Descendientes de Benjamín
Se recuerda que esta es la segunda genealogía que lleva por titulo Benjamín. Si se acepta que la anterior realmente se trata de Zabulón y Daniel y no de Benjamín, entonces no hay ningún problema en que aparezca esta sección. Aunque esta repetición de nombre no es realmente el problema mayor de esta sección, otros eruditos procuran explicar el uso del nombre de Benjamín aludiendo al hecho de que Saúl fue benjamita, y en realidad la sección culmina con la genealogía de Saúl. Pareciera, pues, que la intención del Cronista es hablar más de Saúl que de Benjamín mismo.
Pese a lo dicho anteriormente, sí se nos da una genealogía de Benjamín en los versículos 1-28. Si se compara esta lista con la encontrada en Genesis 46:21 y Numeros 26:38-40, se notan tanto similitudes como diferencias. Es claro, no obstante, que el Cronista gozaba de fuentes adicionales (ahora desconocidas) para compilar la información.
Difícilmente se halla otro pasaje con más problemas de fluidez en la lectura. Puede ser que la multitud de fuentes haya ocasionado algo de este problema difícil. Es posible también (lo más probable) que el texto actual que tenemos esté bien mutilado por errores de copistas. Clyde Francisco sugiere, no se sabe con cuánto sentido de humor, ¡que los copistas simplemente estaban ya exhaustos después de tantas genealogías que escribir! Fuese la que fuese la causa, todos los estudiantes de este pasaje llegan a la conclusión de que no hay soluciones satisfactorias a los problemas presentados. Veamos algunos.
Se nota desde el arranque que esta genealogía no sigue una estructura definida, ni vertical ni horizontal, como las de Judá y Leví. Se notan rupturas en la genealogía en los versículos 7, 12 y 28. Las cuatro secciones aluden a puntos geográficos. Esto hace que algunos opinen que lo que tenemos aquí son cuatro listas paralelas de familias benjamitas y sus sitios de residencia. Claro, en vez de una genealogía única, hay cuatro genealogías distintas de familias diferentes (todas benjamitas) según sus lugares de residencia. Estas cuatro listas se referirían a los benjamitas en estos lugares probablemente en el período postexílico.
Según una lectura superficial de los versículos 3 y 5, Bela tuvo dos hijos del mismo nombre, Gera. Sería muy raro que hubiera dos hijos del mismo padre con el mismo nombre; por lo tanto una salida puede ser una lectura perfectamente permisible del hebreo: “… Adar, Gera, aun el padre de Ehud”.
El versículo 6 es particularmente enigmático. Se menciona que … fueron llevados cautivos a Manajat. El problema es de naturaleza gramatical. No hay antecedente para el verbo. Textualmente reza: “él los exilió”. ¿Quién exilió a quién? No se sabe. Se cree que posiblemente sea una alusión indirecta a un exilio de algunos benjamitas durante el periodo postexílico a un lugar en Edom con el nombre de Manajat (ver 1:40 en donde se menciona a un tal Manajat, descendiente de Esaú, jefe de Edom). Con todo y esta hipótesis, el problema gramatical sigue en pie.
El versículo 8 plantea otro rompecabezas. Se menciona que Sajaraim (persona no conocida en ninguna otra parte) se divorció de dos mujeres. Después, se casó por tercera vez y engendró hijos con ella. Se complica la historia cuando se nos dice que Sajaraim también engendró hijos con una de las mujeres a quien había repudiado. El problema es que en ninguna otra parte del AT se registra un doble divorcio; era también muy mal visto un divorcio contra una mujer que hubiera dado hijos a un hombre. No obstante estos problemas, la tradición incluida aquí es antigua, porque habla de israelitas como viviendo en Moab. Tal hecho también se atestigua en 1 de Samuel 22:3 ss. y el libro de Rut.
Se han destacado todos estos problemas no para fomentar frustración en la lectura de la Escritura; se han señalado para inspirar el aumento de herramientas hermenéuticas. Se sabe que Dios por medio del Cronista tenía mensaje que dar. El que tengamos dificultades en encontrarlo no hace desmerecer la labor del Cronista.
