Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

1 de Samuel 5: El Arca en tierra de los filisteos

En el versículo 5 vemos que los sacerdotes de Dagón no pisan el umbral, supersticiosamente evitando pisotear el espíritu o irritar el espíritu de los demonios residentes en las manos de su dios. Eran controlados por el temor. Las manos de Dagón no sirven más, pero la mano de Jehová se agravó sobre ellos. La palabra agravó aquí es “pesaba”. Vemos la raíz de la palabra en glorificar u honrar. Es decir, Dios con su mano pesada estaba glorificándose a sí mismo, honrando su propio nombre ante los ojos de los filisteos. Y a pesar de todo esto, ellos no querían reconocer su soberanía ni convertirse de su idolatría para adorar al único dios verdadero. Dios provee amplia evidencia de su poder y realidad pero los hombres rehusan creer y por lo tanto son condenados.

Para que supieran sin más lugar a dudas que todo esto no era un accidente, Dios hirió con tumores (versículo 6) a los habitantes de Asdod. La palabra tumores viene de la palabra hebrea hincharse. Se cree que fue un caso de la peste bubónica. Los ganglios linfáticos se hinchan formando tumores en el sobaco y la ingle del muslo. Se confirma esta suposición al mencionarse los ratones en 6:4. Los ratones casi siempre son portadores de esta plaga. Además, la LXX dice aquí en el versículo 6: “Y ratones se multiplicaron en medio de la tierra y hubo gran confusión mortal en la ciudad.” La peste bubónica es mortal. La tercera parte de toda la población de Europa murió de la peste en el siglo XIV d. de J.C. Es peligrosa aún en el día de hoy.

El lugar irreverente para las cosas sagradas

1. Las cosas sagradas en poder de los enemigos de Dios pierden del todo su significado; sólo anticipan su propia condenación.

2. Los manipuladores de las cosas sagradas no sólo envilecen, sino que son envilecidos por lo que consideran como sus propias victorias hasta preguntarse: «¿Y ahora qué haremos con todo esto?».

3. La suprema manifestación de Dios, el mobiliario místico y sagrado del tabernáculo, el Arca que simbolizaba la gloria de Dios fue reemplazada definitivamente por la gloriosa presencia del Hijo de Dios. ¡Aleluya!.

En Gat

Como resultado del castigo de Dios, se reunieron los cinco gobernantes de los filisteos. Esta palabra, de origen extranjero, se usa evidentemente con referencia a los cinco reyes o príncipes de las ciudades filisteas. Ellos decidieron enviar el arca de Dios a Gat, ahora Tel es Safi, unos 20 km. al este de Asdod. Pero pasó lo mismo en Gat que en Asdod. Dios hirió s los hombres de Gat palabra que lleva la idea de tocar el cuerpo con una enfermedad. Inmediatamente tomaron medidas para salvarse.

En Ecrón

Llevaron el arca rápidamente a Ecrón, una ciudad 20 km. al noreste de Asdod. Ellos tenían en esa ciudad su propio dios llamado Baalzebub. Esto recuerda a los fariseos que acusaban a Jesús de hacer sus milagros en el poder de este dios, identificado como príncipe de los demonios. Es interesante que en Mateo 12:24 se llama Beelzebul, que quiere decir “dios del lugar alto”. El nombre que se le daba antiguamente Baalzebub o Baalzevuv, quiere decir en hebreo “dios de moscas”. Quizá los hebreos lo llamaban así sarcásticamente para despreciar su importancia y reducirlo al reino de las moscas. En cualquier caso este dios no pudo hacer nada contra la mano poderosa de Jehová. Reconociendo su impotencia, se reunieron otra vez los cinco príncipes de los filisteos y se decidió devolver el arca a su lugar, es decir, a Silo.

Dios triunfó. Los filisteos dijeron: Enviad el arca del Dios de Israel. ¿Cuántas veces se ha repetido esta historia en la experiencia de los hombres pecadores? En Betel los jóvenes le gritaron a Eliseo: ¡Sube, calvo ! con tono despreciativo. En Samaria le dijeron a Amós: ¡Vidente, vete; huye a la tierra de Judá! Los gadarenos le rogaron a Jesús que se apartara de ellos, porque tenían mucho temor. El pecado siempre aparta a los hombres de Dios. Es como Job 21:14, donde dicen los impíos: ¡Apártate de nosotros! No queremos el conocimiento de tus caminos. Los hombres de Ecrón clamaban, pero no era un clamor que convierte el alma. Querían que Dios se apartara de ellos para que pudieran seguir su vida pecaminosa sin estorbos.

  • Páginas:
  • 1
  • 2
  • 3

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar