El autor del cántico enumera lo que Dios había hecho en el pasado para hacer de Israel un pueblo especial en el presente. Primeramente, el destino de Israel como pueblo elegido empezó en los propósitos eternos de Dios cuando dio a cada nación su heredad. Dios aparece como el Altísimo (elyon). El Elyon, El Dios Altísimo es un epíteto que se usa en el AT para describir al Dios de Israel y enfatiza su carácter de Dios universal.
La ocasión cuando Dios dio heredad a las naciones y separó a los seres humanos (hijos del hombre o hijos de Adán) en sus diferentes naciones no es claro. Es posible que el autor aquí hace una referencia a la división de la humanidad después del diluvio. Cuando Dios separó a los seres humanos en sus naciones y dio a cada nación su territorio, él hizo según el número de los hijos de Israel. El significado de estas palabras no es claro y la traducción de la RVA no es segura. La lectura según el número de los hijos de Dios está de acuerdo con la Septuaginta, dos de los Rollos del Mar Muerto y el Pentateuco Samaritano. Aun cuando esta interpretación es preferible, el significado de estas palabras es difícil de entender. La mención de los hijos de Dios es una referencia al concilio divino donde los seres celestiales se reunían para hacer la voluntad de Dios. Según esta interpretación, el número de las naciones está relacionado con el número de los hijos de Dios o los ángeles. Esta interpretación está también relacionada con la concepción oriental de que cada nación tenía su ángel protector. Jehová ejerció su soberanía sobre las naciones dándole a cada una su heredadpero Israel era especial. Israel era la porción de Jehová porque él había escogido a Israel para sí mismo. Este privilegio enfatiza la centralidad de Israel en los planes eternos de Dios. Israel era un pueblo especial entre todas los pueblos.
La providencia de Dios
Esta sección habla de la experiencia de Israel en el desierto. Después de su salida de Egipto, Israel pasó 40 años en el desierto bajo la protección de Jehová. La protección divina durante los años de peregrinación se ilustra por medio de tres metáforas. La primera imagen es la del padre que cuida de su niña especial. Israel estaba solo en aquella tierra desértica, una región poblada de ruidos causados por los animales que vivían en el desierto y por los fuertes vientos que asolaban el área. Como un padre, Jehová rodeó a Israel con su protección y lo guardó como a la niña de su ojo.
La segunda imagen es la del águila que protege a sus polluelos y que agita su nidada para volar, pero que extiende sus alas de protección en su vuelo. La tercera imagen es la del pastor que cuida a su manada sin la colaboración de un ayudante. El énfasis aquí es que solamente Jehová, sin la ayuda de otros dioses, guió a Israel durante su peregrinación en el desierto. Por esta razón la ingratitud de Israel mencionada, es decepcionante.
Además, Jehová había dado a Israel una tierra especial. La expresión cabalgar sobre las alturas de la tierra significa la conquista de la tierra de Canaán y la superioridad del ejército de Israel. La recompensa de Israel en conquistar las naciones cananeas fue de comer el fruto de la tierra. Con la ayuda de Jehová la tierra árida de Canaán produjo en abundancia e Israel pudo gozar de la abundancia de la tierra prometida. La tierra de Basán era un territorio famoso por su ganado, por sus árboles y por sus pastos. Cuando las tribus de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés miraron la fertilidad del territorio de Basán, decidieron quedarse en la región de Galaad.
La rebelión de Israel
La abundancia de la tierra prometida causaría que Israel se olvidara de la pobreza del desierto. Ellos también se olvidarían de quien había causado la prosperidad de la tierra. Jesurún se engordó con la abundancia de Canaán y dio coces, rechazando al Dios que había bendecido a la nación. El nombre Jesurún aparece aquí, como una forma poética para designar a Israel. Jesurún viene de una palabra en heb. que significa “justo”. Este nombre especial de Israel enfatiza que Israel es un pueblo especial, un pueblo santo, separado para el servicio y adoración de Jehová.
