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Sofonías 1: El día de la ira de Jehová

Sofonías sirvió como profeta para Judá desde 640-621 a.C. Fue contemporáneo de Jeremías (627-586). Josías fue el último rey bueno de Judá. Sus valientes intentos para reformar la nación y hacerla volver a Dios probablemente se debió a la influencia de Sofonías.

Llegará un día cuando Dios, como juez, castigue severamente a todas las naciones. Sin embargo, después del juicio, El mostrará misericordia a todos los que han sido fieles.

Todos seremos juzgados por nuestra desobediencia a Dios; pero si permanecemos fieles, El nos mostrará su misericordia.

Sof 1:1 Palabra de Jehová que vino a Sofonías hijo de Cusi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en días de Josías(A) hijo de Amón, rey de Judá.

En días de Josías : Los indicadores de que el libro fue escrito a principios del reinado de Josías (640-609 a.C.) son:

1) No se menciona la reforma de Josías en el 621 a.C.;

2) Nínive fue destruida en el 612 a.C., justamente tres años antes del fin de su reinado;

3) la profetisa Hulda fue llamada (y no Jeremías, cuyo ministerio comenzó en el decimotercer año de Josías) cuando el libro de la Ley fue hallado en el templo.

Sofonías profetizó en los días de Josías, rey de Judá (640-609 a.C.). Josías buscó a Dios y durante su reinado se halló en el templo los libros de la Ley. Después de leerlos, Josías comenzó un gran avivamiento religioso en Judá. Sofonías ayudó a este avivamiento al advertir al pueblo que vendría juicio si no abandonaba su pecado. A pesar de que este gran avivamiento llevó a la nación a Dios, no eliminó del todo la idolatría y solo duró un corto tiempo. Doce años más tarde, Babilonia conquistó a Judá y la envió al cautiverio.

Sof 1:2 Destruiré por completo todas las cosas de sobre la faz de la tierra, dice Jehová.

Empleando un lenguaje poético, Sofonías profetiza un juicio universal, el cual incluye una Judá errante. Su profecía se cumple parcialmente con la caída de Jerusalén en el 587 a.C. Su propósito fundamental, sin embargo, se refiere al trato de Dios, tanto hacia sus enemigos espirituales como físicos, a través de la historia. Esto sería especialmente verdad en tiempos del Mesías y se cumpliría definitivamente en el mundo por venir. A causa de su estilo poético e intención escatológica, Sofonías habla a veces con un lenguaje fluido, que no debe ser interpretado de forma demasiado literal. De manera que no siempre resulta fácil determinar la consumación histórica de sus profecías.

Sobre la faz de la tierra : La misma expresión utilizada en el caso del diluvio de Noé.

Dios, la más grande autoridad de todas, le advirtió con claridad al pueblo de Judá. Este se negó a escuchar porque dudó del profeta de Dios y no creyó que el mensaje proviniera de El, o porque dudó de Dios mismo, por lo tanto, no creyó que haría lo que anunció. Si nos negamos a escuchar la Palabra de Dios, la Biblia, somos tan miopes como el pueblo de Judá.

Sof 1:3 Destruiré los hombres y las bestias; destruiré las aves del cielo y los peces del mar, y cortaré a los impíos; y raeré a los hombres de sobre la faz de la tierra, dice Jehová.

La naturaleza, junto a todos los seres que pueblan la tierra, el mar y el aire, sufre por el pecado del hombre. La misma creación espera ser redimida.

Sof 1:4 Extenderé mi mano sobre Judá, y sobre todos los habitantes de Jerusalén, y exterminaré de este lugar los restos de Baal, y el nombre de los ministros idólatras con sus sacerdotes;

Dios comienza enjuiciando a Jerusalén , su propia casa. Baal : Deidad cananea que adoptaba varias formas: dios de la naturaleza, de los cielos, del mundo inferior, de la fertilidad. Los ministros idólatras : Del hebreo chemarin («negro»), así llamados por las negras vestimentas que usaban.

Cuando los israelitas llegaron a la tierra prometida, no la limpiaron por completo de sus habitantes cananeos paganos, quienes adoraban ídolos. Poco a poco los israelitas comenzaron a adorar los dioses de los cananeos. A pesar de que había muchos dioses, Baal era el principal; simbolizaba fortaleza y fertilidad. Dios se enojó grandemente porque su pueblo se alejó de El para adorar a Baal.

Sof 1:5 y a los que sobre los terrados se postran al ejército del cielo, y a los que se postran jurando por Jehová y jurando por Milcom;

Milcom , o Moloc, ídolo del fuego al que se ofrendaban los niños.

El pueblo se convirtió en politeísta, adoraba a Dios y a todos los demás dioses de la tierra. Añadió lo «mejor» de la adoración pagana a la verdadera fe en Dios y esto lo corrompió. Uno de estos dioses era Moloc, el dios nacional de los amorreos. La adoración a Moloc incluía el sacrificio de niños, un pecado abominable. Desde los tiempos de Moisés, a los israelitas se les advirtió acerca de la adoración de este falso dios, pero se negaron a escuchar.

Sof 1:6 y a los que se apartan de en pos de Jehová, y a los que no buscaron a Jehová, ni le consultaron.

El juicio de Dios caerá no sólo sobre los impíos e idólatras, sino también sobre los que han desistido de seguir al Señor.

La historia está llena de ídolos e idólatras, y la idolatría prevalece incluso hasta en nuestros días. Un ídolo es cualquier cosa que reverenciamos más que a Dios. Sin embargo, a la larga todos los ídolos demuestran su carencia de valor y el verdadero Dios prevalecerá. «Mas buscad primeramente el Reino de Dios» y «no tendrás dioses ajenos delante de mí».

Sof 1:7 Calla en la presencia de Jehová el Señor, porque el día de Jehová está cercano; porque Jehová ha preparado sacrificio, y ha dispuesto a sus convidados.

Esta sección contiene un único sermón compuesto de varias partes no relacionadas entre sí. Su tema son los juicios del Día de Jehováx. Como en otras ocasiones, la profecía tiene aplicación tanto futura como inmediata.

Día, yom: el período diurno o lo que tiene lugar en un lapso de 24 horas, es decir, un amanecer y un atardecer. También se refiere a un período de tiempo específico. Yom se menciona más de 2.200 veces. Esta palabra contiene una variedad de significados. La encontramos por vez primera, donde Dios llama a la luz «día». El resto del versículo muestra que el día no sólo es el período diurno, sino también el lapso que transcurre entre el anochecer y la mañana. (Como Dios colocó el anochecer antes que el amanecer a lo largo de toda la semana de la creación, el día judío comienza a la caída del sol.) Yom puede representar un período de tiempo o la ocasión en que ocurre algo de especial importancia. «Día de aprieto», o sea, un día problemático. Yom alude a un tiempo futuro indeterminado. Yom Yahweh («Día de Jehová») podría referirse a un tiempo cuando Dios se revela por medio de acontecimientos sobrenaturales y el juicio divino. «El Día de Jehová» también podría designar el retorno del Señor Jesús para juzgar y gobernar el mundo.

El sacrificio representa a la nación culpable, en este caso Judá, que es ofrecida ante el altar de la justicia divina. Los convidados son las naciones invitadas para ejecutar su juicio.

Muchos piensan que estas profecías tienen un doble cumplimiento, uno para el futuro cercano (muy poco después de esta profecía) y otro para el futuro distante (quizás durante el fin de los tiempos). Ocurrió un día de juicio y de gran matanza durante la vida de este pueblo cuando los babilonios invadieron la tierra. Algunos eruditos entienden que estas profecías de juicio se refieren totalmente al futuro. El profeta vio estas profecías como sucesos futuros, pero no pudo ver cuándo ni en qué orden se llevarían a cabo.

Sof 1:8 Y en el día del sacrificio de Jehová castigaré a los príncipes, y a los hijos del rey, y a todos los que visten vestido extranjero.

En lugar de ejemplos de justicia, los príncipes son líderes del mal. Los que visten vestido extranjero no lo hacían sólo para lucir costosas vestimentas, sino para imitar las modas de los pueblos paganos.

Usar vestidura pagana implicaba que deseaban los dioses y estilos de vida extranjeros. Los líderes que debieron ser un buen ejemplo para el pueblo, adoptaban las prácticas extranjeras y por lo tanto, mostraban su desprecio hacia el Señor y pasaban por alto sus mandamientos en contra de adoptar la cultura pagana.

Sof 1:9 Asimismo castigaré en aquel día a todos los que saltan la puerta, los que llenan las casas de sus señores de robo y de engaño.

Los que saltan la puerta : Probablemente para imitar la costumbre filistea de no pisar el umbral, debido a que la cabeza y las manos de su ídolo Dagón cayeron al ser cercenadas delante del arca.

Sof 1:10 Y habrá en aquel día, dice Jehová, voz de clamor desde la puerta del Pescado, y aullido desde la segunda puerta, y gran quebrantamiento desde los collados.

La puerta del Pescado estaba en el muro nororiental de la ciudad. Se le llamaba así porque el pescado capturado en el Jordán y el mar de Galilea pasaba a través de ella. La segunda puerta (mishné, en hebreo) comunicaba con la parte de la ciudad habitada por la clase alta, cercana al centro comercial de Jerusalén, y desde la cual podía divisarse el templo.

Sof 1:11 Aullad, habitantes de Mactes, porque todo el pueblo mercader es destruido; destruidos son todos los que traían dinero.

Mactes : Probablemente la ciudad baja, que separaba la parte alta de la ciudad del monte en que estaba el templo.

Sof 1:12 Acontecerá en aquel tiempo que yo escudriñaré a Jerusalén con linterna, y castigaré a los hombres que reposan tranquilos como el vino asentado, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni hará mal.

Reposan tranquilos : Alude a aquellos que perseveran en sus malos hábitos. La imagen proviene del vino viejo que de no moverse en su recipiente adquiere cuerpo. No blasfeman abiertamente, pero dicen en su corazón : Jehová ni hará bien ni hará mal , ubicando así a Jehová en la misma categoría de los ídolos.

Dios escudriñaría la ciudad minuciosamente y castigaría a quienes lo merecieran. Y porque ellos no escudriñaron sus corazones porque se complacían con el caos moral que los rodeaba y eran indiferentes a Dios, este usaría a los babilonios para castigarlos. Dentro de unos veinte años los babilonios entrarían en Jerusalén, arrastrarían al pueblo fuera de sus refugios, los tomarían prisioneros o los matarían. Ninguno escaparía al juicio de Dios, no habría lugar donde ocultarse.

Sof 1:13 Por tanto, serán saqueados sus bienes, y sus casas asoladas; edificarán casas, mas no las habitarán, y plantarán viñas, mas no beberán el vino de ellas.

Sus bienes se han convertido en su tesoro, pero serán saqueados por el enemigo.

Sof 1:14 Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Jehová; gritará allí el valiente.

Descripción más detallada del Día del Señor.

Gritará allí el valiente : Los hombres «que reposan tranquilos», y no prestan oído a los profetas, tampoco escucharán la amarga voz del Día de Jehová.

Algunas personas piensan que Dios es como un indulgente abuelo celestial, agradable cuando se tiene al lado, pero que puede moldear la vida moderna. No creen en su poder ni en su castigo venidero. Sin embargo, Dios es santo y por lo tanto, juzgará con diligencia y castigará con justicia a todo aquel que se contenta en su vida de pecado, que es indiferente a El o que no le preocupa la justicia. Cuando a la gente Dios le es indiferente, tiende a pensar que El es indiferente a su pecado. Se llevarán la sorpresa de ver que «cercano está el día grande de Jehova».

El gran día de Jehová estaba cerca; pronto los babilonios vendrían y destruirían Jerusalén. El día de de Jehová también está cerca para nosotros. Dios promete un juicio final, un día de destrucción mundial. La conquista babilónica ocurrió tan cierta y horriblemente como lo predijo Sofonías. Y el día final del juicio de Dios también es seguro, como también lo es su capacidad para salvar. Para salvarse del juicio, reconozca que ha pecado, que su pecado traerá juicio, que no se puede salvar a sí mismo y que únicamente Dios puede hacerlo.

Sof 1:15 Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento,

Las palabras hebreas soá y mesoá, debido a la similaridad de su sonido, se emplean aquí para hacer énfasis, dentro de un estilo poético, en el alboroto y el asolamiento que se acercan.

Sof 1:16 día de trompeta y de algazara sobre las ciudades fortificadas, y sobre las altas torres.

La trompeta se hacía sonar cuando el enemigo se aproximaba. Se hacía algazara para convocar a la guerra. Altas torres se construían en las esquinas de las murallas. De esa manera, los sitiadores podían ser asediados desde todos lados y sometidos a un ataque cruzado con flechas y piedras.

Sof 1:17 Y atribularé a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol.

Utiliza similar lenguaje para dar a entender que los cuerpos fueron dejados insepultos para que se descompusieran sobre la tierra.

Sof 1:18 Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra.

Ni su plata ni su oro : Aunque los monarcas Manasés y Amós pagaron tributo a Asiria a cambio de la libertad de Judá, ésta no podrá sobornar al Señor.

El dinero y la riqueza son buenos en su lugar, pero inútiles ante Dios. En esta vida, el dinero puede torcer nuestra perspectiva, dándonos sentimientos de seguridad y de poder. En el juicio, solo importa la obra redentora de Cristo a nuestro favor. Unicamente El nos rescatará si creemos en El. No confíe en el dinero, confíe en Cristo.

Genealogía del profeta

La genealogía de Sofonías es más extensa que la de ningún otro profeta. De ocho de los profetas no se da ninguna genealogía (Daniel, Amós, Abdías, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Hageo y Malaquías). En la genealogía de seis profetas solamente se menciona el nombre de su padre (Isaías, Jeremías, Ezequiel, Oseas, Joel y Jonás). La genealogía de Sofonías se extiende hasta su tatarabuelo, un tal Ezequías. La norma en la literatura hebraica es que la genealogía sirve para establecer el derecho de la persona para la adquisición de poder, propiedad o posición social. Por lo tanto se establece que el tal Ezequías en la familia de Sofonías debe haber sido una persona de importancia. Lo más probable es que se refiere al rey Ezequías quien reinó desde el 715 hasta el 689 a. de J.C. e intentó hacer importantes reformas religiosas en el culto y la práctica de la fe de Israel.

Tener un antepasado tan distinguido daría más autoridad a la predicación de Sofonías y aún más indicará que ser reformador era una tradición familiar. Su voz era la voz de la realeza y la gente prestó atención. Incluso el uso de un hebreo culto y elegante además de la teología del libro indican que Sofonías era miembro de la alta sociedad política y religiosa de Jerusalén. Estaba convencido de que una reforma religiosa al estilo de la de Deuteronomio era urgente, pero tal vez por la decadencia de la sociedad en el año 626 a. de J.C. era demasiado tarde para esperarla..

Otro aspecto de su genealogía es que era de descendencia africana. En el hebreo bíblico y en el hebreo moderno cusi significa “africano”. Se emplea para describir a la gente de Egipto y especialmente a los de las regiones del valle del Nilo muy al sur. La causa del desacuerdo entre Moisés y su hermana María era sobre la mujer cusita de Moisés (Núm. 12). Jeremías habla de oficiales cusitas en la corte del rey; incluso uno de ellos lo rescató del pozo de muerte.

Durante el reinado de Ezequías hubo alianzas políticas y militares con la dinastía cusita que gobernó a Egipto en aquél entonces. Se nombra al Faraón Tirhaca como rey de Etiopía y contra él Isaías lanzó un oráculo.

El nombre Sofonías también significa “Protegido por Jehová” o “Tesoro de Jehová”. “En el refugio de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre”.

1. El anuncio del juicio de Dios sobre Judá, 1:2-6

Sin preámbulo, el profeta lanza su palabra de juicio como si fuera un relámpago. El v. 2 dice que el día de juicio será como un fuego arrasador que va a consumir o acabar (cup) a todos los seres vivientes de la “faz de la tierra cultivable” (adamah). No es opinión del profeta; es nada menos que un dicho de Dios.

Indica que la alternativa al diluvio que ocurrió en tiempos de Noé será el fuego universal, que incluso será más demoledor que el diluvio pues afectará también la vida marina. Debido a la promesa dada a Noé, los escritores del AT y del NT dicen siempre que la próxima destrucción de la creación será por fuego.

Los siguientes versículos, luego de dar la sentencia, anuncian los cargos específicos contra Judá y Jerusalén. Como si fuera acusado ante un tribunal, el pueblo está notificado de tres acusaciones concretas:

(1) Idolatría: Han cambiado a Dios para adorar a los dioses de la fertilidad de los cananeos, a Baal (ba’al). El mismo Baal que Elías derrotó en su contienda sobre el monte Carmelo.

(2) Sincretismo: Han mezclado el culto a Jehová con ritos dedicados a las estrellas y a Moloc, el dios de los amonitas. Este sincretismo no era nuevo en Israel, ya Salomón había edificado un altar a ese dios para satisfacer a una de sus esposas extranjeras. El pueblo pagaba a los sacerdotes de Jehová y al mismo tiempo a los sacerdotes idólatras. Como buenos paganos de todas las épocas, incluyendo la presente, subían a las terrazas para adorar al sol, la luna y las estrellas. Profesan lealtad a Jehová pero en la práctica adoran a los dioses paganos.

(3) Indiferencia al Dios verdadero: Han dejado de invocar el nombre de Dios o de seguirlo en la vida diaria. Ya no buscan la voluntad de Dios para sus vidas. Indica que piensan que Dios no se va a molestar por ellos, creen que no le importa lo que hacen o no hacen. El pueblo se ha convertido en un pueblo cínico.

Advertencias sobre el día de Jehová

En éste, el segundo mensaje o proclamación del profeta, presenta por primera vez el concepto del día venidero de Jehová. Será un tiempo de castigo y destrucción total sobre los desobedientes de Judá y Jerusalén. C. T. Francisco dice que el profeta hace seis afirmaciones sobre ese día :

(1) El día de Jehová es inminente

(2) Será un día de terror

(3) Viene como castigo por el pecado

(4) Irá acompañado de convulsiones en la naturaleza

(5) Caerá sobre toda la creación, humanos (hebreos y extranjeros), animales

(6) Solamente un remanente escapará de este juicio. Sólo ellos se gozarán de las glorias de la edad mesiánica

Sofonías presenta su mensaje en el escenario de un tribunal jurídico. Los cargos contra los acusados se presentan como motivos del castigo inevitable que caerá sobre ellos. El hecho que habló con tanto énfasis sobre los pecados de los oficiales y los príncipes indica que tuvo fácil entrada al palacio y las casas de la alta sociedad. Fue un profeta que tuvo relaciones sociales importantes en Jerusalén. Pero también tuvo contacto con los comerciantes y la gente obrera de la ciudad. Es muy probable que como Isaías, quien vivió cien años antes que él, era de linaje real y gozaba de suficientes ingresos para mantener el estilo de vida de la clase alta, pero no se olvidó de la situación de los pobres. Seguramente era casado aunque no se sabe nada de su esposa. Era normal y esperado para el hombre hebreo casarse, como se ve en los casos de Isaías y Ezequiel.

La primera parte del mensaje debe haber causado escalofrío a sus oyentes distinguidos. Dice que Dios va a hacer un gran sacrificio en Jerusalén y ellos mismos serán las víctimas. Más tarde se verá que los invitados son los ciudadanos de las naciones que van a conquistar a Judá y Jerusalén.

Nos parece raro que los príncipes y los hijos del rey fuesen castigados por emplear “vestido extranjero”. Pero en aquel entonces el vestido indicaba la lealtad religiosa y política de la persona. Es más, si la persona era de la realeza significaba que la nación no era independiente sino una colonia o dependencia de la nación cuya ropa se empleaba. Se habían perdido las cualidades y costumbres que lo distinguían como pueblo o nación. El traje y la música nacional de cada pueblo da un mensaje al mundo.

Es muy difícil saber cual era el pecado de “los que saltan la puerta”. Probablemente tenía que ver con la costumbre de los cananeos y otros pueblos de sacrificar a un niño y colocar sus restos bajo la piedra de entrada de una casa nueva. Las excavaciones arqueológicas en Palestina han revelado restos humanos y animales enterrados debajo de los cimientos de muchas casas.

Es interesante cómo los ladrones de aquél entonces, al igual que los de hoy, eran muy supersticiosos. No tuvieron conciencia al robar, pero quisieron evitar la posibilidad de una maldición por ser culpables de profanar a un muerto; por lo tanto saltaban el umbral cuando entraban a saquear. También puede hacer referencia a los adoradores de Dagón, que por superstición no pisaban el umbral de la puerta del templo.

El profeta describe un recorrido que Dios hace de la ciudad para averiguar cómo la gente está recibiendo su mensaje. Sabe que su simpatía es con la población, no con los príncipes. Lo único que se sabe de las dimensiones de la ciudad durante la vida de Sofonías es la información que Nehemías nos da cuando reparó las murallas. Hace una enumeración de ciertos sitios de la ciudad de Jerusalén.

La expresión “Segundo Barrio” es una posibilidad de traducción a mishneh. Parece hacer referencia a un distrito de la ciudad. En esa época Hulda la profetisa tenía su casa en este sitio. Probablemente era un barrio en el norte de la ciudad que sería el primer blanco de un ejército invasor.

“Los collados” se refieren al hecho de que Jerusalén fue edificado sobre montañas no muy altas. “Mactes” significa “cuenca”; por lo tanto probablemente era el valle entre Jerusalén del este y Jerusalén del oeste cuyo nombre era Tiropoeon. Hoy día ese lugar se ha rellenado totalmente. En aquél entonces era el lugar del mercado público protegido del viento que levantaba tanto polvo. Según algunos, ese mercado era conocido por negocios turbios. Los comerciantes debieron tener mucha plata puesto que no existían monedas en esa época. El valor del artículo se calculaba por su peso en plata.

La primera metáfora es la de Dios Juez buscando con linterna a los ricos indolentes y su tesoro para castigarlos. Es una operación nocturna para buscar y destruir a los culpables.

La metáfora de la fabricación de vino, es bien conocida en la actualidad. El hebreo usa la palabra capa para “inmóviles” que significa “solidificado” o “congelado”. Si se deja el vino nuevo sobre su sedimento se convierte en un jarabe dulce. La metáfora describe a los israelitas indiferentes y sobreconfiados al punto que sus facultades mentales y espirituales se han entorpecido.

Un pecado sumamente grave en gente religiosa es decir, “Dios no va a hacer nada. él no se interesa en la suerte de los humanos que son como hormigas sobre la tierra”. Los de la clase alta no esperaban ni recompensa ni castigo, eran indiferentes ante la acción de Dios.

Sofonías es muy inteligente al decir a los ricos y a los pobres que su rechazo de obedecer los mandamientos de Dios es la causa de la intervención jurídica de Dios, no como Salvador sino como Juez y Verdugo. ¡Pero aún este mensaje tan fuerte es solamente el preámbulo por lo que lo sigue!

Inminencia del día de Jehová

En este, el tercer oráculo del libro Sofonías nos da una de las más gráficas descripciones del día de juicio que se halla en la Biblia. Estos versículos no hablan de guerra sino de los resultados de un juicio tremendo sobre la población.

La primera predicación sobre el Día de Jehová aparece en el libro de Amós. En esa ocasión parece que Amós aprovechó un día feriado, cuando todos estaban felices, para dar su mensaje sombrío utilizando “la poesía del canto fúnebre”. Ahora Sofonías emplea “la poesía del canto del guerrero” para describir el avance rápido sobre Jerusalén de un enemigo del norte. En ambas ocasiones los profetas dicen que el pueblo de Israel/Judá son los verdaderos enemigos de Dios por su desobediencia a los mandamientos que exigen lealtad a Dios y trato justo a los compatriotas.

No se sabe a ciencia cierta el origen del concepto “día de Jehová”; pero uno de los elementos que incluye este concepto es que la soberanía de Dios no se extiende solamente sobre el pueblo hebreo sino sobre todas las naciones de la tierra. Por lo tanto este concepto es el trasfondo de los oráculos contra Judá y las naciones y también los oráculos de salvación que Sofonías más tarde proclama.

Anuncian que el día se aproxima con rapidez y el gran guerrero es nadie menos que Jehová mismo. Estos versículos dan detalles asombrosos sobre el ataque: “día de angustia y aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tinieblas y oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento”. Lo peor de todo será un día cuando los soldados valientes van a dar gritos de amargura porque no son capaces de enfrentar a un enemigo tan poderoso. Después de un ataque relámpago la trompeta del enemigo anunciará la conquista de la ciudad.

Describen la situación humana de los habitantes. Dios dice “Voy a enviar desesperación sobre la gente… porque ha pecado contra el Señor”. Van a ser víctimas de una masacre. Habrá sangre y cuerpos humanos regados por todas partes.

El pueblo desobediente no puede sobornar al guerrero con sus riquezas; tampoco habrá algún sitio de refugio, puesto que toda la tierra será consumida con fuego. La Biblia menciona el juicio universal con mucha frecuencia. Lo que comenzó como un juicio sobre el pueblo del Pacto del Sinaí va a abarcar a todos los habitantes de la tierra con consecuencias fatales.

Detrás del mensaje de Sofonías está la idea que lo opuesto del amor a Dios no es odiarlo, ni tampoco el ateísmo sino la apatía y la indiferencia.

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