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1 de Crónicas 27: Los jefes del ejército

1 de Crónicas 27:1  Y esta es la enumeración de los hijos de Israel, los jefes de casas paternas, los jefes de miles y de cientos, y sus oficiales que servían al rey en todos los asuntos de las divisiones que entraban y salían, mes por mes durante todos los meses del año; cada división tenía veinticuatro mil.

Primera Crónicas se refiere ahora a los comandantes militares, los líderes tribales, y los oficiales gubernamentales del reino davídico. Los que se mencionan en los versículos 16-31 parece que son aquellos que supervisaban las propiedades estatales y eran expertos en cuestiones agrícolas.

1 de Crónicas 27:2  A cargo de la primera división para el primer mes estaba Jasobeam, hijo de Zabdiel; y en su división había veinticuatro mil.

1 de Crónicas 27:3  El era de los hijos de Pérez, y fue jefe de todos los jefes del ejército para el primer mes.

1 de Crónicas 27:4  A cargo de la división para el segundo mes estaba Dodai ahohíta con su división, siendo Miclot el jefe principal; y en su división había veinticuatro mil.

1 de Crónicas 27:5  El tercer comandante del ejército para el tercer mes era Benaía, hijo del sacerdote Joiada, como jefe; y en su división había veinticuatro mil.

1 de Crónicas 27:6  Este Benaía era un valiente de los treinta, y estaba sobre los treinta, y en su división estaba su hijo Amisabad.

1 de Crónicas 27:7  El cuarto para el cuarto mes era Asael, hermano de Joab, y después de él Zebadías su hijo; y en su división había veinticuatro mil.

1 de Crónicas 27:8  El quinto para el quinto mes era el jefe Samhut izraíta; y en su división había veinticuatro mil.

1 de Crónicas 27:9  El sexto para el sexto mes era Ira, hijo de Iques tecoíta; y en su división había veinticuatro mil.

1 de Crónicas 27:10  El séptimo para el séptimo mes era Heles pelonita, de los hijos de Efraín; y en su división había veinticuatro mil.

1 de Crónicas 27:11  El octavo para el octavo mes era Sibecai husatita, de los zeraítas; y en su división había veinticuatro mil.

1 de Crónicas 27:12  El noveno para el noveno mes era Abiezer anatotita, de los benjamitas; y en su división había veinticuatro mil.

1 de Crónicas 27:13  El décimo para el décimo mes era Maharai netofatita, de los zeraítas; y en su división había veinticuatro mil.

1 de Crónicas 27:14  El undécimo para el undécimo mes era Benaía piratonita, de los hijos de Efraín; y en su división había veinticuatro mil.

1 de Crónicas 27:15  El duodécimo para el duodécimo mes era Heldai netofatita, de Otoniel; y en su división había veinticuatro mil.

1 de Crónicas 27:16  Y a cargo de las tribus de Israel estaban: Eliezer, hijo de Zicri, jefe principal de los rubenitas; de los simeonitas, Sefatías, hijo de Maaca;

1 de Crónicas 27:17  de Leví, Hasabías, hijo de Kemuel; de Aarón, Sadoc;

1 de Crónicas 27:18  de Judá, Eliú, uno de los hermanos de David; de Isacar, Omri, hijo de Micael;

1 de Crónicas 27:19  de Zabulón, Ismaías, hijo de Abdías; de Neftalí, Jerimot, hijo de Azriel;

1 de Crónicas 27:20  de los hijos de Efraín, Oseas, hijo de Azazías; de la media tribu de Manasés, Joel, hijo de Pedaías;

1 de Crónicas 27:21  de la media tribu de Manasés en Galaad, Iddo, hijo de Zacarías; de Benjamín, Jaasiel, hijo de Abner;

1 de Crónicas 27:22  de Dan, Azareel, hijo de Jeroham. Estos eran los príncipes de las tribus de Israel.

1 de Crónicas 27:23  Pero David no enumeró a los de veinte años para abajo, porque el Señor había dicho que El multiplicaría a Israel como las estrellas del cielo.

1 de Crónicas 27:24  Joab, hijo de Sarvia, había comenzado a contarlos, pero no acabó; y debido a esto, la ira cayó sobre Israel, y el número no fue incluido en el registro de las crónicas del rey David.

El registro de las crónicas del rey David fue un documento histórico guardado en los archivos reales junto a otros asuntos oficiales. No se ha podido preservar a través del tiempo.

1 de Crónicas 27:25  A cargo de los almacenes del rey estaba Azmavet, hijo de Adiel. Y a cargo de los almacenes en el campo, en las ciudades, en las aldeas y en las torres estaba Jonatán, hijo de Uzías.

1 de Crónicas 27:26  Sobre los obreros agrícolas que labraban la tierra estaba Ezri, hijo de Quelub.

1 de Crónicas 27:27  A cargo de las viñas estaba Simei ramatita; y a cargo del producto de las viñas guardado en las bodegas estaba Zabdi sifmita.

1 de Crónicas 27:28  A cargo de los olivares y sicómoros en la Sefela estaba Baal-hanán gederita; y a cargo de los depósitos de aceite estaba Joás.

1 de Crónicas 27:29  A cargo del ganado que pastaba en Sarón estaba Sitrai saronita; y a cargo del ganado en los valles estaba Safat, hijo de Adlai.

1 de Crónicas 27:30  A cargo de los camellos estaba Obil ismaelita; y a cargo de las asnas estaba Jehedías meronotita.

1 de Crónicas 27:31  A cargo de las ovejas estaba Jaziz agareno. Todos éstos eran administradores de las propiedades del rey David.

1 de Crónicas 27:32  También Jonatán, hombre de entendimiento, tío de David, era consejero y escriba; y Jehiel, hijo de Hacmoni, instruía a los hijos del rey.

1 de Crónicas 27:33  Ahitofel era consejero del rey, y Husai arquita era amigo del rey.

Cuando Absalón se rebeló en contra de David, Ahitofel traicionó a David y se unió a la rebelión. Husai fingió lealtad a Absalón y su consejo ocasionó la caída de este

1 de Crónicas 27:34  Y Joiada, hijo de Benaía, y Abiatar sucedieron a Ahitofel. Y Joab era el jefe del ejército del rey.

Los jefes del ejército

La lista expuesta aquí pretende dar el contenido de las fuerzas militares de David. Parecen ser, no obstante, tropas más semejantes a una guardia civil que otra cosa; por lo menos no se menciona que estas fuerzas participaran en campañas militares. Pareciera que tenían ocupaciones más bien administrativas. El que representen 12 divisiones se deriva de los 12 meses y también 12 distritos administrativos del reino. Se nos dan nombres de 12 comandantes, uno para cada grupo.

Es cierto que esta lista se asemeja bastante a la de 2 de Samuel 1 deCrónicas en donde aparecen los nombres de los héroes militares de David. Esta semejanza, sin embargo, es más cosmética que exacta, pues la fuente de esta lista es otra aparentemente posterior a la del capítulo 11. El carácter más tardío se refleja en que algunos de los nombres en las listas previas son sustituidos con los nombres de sus hijos de los primeros héroes.

El arreglo un tanto artificial de las fuerzas, 12 grupos de 24.000 cada uno, probablemente refleje más un ideal del Cronista que otra cosa. No es difícil ver que este arreglo rotativo corresponde bastante al de los levitas en el templo. Puede que el mismo David haya organizado algo semejante, pero en manos del Cronista o, en su defecto, en las manos del revisor del Cronista, se termina de organizar “más religiosamente”.

Las cifras, de nuevo, parecen un poco infladas para las necesidades administrativas del reino de David. Mucho se ha escrito respecto al término hebreo, ‘elep, que se traduce “mil”. Este vocablo normalmente se refería a una unidad militar compuesta de un número indeterminado de soldados. Las unidades militares más grandes utilizaban este término. El número máximo de esta unidad era de 1.000, pero podía contener menos. Otra unidad, me’ah, podía contener hasta 100 pero no más; podía ser menos, sin embargo, y era lo normal que así fuera.

Los jefes de las tribus

Sabido es que Israel se componía de 12 tribus. Se ocasiona cierta confusión, no obstante, cuando los nombres de estas tribus varían según el relato. Esta lista de los jefes de las tribus nos presenta algo de problema por varias razones. Primera, los nombres de estos jefes no figuran en otras listas escrituarias, y esto pese a que hay varias listas. Esto implica que el Cronista trabajaba con una fuente diferente a las otras o, en su defecto, él mismo creó esta lista. La primera de las dos posibilidades es la más viable. De hecho, se nota que las dos tribus, Gad y Aser, faltan en la lista. Las dos medias tribus de Manasés figuran separadamente; además, se toma en cuenta a Efraín. También, aparecen los aaronitas como si fueran una tribu. Esto es altamente anormal, ya que en ninguna otra parte del AT Aarón es contado como patriarca de una tribu. Siempre forma parte de la tribu de Leví. La misma inclusión de Sadoc sin el nombre de su padre también representa una anomalía para el contexto.

Todo lo susodicho parecería indicar que la fuente del Cronista presentaba algunas cosas raras, pero también no se descarta que los propósitos teológicos del Cronista hayan influido en el arreglo. Esto se aprecia particularmente en la inclusión de los aaronitas y el nombre de Sadoc.

Toda la lista parece obedecer a las urgencias, bien del mismo Cronista o, en su defecto, de su revisor, de minimizar la censura de David por lo del censo en el capítulo 21. Los versículos 23, 24 parecen suavizar al máximo cualquier participación de David en el censo, y Joab es el que sale luciendo mal. Puesto que esto representa una tradición bastante diferente de la del capítulo 21, esto hace que varios opinen que sea una fuente diferente a la anterior, y ésta magistralmente manejada por un revisor del Cronista. Esta tradición hace que David siga casi al pie de la letra las instrucciones de Moisés en la toma del censo. El versículo 24 parece sugerir que Joab hubiera deseado terminar el censo, pero según 21:5-6, Joab no aprobaba las intenciones de David en la realización del censo. Todo esto demuestra cómo materiales comunes suelen ser interpretados de modo diferente según las exigencias de los tiempos. Algunos comentaristas opinan que estos materiales son interpretados por un revisor posterior al tiempo del mismo Cronista.

Administradores del patrimonio real

Este trozo nos indica que la riqueza del rey David era considerable. Se hizo todo un capitalista. El comentarista Vaux indica que no había un sistema fiscal de impuestos como tal. Tampoco había una distinción entre el patrimonio del rey y el de la nación. La fuerza militar y económica de un rey era la de la nación. El mismo rey tenía que adquirir, supervisar, incrementar y, a la larga, administrar sus bienes. David no llegó a ser la excepción. Durante su reinado se hizo de muchas riquezas mediante varias formas, entre éstas: botín de guerra, productos de sus propias posesiones (ganancias), beneficios de sus empresas comerciales e industriales (agropecuarios), derechos aduanales, tributo de pueblos conquistados. Mientras más grande el imperio, más grande era el “Ministerio de Hacienda” del soberano. Además, los tesoros de David se incrementaban con los presentes de embajadas extranjeras. Hay indicios también de que la tesorería del rey fuera sostenida parcialmente por diezmos de los campos, las viñas y de los ganados del pueblo. Pareciera, además, que al rey le correspondía el primer corte de los sembrados. No obstante todo esto, se nos insinúa que al rey le competía la posibilidad de eximir a un individuo o a una familia de estos diezmos.

En virtud de todo lo dicho anteriormente respecto a los cofres del rey, hace falta notar que al rey le correspondía en cierta medida el sostenimiento del culto. Como la tesorería del rey y la del templo hasta cierto punto no se distinguían en realidad, el rey podía poner y sacar de dicha tesorería según las necesidades que hubiera. Urge también notar que al rey le correspondía velar por el bienestar público, la protección del pueblo, etc. No había privilegios sin responsabilidades. Sobre todas las cosas, idealmente al rey le competía velar por la pureza del culto. Para el Cronista, David sobresalía en este sentido. Todo esto nos hace pensar en nuestras propias responsabilidades para con la tesorería pública en nuestro tiempo. Pese a condiciones contrarias a una total honestidad fiscal en muchos de los países latinoamericanos, hay que reconocer el bienestar público que nuestros impuestos proveen. Si no fuera por una responsabilidad honrada de parte de los ciudadanos, no habría servicios en las áreas de seguro social, obras públicas, educación, trabajo, salud, etc. Al igual que al rey, los privilegios siempre demandan responsabilidades. No hay derechos sin responsabilidades correspondientes.

La administración de estos bienes correspondía a los oficiales mencionados en el pasaje bajo consideración. Hay buenas razones para ver en esta sección bastante fidelidad histórica. Varios de los nombres en la lista se reconocen como del período davídico. Sería muy anormal que un documento tardío mencionase nombres de ismaelitas y hagrienos. Además, la expansión territorial indicada favorece un período antes de la división entre Norte y Sur. Un hecho ya mencionado, el que durante el tiempo de David no hubiera un sistema de impuestos, responde por lo descrito en este pasaje; patentemente, en los versículos 25-31 no hay mención de tal ingreso para el rey.

Se aprecia la razón teológica por la que se incluye esta información. Para la mayoría del AT, la riqueza material comprueba, o por lo menos sugiere, la bendición de Dios. David es rico; David es ricamente bendecido por Dios.

La “mano derecha“ de David

Todo líder tiene a su lado un amigo o un consejero que le ayuda en los momentos de tomar decisiones substanciales. A menudo se los designa «mi mano derecha,» sugiriendo la persona que puede incluso reemplazarlo cuando sea necesario. También alude a una persona de total confianza. En mi experiencia pastoral, fue vital contar con estas personas dignas de crédito. Ellas me asesoraron en situaciones realmente complicadas cuando los caminos parecían truncarse sin solución de salida. Descansar en este tipo de personas es una señal de humildad, y esto totalmente opuesto a la autosuficiencia, imprudencia que lentamente va formando dictadores.

Otros funcionarios de David

La diferencia entre esta lista y otras es marcada. El comentarista Barnes argumenta que este pasaje es suplementario, o sea no pretende ser igual que el contenido de otros. La identidad de Jonatán es problemática. Algunos traducen el vocablo hebreo dod con “amigo” de David, y lo identifican con el hijo de Saúl. Esto no es factible, ya que el príncipe Jonatán había muerto antes del establecimiento de este grupo de funcionarios y aun antes de que David subiera al trono. Nuestro texto de la RVA correctamente traduce el vocablo hebreo tío. El que no se tenga más conocimiento de esta figura en otras partes del AT no es base para que se hagan piruetas hermenéuticas.

El versículo 33 menciona a Ajitofel; esto ubica esta lista relativamente temprano en el reinado de David, ya que Ajitofel se privó de la vida cuando tuvo lugar la rebelión de Absalón. Ajitofel era conocido como el asesor de David, pero después de su muerte, Joyada tomó su lugar en tal puesto.

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