Los ídolos de los paganos
Esta estrofa se repite, con algunas variantes, en el Job 135:15-20; es una polémica contra la idolatría. Los mismos paganos hubieran dicho que la imagen no es su dios sino representa el dios; pero en la práctica los que usan imágenes terminan identificando a su dios con la imagen, o por lo menos creen que el dios está más presente donde está la imagen.
El salmista dice que ellos adoran la obra de manos de hombres. La verdad es que todo tipo de idolatría, aun del dinero, del éxito o de la tecnología moderna conllevan el mismo error. Al ser humano le gusta adorar a algo o a alguien que él mismo puede manipular.
Aunque los enemigos burlaban de los adoradores del Dios invisible, ahora el salmista se burla de los que oran a estos ídolos que no ven ni oyen ni hacen nada. En el versículo 5, dice que ni hablan; entonces, ¿por qué se habla de nuevo de sonido y gargantas en el versículo 7? Lo que dice el salmista es que esos dioses ni pueden hacer los sonidos elementales de la garganta que hacen los mudos.
El versículo 8 es el clímax de la estrofa, pues lo que uno adora influye en su propio ser, en su carácter, en su ética, en todas sus decisiones. Lo que uno pone primero en su vida determina las pautas de su existencia.
Jehová es confiable
Los versículos 9-11 son una expresión de confianza. Es muy posible que este Salmo se cantó antifonalmente, un levita que dirigía el culto cantaba la primera línea, y un coro o toda la congregación cantaba: El es su ayuda y su escudo. Cuando las burlas de otros desaniman a los fieles, hace falta insistir en una decisión definida de renovar la confianza en Dios y de recordar todo lo que Dios ha hecho para ayudarles en el pasado y para protegerles.
Como Dios ha sido fiel en el pasado, ahora el salmista habla de lo que seguirá haciendo. Se acuerda en el versículo 12 debe ser “se acordó”. Como se ha acordado de nosotros, seguirá bendiciendo. La bendición de Jehová incluye todo lo que ha prometido a su pueblo. Y esta bendición es para todos; en el versículo 13 los que temen es paralelo con pequeños y grandes, indicando que incluye a todos los que adoran a Jehová. La promesa también incluye a vuestros hijos.
Adoración a Jehová
El salmista termina con alabanza a Dios quien hizo los cielos y la tierra. Nótese la teología aquí: Dios ha dado la tierra a los hijos del hombre, a los seres humanos. Tenemos autoridad sobre la tierra y la responsabilidad de usarla correctamente.
Al mencionar los cielos y la tierra el salmista también piensa en un tercer lugar, el Seol, el lugar de los muertos. Y esto le hace poner énfasis en que ahora mientras que estamos vivos debemos adorar a Dios. Este es el énfasis; no podemos construir demasiado sobre el aspecto negativo para decir que los israelitas no creyeron en vida después de la muerte. El salmista sencillamente quiere enfatizar que durante la vida alabemos a Dios.
Más bien el versículo 18 abre la esperanza de alabar a Dios desde ahora y para siempre. Muchos creen que este para siempre se extiende más allá de la muerte, aun en la mente del salmista. Otros salmos también sugieren una esperanza de vida después de la muerte. A pesar de una situación que pudiera desanimar a los fieles, el Salmo empieza y termina con gozo, fe y alabanza al Dios de los cielos.
