonraron á mi pueblo, y se engrandecieron sobre su término.

Los moabitas y los amonitas, descendientes de Lot, eran países vecinos ubicados en las cercanías de los sitios donde un día se levantaron Sodoma y Gomorra, al este del Mar Muerto. Afrentas y denuestos contra el pueblo del Señor de los ejércitos lanzaron estos dos implacables enemigos, quienes periódicamente mostraban su arrogancia violando las fronteras de Israel; ahora la debilidad de Judá les ha dado ocasión para la beligerancia.

Yo he oído : Aunque Dios no castiga inmediatamente, siempre guarda memoria de las ofensas.

Los moabitas y amorreos vivían al este de Judá y a menudo la atacaban. Estas naciones, cuyos antepasados procedían del incesto de Lot con sus hijas, adoraban a Quemos y a Moloc. El rey de Moab sacrificó una vez a su hijo en el muro de la ciudad para detener una invasión. Dios las juzgaría por su maldad y por el trato que daban al pueblo de Dios.

Sofonías 2:9 Por tanto, vivo yo, dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, que Moab será como Sodoma, y los hijos de Ammon como Gomorra; campo de ortigas, y mina de sal, y asolamiento perpetuo: el resto de mi pueblo los saqueará, y el resto de mi gente los heredará.

Vivo yo : Dios afirma que existe a fin de garantizar la certeza de su juicio. Solamente tenían que recordar a Sodoma y Gomorra para convencerse que las advertencias de Dios debían ser tomadas en serio. La promesa de la tierra para el remanente tiene importancia para los exiliados que regresen de Babilonia; como en el versículo 7, para algunos estudiosos de la Biblia, también alude a un remanente que en los últimos tiempos ocupará ciertos territorios en su calidad de un Israel histórico restaurado.

Las naciones de Moab y Amón comenzaron con Lot y sus hijas después de que escaparon de la destrucción de las perversas Sodoma y Gomorra. Es irónico que Moab y Amón enfrentaran la misma clase de destrucción que Dios envió a aquellas ciudades malvadas. Sodoma y Gomorra simbolizan la destrucción total, tan completa, que se desconoce hasta la fecha su exacta ubicación.

Sofonías 2:10 Esto les vendrá por su soberbia, porque afrentaron, y se engrandecieron contra el pueblo de Jehová de los ejércitos.

Sofonías 2:11 Terrible será Jehová contra ellos, porque enervará á todos los dioses de la tierra; y cada uno desde su lugar se inclinará á él, todas las islas de las gentes.

Porque destruirá : Literalmente, «hará que se esfumen todos los dioses de este mundo». Los expulsará de sus reductos. Y desde sus lugares : Interpretado mesiánicamente significa que la gente no tendrá ya que acudir a Jerusalén para adorar a Dios; desde donde quiera que estén tendrán acceso a él a través de Jesús.

Judá fue objeto de burla de las naciones vecinas, Moab y Amón, pero Dios les recordó que «he oído las afrentas» y que «esto les vendrá por su soberbia». A veces parece como si todo el mundo se burlara de Dios y ridiculizara a los que tienen fe en El. En medio de la burla o del ridículo recuerde que Dios escucha y responderá. En el tiempo de Dios se ejecutará la justicia.

Sofonías 2:12 Vosotros también los de Etiopía seréis muertos con mi espada.

Los de Etiopía : Cercanos aliados de Egipto. La espada de Nabucodonosor se convirtió en instrumento del juicio de Dios cuando conquistó Egipto, durante el reinado del hijo del monarca Josías, Joacim.

Etiopía, al extremo sur del Mar Rojo, controlaba a Egipto en este tiempo. Sofonías mencionó una gran nación al sur y luego una nación al norte, Asiria. Nadie escaparía al juicio merecido. A los etíopes les dijo: «Seréis muertos con mi espada» y esto se cumplió cuando los asirios invadieron Egipto en el año 670 a.C.

Sofonías 2:13 Y extenderá su mano sobre el aquilón, y destruirá al Assur, y pondrá á Nínive en asolamiento, y en secadal como un desierto.

Asiria, a pesar de su decadencia, seguía siendo la potencia militar más poderosa de esos días. Dominó al mundo durante tres siglos, destruyendo todo a su paso. Nínive, su gran ciudad capital, se consideraba impenetrable. Los babilonios la borraron en el año 612 a.C., los que se convertirían en la siguiente potencia mundial.

Sofonías 2:14 Y rebaños de ganado harán en ella majada, todas las bestias de las gentes; el onocrótalo también y el erizo dormirán en sus umbrales: su voz cantará en las ventanas; asolación será en las puertas, porque su enmaderamiento de cedro será descubierto.

Sofonías 2:15 Esta es la ciudad alegre que estaba confiada, la que decía en su corazón: Yo, y no más. ­Cómo fué en asolamiento, en cama de bestias! Cualquiera que pasare junto á ella silbará, meneará su mano.

Nada parecía más improbable que la destrucción de Asiria, la cual había conducido a las diez tribus norteñas a la cautividad. Muros de más de treinta metros rodeaban a Nínive a lo largo de 90 km. Los muros eran tan anchos que tres carros podían moverse uno junto al otro por sus rampas. Con sus 1.500 torres de vigía, Nínive creía justificado vanagloriarse: Yo, y no más.

Predecir la destrucción de Nínive diez años antes de que sucediera es equivalente a predecir la destrucción de Tokio, Moscú o Nueva York. Nínive era el centro cultural, tecnológico y de belleza del Cercano Oriente. Tenía bibliotecas, edificios y un vasto sistema de irrigación que creó exuberantes jardines en la ciudad. El muro de la ciudad tenía 96 km de largo, 32 m de altura y alrededor de 9, 6 m de ancho y estaba fortificado con 1,500 torres. Aun así, toda la ciudad fue destruida de una forma tan completa que se custionó su misma existencia hasta que se descubrió, con gran dificultad, por arqueólogos del siglo XIX. El área donde reinó el esplendor se convirtió en pastizal.

Llamado a buscar a Dios

El profeta da dos invitaciones de Dios. En primer lugar, invita a la gente a congregarse, no en el templo que han profanado, sino en la plaza central de la ciudad para reflexionar sobre sus pecados tan enormes. Tienen muy poco tiempo para hacerlo, y aún esto no es ninguna garantía de que el decreto de Dios no va a tomar efecto sobre ellos. No deben pensar que Asiria, Egipto o Babilonia son los enemigos que amenazan a Judá. Es la ira de Dios tan próxima lo que debe asustarlos.

Los profetas, y más tarde Jesús, se refieren a los que no gozan de buena posición política ni tienen grandes riquezas, ni pertenecen a una familia distinguida en la sociedad. Ellos son la gente que no solamente hablan de servir a Dios sino lo hacen en su vida diaria y sus obras son evidentes a todos. Dios, por medio del profeta, los felicita y los llama a ser “disciplinados” en su lealtad a él y que hagan hechos de justicia en la sociedad. Dios no va a destruir al planeta sino a purificarlo y un día su reino vendrá sobre esa tierra renovada.

Hay que reconocer que Dios nunca será derrotado. De los escombros del juicio aparecerá un futuro nuevo y distinto para los habitantes de la tierra.

El versículo 4 nos muestra cómo el profeta utilizó cinco técnicas para captar la atención del pueblo:

(1) El uso de “porque” para llamar a la asamblea a prestar atención a la continuación de su discurso.

(2) Al nombrar a cada ciudad les advierte que el juicio va a ser específico.

(3) Emplea el estilo de orador. La primera y la última ciudad mencionadas, ambas comienzan con la misma letra en hebreo, Gaza y Ecrón. Las ciudades en el centro del versículo, Ascalón y Asdod, comienzan con la misma letra.

(4) El profeta emplea un juego de palabras, sólo visible en el hebreo original, con referencia a la suerte de cada ciudad.

(5) Más poderosa es la descripción de las ciudades comparándolas con la situación de una esposa, ya sea la esposa entristecida, rechazada antes de la boda o abandonada después de la boda, o divorciada o estéril.

La metáfora del matrimonio se aplica a Judá/Israel en Isaías; Jeremías y Oseas, pero solamente Sofonías la emplea con referencia a otros pueblos también. ¿Sería posible que pensara que ellos también tendrían un papel en el nuevo reino de Dios sobre la tierra?

Oráculos contra las naciones

Alrededor del 760 a. de J.C. Amós fue el primer profeta que proclamó que Jehová tuvo soberanía sobre las naciones extranjeras vecinas a Israel. Sin embargo, no lo hizo con la fuerza que Sofonías empleó un siglo más tarde. Para muchos lectores este capítulo es muy aburrido para leer, pero contiene lecciones muy importantes para nuestra época.

Desde un principio hay que reconocer que las naciones merecen castigo por sus pecados contra Dios y sus elegidos. Discursos con características de este pasaje se hallan en Isaías 13-23; Jeremías 46-51 y Amós 1-2. Esta forma literaria tiene que ver con el concepto de la “guerra santa” y el día de Jehová. El desastre no se acercaba solamente a Judá sino sobre todas las naciones. Sin embargo, no hemos de perder de vista que después del juicio llegará la oportunidad de la salvación universal.

El oráculo comienza con la palabra hebrea “Ay” que es un llanto o grito de maldición. Las naciones se mencionan según su proximidad a Judá y según los cuatro puntos cardinales: primero, los filisteos que viven al sudoeste; Moab y Amón al este, al otro lado del río Jordán a orillas del mar Muerto; luego Etiopía, muy al sur y finalmente Asiria, muy al norte. Las emociones del profeta son desde ira por los pecados de Judá, hasta tristeza por la destrucción que les espera.

Juicio sobre los filisteos

El primer juicio en contra de una nación extranjera es contra los filisteos. Ellos eran un pueblo que vino de la isla de Creta o Caftor para ocupar la llanura de la costa de Canaán. Ellos y sus cinco ciudades (versículos 5, 6) principales serán totalmente destruidos y su tierra será convertida “en lugares de delicados pastos” para el remanente de Judá que sobrevivirá el día del Señor.

El versículo 7 implica que serán los israelitas que vuelven de un cautiverio los que ocuparán la tierra. No se sabe si se tratará de una esclavitud impuesta por Asiria o por Babilonia que recién aparece sobre el escenario del Medio Oriente. Lo importante es que ningún cautiverio del pueblo de Dios será permanente. A este pueblo que dice que Dios no hace ni bien ni mal, la sobrevivencia del remanente será evidencia concluyente que Dios cuida de los suyos y va a “restaurar sus fortunas”.

La destrucción de Moab y Amón

Esto será aún más terrible. Eran primoshermanos de los hebreos. Se aprovecharon de las dificultades de Judá para ocupar el territorio que Dios había dado a su pueblo. En la época del profeta cada israelita sabía de la destrucción total de Sodoma y Gomorra. Sus ruinas estaban debajo de las aguas del mar Muerto o quedaron como colinas de piedras ennegrecidas por el fuego. Lo único que se podría aprovechar del sitio era excavar huecos y dejarlos llenarse del agua del mar Muerto y esperar que se secaran para extraer la sal.

El versículo 10 hace sobresalir una enseñanza céntrica en la Palabra. La Biblia habla mucho del pecado del orgullo o la soberbia tanto en el AT como en el NT. Nos hace recordar que Dios creó al ser humano. ¡él no se creó a sí mismo! Dios es el Soberano de todos.

La evidencia de la soberanía de Dios sobre las naciones se verá en la destrucción de sus dioses juntamente con sus ciudades (versículo11). Es más, un día todos los habitantes de la tierra van a adorar al único y verdadero Dios. Como se indicó, cien años más tarde, el conocimiento de Dios se extenderá desde Sion a toda la tierra y los habitantes lo van a adorar a él en lugar de a sus ídolos fabricados a mano.

El juicio sobre Etiopía y Asiria

Es difícil explicar el versículo 12. Hay un juicio sobre EtiopíaEgipto, aunque Egipto era lugar de refugio para los hebreos y muchas veces era aliado de Israel contra un enemigo mutuo. No obstante los profetas no tuvieron confianza en la ayuda militar de Egipto. También se debe tomar en cuenta que la dinastía de etíopes que gobernaban a Egipto en aquel entonces no eran verdaderos egipcios.

En estos versículos, 13-15, Sofonías da su palabra más extensa y más fuerte sobre una nación extranjera. Asiria ya había destruido el reino del norte, Israel, y era el opresor de Judá en el año 626 a. J.C. Lo que más molestó a Sofonías era el orgullo y la arrogancia de los asirios. Se creían invencibles; pensaban que Nínive era la capital del mundo, una fortaleza que no podría ser destruida por ninguna otra potencia. Sofonías se une con su contemporáneo Nahum en gozarse pensando sobre la próxima caída y destrucción de la ciudad orgullosa. El lema de ellos: “Sólo yo y nadie más” era un reto al profeta de Dios. Seguramente los oyentes de Sofonías sentían una satisfacción enorme al saber que ese “yo” iba a desaparecer de la faz de la tierra.

Este oráculo nos enseña que Dios considera a toda nación y pueblo responsable por sus hechos. Hay una justicia elemental que todo ser humano debe entender. Si el creyente actual no se enoja por las injusticias en nuestro mundo, le falta algo muy importante en cuanto a entender la santidad y la justicia de Dios. Sofonías vivió en una época de cambios enormes. El equilibrio de poder iba pasando de un imperio a otro; su misión era advertir a los hebreos de la importancia de eso y enseñarles que no debían esperar la utopía de ningún sistema de gobierno o poder militar. No iban a continuar bajo la administración de Asiria; una potencia muy inteligente con costumbres y metas muy distintas de los de Asiria se asomará sobre el horizonte de la historia. Nadie, ni rey ni profeta, ni comerciante rico sabía qué futuro esperaba a las naciones del Medio Oriente. Nínive, la gran ciudad que era el símbolo de lo permanente en un mundo sujeto a grandes cambios, iba a desaparecer. Las grandes ciudades siempre prometen seguridad eterna a sus habitantes. Ser dueño de propiedad en una ciudad grande es una garantía de patrimonio para sus descendientes. ¡Falso! El sitio de la gran ciudad de Nínive es apenas un lugar para turistas y arqueólogos en la actualidad. Como Abraham, debemos buscar “la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios”

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar