2 de Reyes 5:25 Entonces entró y se presentó ante su señor. Eliseo le dijo: –¿De dónde vienes, Giezi? –Tu siervo no ha ido a ninguna parte –respondió él.
2 de Reyes 5:26 Pero Eliseo insistió: –Cuando aquel hombre descendió de su carro para recibirte, ¿no estaba también allí mi corazón?[h] ¿Acaso es tiempo de tomar plata y tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?
2 de Reyes 5:27 Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre. Y salió de su presencia leproso, blanco como la nieve.
Giezi vio una oportunidad perfecta para enriquecerse al pedir egoístamente la recompensa que Eliseo había rechazado. Desafortunadamente, había tres problemas en este plan:
(1) gustosamente aceptó el dinero por algo que él no había hecho;
(2) dejó entender erróneamente que el dinero podía ser cambiado por el regalo de Dios de sanidad y misericordia;
(3) mintió y trató de encubrir sus motivos para aceptar el dinero. A pesar de que Giezi había sido un siervo útil, el beneficio personal había llegado a ser más importante para él que el servir a Dios.
Este pasaje no enseña que el dinero sea malo o que los pastores no debieran ser remunerados. Por el contrario, nos advierte contra la avaricia y el engaño. El verdadero servicio es motivado por el amor y la devoción a Dios y no busca un beneficio personal. Cuando sirva a Dios, analice sus motivos: no puede servir a Dios y al dinero.
Eliseo
Pocos «sustitutos» en las Escrituras fueron tan efectivos como Eliseo, quien sucedió a Elías como profeta de Dios en Israel. Eliseo tuvo un gran ejemplo al seguir al profeta Elías. Permaneció con su maestro hasta los últimos momentos de la vida en la tierra. Estuvo dispuesto a seguirlo y a aprender para obtener poder para hacer el trabajo al que Dios lo había llamado.
Tanto Elías como Eliseo, concentraron sus esfuerzos en las necesidades particulares de la gente que los rodeaba. El valiente Elías confrontó y expuso la idolatría, ayudando así a crear una atmósfera donde la gente podría adorar a Dios libre y públicamente. Después le tocó el turno a Eliseo para demostrar la naturaleza poderosa, y amorosa, de Dios para todos los que vienen a El en busca de ayuda. Pasó menos tiempo en conflicto con la maldad y más tiempo en dar cuidado compasivo a la gente. La Biblia registra dieciocho encuentros de Eliseo con gente necesitada.
Eliseo vio más en la vida que la mayoría de la gente porque reconoció que con Dios había más para vivir. El sabía que todo lo que somos y tenemos proviene de Dios. Los milagros que ocurrieron durante el ministerio de Eliseo pusieron a las personas en contacto con el Dios personal y todopoderoso. Elías habría estado orgulloso de su sustituto.
También nosotros tenemos grandes ejemplos para seguir: los personajes de la Biblia y los que han influido positivamente en nuestra vida. Tenemos que resistir la tendencia de pensar en las limitaciones que nuestros antecedentes familiares o ambiente crea para nosotros. En vez de eso, debemos pedirle a Dios que nos utilice para su propósito. Quizás, como Elías, debamos tomar una postura en contra del error o, como Eliseo, mostrar compasión por las necesidades diarias de aquellos que nos rodean. Pídale a Dios que lo use como sólo El pude hacerlo.
