La puerta del Pescado estaba en el muro nororiental de la ciudad. Se le llamaba así porque el pescado capturado en el Jordán y el mar de Galilea pasaba a través de ella. La segunda puerta (mishné, en hebreo) comunicaba con la parte de la ciudad habitada por la clase alta, cercana al centro comercial de Jerusalén, y desde la cual podía divisarse el templo.
Sof 1:11 Aullad, habitantes de Mactes, porque todo el pueblo mercader es destruido; destruidos son todos los que traían dinero.
Mactes : Probablemente la ciudad baja, que separaba la parte alta de la ciudad del monte en que estaba el templo.
Sof 1:12 Acontecerá en aquel tiempo que yo escudriñaré a Jerusalén con linterna, y castigaré a los hombres que reposan tranquilos como el vino asentado, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni hará mal.
Reposan tranquilos : Alude a aquellos que perseveran en sus malos hábitos. La imagen proviene del vino viejo que de no moverse en su recipiente adquiere cuerpo. No blasfeman abiertamente, pero dicen en su corazón : Jehová ni hará bien ni hará mal , ubicando así a Jehová en la misma categoría de los ídolos.
Dios escudriñaría la ciudad minuciosamente y castigaría a quienes lo merecieran. Y porque ellos no escudriñaron sus corazones porque se complacían con el caos moral que los rodeaba y eran indiferentes a Dios, este usaría a los babilonios para castigarlos. Dentro de unos veinte años los babilonios entrarían en Jerusalén, arrastrarían al pueblo fuera de sus refugios, los tomarían prisioneros o los matarían. Ninguno escaparía al juicio de Dios, no habría lugar donde ocultarse.
Sof 1:13 Por tanto, serán saqueados sus bienes, y sus casas asoladas; edificarán casas, mas no las habitarán, y plantarán viñas, mas no beberán el vino de ellas.
Sus bienes se han convertido en su tesoro, pero serán saqueados por el enemigo.
Sof 1:14 Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Jehová; gritará allí el valiente.
Descripción más detallada del Día del Señor.
Gritará allí el valiente : Los hombres «que reposan tranquilos», y no prestan oído a los profetas, tampoco escucharán la amarga voz del Día de Jehová.
Algunas personas piensan que Dios es como un indulgente abuelo celestial, agradable cuando se tiene al lado, pero que puede moldear la vida moderna. No creen en su poder ni en su castigo venidero. Sin embargo, Dios es santo y por lo tanto, juzgará con diligencia y castigará con justicia a todo aquel que se contenta en su vida de pecado, que es indiferente a El o que no le preocupa la justicia. Cuando a la gente Dios le es indiferente, tiende a pensar que El es indiferente a su pecado. Se llevarán la sorpresa de ver que «cercano está el día grande de Jehova».
El gran día de Jehová estaba cerca; pronto los babilonios vendrían y destruirían Jerusalén. El día de de Jehová también está cerca para nosotros. Dios promete un juicio final, un día de destrucción mundial. La conquista babilónica ocurrió tan cierta y horriblemente como lo predijo Sofonías. Y el día final del juicio de Dios también es seguro, como también lo es su capacidad para salvar. Para salvarse del juicio, reconozca que ha pecado, que su pecado traerá juicio, que no se puede salvar a sí mismo y que únicamente Dios puede hacerlo.
Sof 1:15 Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento,
Las palabras hebreas soá y mesoá, debido a la similaridad de su sonido, se emplean aquí para hacer énfasis, dentro de un estilo poético, en el alboroto y el asolamiento que se acercan.
Sof 1:16 día de trompeta y de algazara sobre las ciudades fortificadas, y sobre las altas torres.
La trompeta se hacía sonar cuando el enemigo se aproximaba. Se hacía algazara para convocar a la guerra. Altas torres se construían en las esquinas de las murallas. De esa manera, los sitiadores podían ser asediados desde todos lados y sometidos a un ataque cruzado con flechas y piedras.
Sof 1:17 Y atribularé a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol.
Utiliza similar lenguaje para dar a entender que los cuerpos fueron dejados insepultos para que se descompusieran sobre la tierra.
