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Éxodo 23: Leyes humanitarias

Éxo 23:1 No admitirás falso rumor.(A) No te concertarás con el impío para ser testigo falso.

Transmitir informes falsos estaba estrictamente prohibido por Dios. La murmuración, la calumnia y los falsos testimonios destruyen las familias, dificultan la cooperación de la comunidad y vuelven un caos el sistema de justicia. El chisme destructivo causa igualmente problemas. Aunque no iniciemos una mentira, somos responsables si la transmitimos. No haga circular los rumores, sofóquelos.

Éxo 23:2 No seguirás a los muchos para hacer mal, ni responderás en litigio inclinándote a los más para hacer agravios;

Éxo 23:3 ni al pobre distinguirás en su causa.(B)

Casi siempre se pervierte la justicia en favor del rico. Aquí se advierte a la gente en contra de torcer la justicia en favor del pobre. La justicia debe ser imparcial, tratar al rico y al pobre de la misma manera. Conceder un privilegio especial a alguien, sea rico o pobre, sólo hace que la justicia sea poco creíble para cualquiera. Resista la presión de la multitud a inclinar su decisión acerca de una persona. Permita que la justicia que Dios nos muestra dirija su juicio.

Éxo 23:4 Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo.

Enemigo era aquel con el cual se sostenía una disputa ante la ley.

Éxo 23:5 Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás sin ayuda? Antes bien le ayudarás a levantarlo.(C)

La idea de ser benévolos con los enemigos era nueva y sorprendente en un mundo donde la venganza era la forma común de justicia. Dios no sólo la introdujo a los israelitas, ¡la hizo ley! Si un hombre encontraba un animal perdido de algún enemigo, tenía que devolverlo de inmediato, aun cuando su enemigo lo utilizara para hacerle daño. Jesús claramente nos enseñó a dar la mano a toda la gente que tuviera necesidad, aun a nuestros enemigos. Seguir las leyes de una vida recta es muy difícil cuando están los amigos. Aplicar las leyes de Dios de justicia y misericordia con nuestros enemigos muestra que somos completamente diferentes al mundo.

Éxo 23:6 No pervertirás el derecho de tu mendigo en su pleito.

Éxo 23:7 De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío.

Éxo 23:8 No recibirás presente; porque el presente ciega a los que ven, y pervierte las palabras de los justos.(D)

Éxo 23:9 Y no angustiarás al extranjero; porque vosotros sabéis cómo es el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.(E)

Éxo 23:10 Seis años sembrarás tu tierra, y recogerás su cosecha;

Éxo 23:11 mas el séptimo año la dejarás libre, para que coman los pobres de tu pueblo; y de lo que quedare comerán las bestias del campo; así harás con tu viña y con tu olivar.(F)

Éxo 23:12 Seis días trabajarás, y al séptimo día reposarás,(G) para que descanse tu buey y tu asno, y tome refrigerio el hijo de tu sierva, y el extranjero.

Éxo 23:13 Y todo lo que os he dicho, guardadlo. Y nombre de otros dioses no mentaréis, ni se oirá de vuestra boca.

Las tres fiestas anuales

(Ex. 34.18-26; Dt. 16.1-17)

Éxo 23:14 Tres veces en el año me celebraréis fiesta.

celebraréis fiesta, j agag  : Celebrar, guardar una fiesta, festejar, danzar, reunirse para regocijarse y celebrar. Este verbo aparece 15 veces. Se traduce como «haciendo fiesta». Un importante derivado es j ag, «fiesta», que se refiere especialmente a las siete fiestas que diera Dios a Israel. El nombre «Hageo» viene de j agag y  significa «el festivo» o «el que celebra». El Antiguo Testamento abunda en fiestas y celebraciones ordenadas por Dios y que contribuyen a la felicidad humana.

Éxo 23:15 La fiesta de los panes sin levadura guardarás.(H) Siete días comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib, porque en él saliste de Egipto; y ninguno se presentará delante de mí con las manos vacías.

Éxo 23:16 También la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores,(I) que hubieres sembrado en el campo, y la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo.(J)

La Fiesta de la Siega : También llamada la Fiesta de las Semanas o el día de Pentecostés. Se observaba en el mes tercero (mayo-junio), 50 días después de la Fiesta de los Panes sin Levadura; celebraba el inicio de la cosecha. La Fiesta de la Cosecha , también conocida como la Fiesta de los Tabernáculos, se celebraba en otoño (septiembre-octubre) para festejar el fin de la recogida de los frutos. Conmemoraba la experiencia de Israel en el desierto, e incluía el acampar en enramadas, como un recordatorio de la forma como vivieron y se alojaron los hijos de Israel durante su peregrinaje tras la salida de Egipto.

Éxo 23:17 Tres veces en el año se presentará todo varón delante de Jehová el Señor.

Festejar era una forma de descansar de las tareas cotidianas y descansar en la gracia y misericordia de Dios.

Éxo 23:18 No ofrecerás con pan leudo la sangre de mi sacrificio, ni la grosura de mi víctima quedará de la noche hasta la mañana.

Éxo 23:19 Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios.(K) No guisarás el cabrito en la leche de su madre.(L)

Las primicias de los primeros frutos : Los mejores frutos recogidos al inicio de la cosecha. No guisarás el cabrito en la leche de su madre

El Angel de Jehová enviado para guiar a Israel

Éxo 23:20 He aquí yo envío mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.

Éxo 23:21 Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.

¿Quién era ese ángel que iba con los israelitas? Muy probablemente el ángel era una manifestación de Dios. Dios estaba en el ángel de la misma manera que en la columna de nube y fuego. «Mi nombre está en él» significa que la naturaleza esencial y el poder de Dios fueron dados a conocer en este ángel.

Éxo 23:22 Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.

Éxo 23:23 Porque mi Angel irá delante de ti, y te llevará a la tierra del amorreo, del heteo, del ferezeo, del cananeo, del heveo y del jebuseo, a los cuales yo haré destruir.

Éxo 23:24 No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos hacen; antes los destruirás del todo, y quebrarás totalmente sus estatuas.

Éxo 23:25 Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.

Si está en el horno, es posible que se queme. Dios previno a los israelitas en cuanto a sus vecinos, cuyas creencias y acciones podían hacer que le dieran la espalda. Nosotros también tenemos vecinos que a menudo tienen valores completamente diferentes. Se nos pide que mantengamos un estilo de vida que muestre nuestra fe. Esto puede ser una lucha, especialmente si nuestra vida cristiana difiere de la norma. Nuestras vidas deben mostrar que anteponemos nuestra fe a los valores de la sociedad.

Éxo 23:26 No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y yo completaré el número de tus días.

Éxo 23:27 Yo enviaré mi terror delante de ti, y consternaré a todo pueblo donde entres, y te daré la cerviz de todos tus enemigos.

Éxo 23:28 Enviaré delante de ti la avispa, que eche fuera al heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti.

Éxo 23:29 No los echaré de delante de ti en un año, para que no quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las fieras del campo.

No todas las soluciones de Dios son instantáneas. Tampoco la demora justifica la falta de acción. En este caso, la causa de Dios requeriría de cooperación, persistencia y esfuerzo constantes por parte de los israelitas. El éxito se iría dando paso a paso.

Éxo 23:30 Poco a poco los echaré de delante de ti, hasta que te multipliques y tomes posesión de la tierra.

Éxo 23:31 Y fijaré tus límites desde el Mar Rojo hasta el mar de los filisteos, y desde el desierto hasta el Eufrates; porque pondré en tus manos a los moradores de la tierra, y tú los echarás de delante de ti.

Los límites ideales de Israel no fueron sólo trazados bajo David y Salomón.

Éxo 23:32 No harás alianza con ellos, ni con sus dioses.

Éxo 23:33 En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo a sus dioses, porque te será tropiezo.

A los israelitas se les instruyó evitar todas las influencias que pudiesen alejarlos del culto al verdadero Dios y de sus mandamientos.

Dios advirtió continuamente al pueblo en cuanto a las religiones falsas y sus ídolos. En Egipto habían estado rodeados de ídolos y hechiceros, sin embargo, dejar esa tierra idólatra no quería decir que estuvieran libres de la influencia de las religiones paganas. La tierra de Canaán estaba igualmente plagada de idólatras. Dios sabía que su pueblo necesitaba una fortaleza adicional, por lo tanto hacía hincapié constantemente en que evitaran la influencia de las religiones paganas.

Relaciones justas entre personas.

Esta sección de admoniciones trata de la rectitud en la administración de justicia y del comportamiento para con los enemigos. Están dirigidas a todos los llamados a testificar en un pleito: la justicia tiene que ser imparcial.

Verdades prácticas

1. Los mejores sistemas legales son los basados en la naturaleza de Dios y no en la naturaleza egoísta de los hombres. De acuerdo con los inevitables cambios sociales hay demanda de leyes nuevas. Para que sean justas, equitativas y comprensivas, deben seguir la norma divina establecida por Jehová .

2. El Señor demandaba que Israel tratase justamente a todos, incluidos los ciudadanos libres, los extranjeros, los esclavos, las viudas, los huérfanos y los pobres. No debía haber clases excluidas en el sistema legal.

3. Las leyes casuísticas trataban de los casos específicos producidos por las situaciones sociales; sin embargo, eran las leyes apodícticas las que regían como normas. La ley directriz (apodíctica) tiene validez en toda época y en toda sociedad. Aunque las leyes casuísticas no pierden su valor, se aplican únicamente en el contexto especificado.

4. Los dirigentes honestos son indispensables para mantener un sistema judicial equitativo. El soborno es un cáncer del alma y destruye la eficacia del sistema legal de un pueblo.

5. Dios exigía un castigo justo por las infracciones de la ley. El castigo debía ser seguro e imparcial, el acusado debía ser culpable, el castigo se medía conforme a la gravedad del crimen o a los daños causados, y se preocupaba por los derechos de las víctimas y la restitución de los daños ocasionados por el crimen. Los infractores eran tratados como personas; sin embargo, eran responsables de sus acciones y por las pérdidas ocasionadas por ellas.

Los pleitos.

En cuanto a los pleitos, la evidencia tiene que ser verídica; además, no se debe hacer favoritismo al pobre por compasión, ni al rico pervirtiendo la justicia. La justicia no debe tener escalas que favorecen a un nivel social sobre otro; la justicia debe ser imparcial para todos. Se condenan rumores falsos, acuerdos perversos y el seguir a la mayoría para hacer el mal o para quedar bien con los “ricos,” es decir, con los “grandes” “poderosos.”

El trato con el enemigox.

Al encontrar un animal extraviado del enemigo, devuélveselo, o si ves caído debajo de su carga el asno del que te aborrece, no lo dejes abandonado. Probablemente el enemigo se refiere a un hebreo que había sido un adversario en un pleito legal. De todos modos, la demanda por la justicia va más allá que las relaciones personales o legales. El concepto se acerca a las palabras de Jesús de amar al enemigo. En cuanto al segundo mandato, hubiera sido más difícil ayudar a un animal de un enemigo mientras que estuviera presente el adversario. Sin embargo, era más importante hacerlo en su presencia.

La justicia para los pobres.

Se ofrece protección al necesitado, al inocente y al justo. Se dan dos admoniciones al pueblo de Dios:

(1) no acusar falsamente a nadie, y

(2) no recibir soborno, lo cual ciega a los que ven con claridad y pervierte las palabras de los justos.

La palabra necesitado es diferente a la usada para el pobre, la cual se refiere a un hombre empobrecido. El necesitado es una referencia más bien a un hombre pobre que es piadoso.

La justicia para el extranjero.

Antes se había amonestado a Israel contra la opresión del extranjero. Aquí la ley indica que se le debía dar el mismo trato en un pleito que el que recibiera un hebreo. La justicia debía ser igual para todos. Otra vez el Señor los hace recordar su historia; no debían ser injustos para con los extranjeros debido a su sufrimiento pasado, ni para vengarse ni para sacar alguna ventaja personal del extranjero.

Un calendario agrícola

Esta sección contiene algunas prescripciones sobre el culto público que tratan del año sabático, del sábado, de las fiestas de peregrinación, de las ofrendas y de los sacrificios.

El año sabático.

El año sabático era en ciclo de años lo que el sábado era para la semana. Según el texto, su finalidad era social o humanitaria; sin embargo, se incluían valores ecológicos y económicos también. Por medio de él se preservaba la naturaleza y la economía por dejar en barbecho las tierras, pues se renovaban y se hacían más productivas, a la vez que ofrecían una fuente de bienestar social para los necesitados y un refugio para los animales del campo. Tal como el sábado, el motivo era religioso; Dios es dueño de todo y se preocupa por el mundo y por todo lo que vive en él.

Aunque no lo indica el texto, probablemente no todos observaban el año simultáneamente, para no desequilibrar la economía; además de eso, ¿habría ayuda para los pobres únicamente en el año sabático? De todos modos, la ley era para todas las tierras y para todos los productos. En el año sabático se prohibían las labores de siembra y de cosecha.

Originalmente se destinaba el producto espontáneo del campo a los pobres; más tarde se amplió la ley para que el producto sirviera de alimento para el dueño, sus siervos, el jornalero, el forastero residente, el ganado y los animales que hubiera en la tierra de uno. Solían hacerse los contratos de arrendar la tierra a base del año sabático, después del cual todo se volvía a su dueño.

El día sábado. La razón por el sábado era humanitaria.

El culto único de Jehová.

Jehová es Dios celoso: No mencionaréis los nombres de otros dioses, ni se los oiga en vuestros labios. El mencionar el nombre de un dios era reconocerlo e invocar su supuesto poder.

Las tres fiestas anuales

Tres veces al año todos los hombres debían presentarse delante de Jehová para celebrar las fiestas especificadas: la de los panes sin levadura, la de la siega de los primeros frutos y la de la cosecha a la salida del año. Las tres eran fiestas agrícolas e Israel las iba a observar plenamente una vez ubicado en Palestina.

Origen de las fiestas. Las fiestas no tuvieron su origen en Israel. Eran fiestas antiguas; sin embargo, bajo las instrucciones divinas, llegaron a tener nuevos significados históricos y religiosos para Israel. Las fiestas servían como oportunidades de adorar a Dios y de recordar la historia sagrada de la salvación. Fueron instrumentales en preservar la fe única del pueblo de Dios.

La fiesta de los panes sin levadura.

La fiesta de los ácimos se celebraba por siete días en la primavera al comienzo del mes de Abib en la siega de la cebada. El festival marcaba la transición de lo viejo a lo nuevo y servía como un ritual para dar gracias por la nueva cosecha que iba a llegar. También se celebraba la Pascua en el primer día de la fiesta. De las tres fiestas nombradas aquí, ésta es la única a la cual se agrega la nota histórica específica en la Biblia. Las otras llevan implícitamente la nota histórica por medio de recordar la bondad y cuidado de Dios en la vida de la nación.

La fiesta de la siega del trigo.

Se la llamaba también la “fiesta de las semanas” (por celebrarse siete semanas después de haber ofrecido las primicias de la cebada, o la de “las primicias”) y, por último, “Pentecostés” (cincuenta días = siete semanas). Al celebrar la fiesta, acuérdate que tú fuiste esclavo en Egipto; por eso guardarás y cumplirás estas leyes. La tradición judía más tarde la relaciona con el pacto de Sinaí y la dádiva de la ley.

La fiesta de la cosecha a la salida del año.

Esta es la fiesta de la cosecha de los frutos tardíos o la vendimia, en septiembre u octubre. Se la llama también la fiesta de “los tabernáculos” por las cabañas de ramas que se construían en memoria de las tiendas del desierto.

Ofrendas y sacrificios.

Se consideraba que la sangre y el sebo eran sagrados y que debían ser tratados con sumo cuidado. Lo mejor de las primicias era lo mejor de los primeros frutos.

No cocerás el cabrito en la leche de su madre tiene referencia a un rito cananeo pagano conocido ahora por una referencia encontrada en la literatura de Ugarit. Formaba parte de un rito del culto de Astarté (o de Asera), la diosa de la fertilidad, en Ras Shamra. Dado que tenía un sentido pagano y supersticioso, aunque era neutral en sí mismo, se prohibió a los hebreos cocer el cabrito en la leche de la madre por el mal testimonio y por la posibilidad de ser mal interpretados por los paganos. Se debe evitar todo aspecto del mal.

Antes del hallazgo arqueológico de Ugarit, se ofrecían varias interpretaciones del versículo:

(1) El posible concepto de la santidad de la leche,

(2) la prohibición de usar leche agria en la preparación de la comida, y

(3) tal práctica indicaría un desprecio por la relación entre la madre, la fuente de la vida, y el cabrito.

La exhortación final

El Libro del Pacto termina con exhortaciones, promesas y admoniciones. El fin principal era conservar la pureza de la religión monoteísta de Jehová una vez que el pueblo entrara en conflicto con la cultura cananea. Dios promete guiar, proteger, alimentar, sanar y multiplicar a su pueblo; además, infundirá miedo y desaliento a los pueblos cananeos y dará victoria a Israel en el proceso de la conquista de la tierra. Por su parte exige a Israel mantenerse fiel al pacto establecido con él en conducta interna y en práctica externa; debe obedecer a Dios y a su representante; no deberá adorar a los dioses cananeos, sino que destruirá todos los objetos de culto pagano en la tierra prometida.

La función del ángel del Señor.

El ángel es distinto de Jehová , pero sigue las instrucciones divinas, habla por Jehová , pero no perdona las rebeliones.

La palabra ángel significa un mensajero, que puede ser humano o celestial. Siempre es necesario distinguirlo en el contexto mismo y en este caso es algo oscuro. Lo claro es que Jehová guiará a los obedientes de acuerdo con su sabiduría y voluntad. A Israel le hizo tres promesas:

(1) El envío de un ángel en el cual estaría su nombre (la presencia de Dios mismo,); el enviado les serviría de guía en el viaje a Canaán;

(2) el envío del terror de Jehová para confundir a los pueblos de Canaán;

(3) el envío de la avispa para echar a los pueblos de Canaán.

Históricamente el ángel ha sido identificado de varias maneras:

(1) Un ángel celestial, posiblemente el Angel de Jehová,

(2) una referencia al arca del pacto que iba delante de ellos en el viaje de Sinaí,

(3) un caudillo (mensajero) representante de Dios (Moisés y después Josué). De acuerdo con el pensar de la época, probablemente se refiere a un representante celestial; sin embargo, no se puede descartar categóricamente la posibilidad de que sea un caudillo humano. De todos modos, el obedecer al ángel —es decir, a Jehová — resulta en bendiciones.

Verdades prácticas Hubo tres elementos principales en la confirmación del pacto en Sinaí: un mediador, la sangre del sacrificio y una fe obediente. Los mismos elementos se encuentran, en un nivel superior, en la confirmación del Nuevo Pacto: Cristo vino de los cielos como el mediador de un pacto superior; el nuevo pacto fue sellado con la sangre de Cristo, quien, sin mancha, se ofreció a sí mismo a Dios, y quien, por medio de la fe obediente, creer en él, concede la vida eterna.

Advertencias y promesas.

La cultura y la religión de Canaán iban a ser una tentación grande para Israel: No debían hacer como hacían ellos. Los arqueólogos han encontrado piedras rituales en Palestina que son bloques de piedra de unos dos m. de largo por medio m. de ancho. La gente los erigía como símbolos de la divinidad en una región, y los dedicados a Baal y a Astarté se asociaban con un culto de fertilidad. Además de no adorar a los dioses cananeos, debían destruir los objetos de culto, o los símbolos de idolatría. Se notará que los israelitas levantaron “piedras” (no labradas) ocasionalmente en conmemoración de algún evento histórico, pero no eran objetos de adoración ni centros sensuales de actividades del culto.

Jehová luchó a favor de Israel por medio de las plagas, las piedras, las tormentas, y los temblores—la naturaleza estaba a la disposición del Señor para infundir terror y confusión a los enemigos del pueblo. Se creía el pueblo en la “guerra santa”.

La avispa puede interpretarse de varias maneras:

(1) Podría ser un insecto muy molesto y común en Palestina. Sería un aliado y agente de Jehová para arrojar a los habitantes de la tierra;

(2) podría referirse a los egipcios cuyo símbolo (de bajo Egipto) era un avispón; es decir, mientras que Israel estuviera en el desierto los egipcios debilitarían a Canaán (o aún pudo haber sido otro poder militar);

(3) podrían ser acontecimientos sobrenaturales que producirían las victorias.

Poco a poco los echaré de tu presencia indica una conquista lenta de la tierra, y la razón dada por la tardanza en echar a los cananeos no concuerda con la traducción tradicional del número elevado de israelitas que salieron de Egipto.

Las fronteras indicadas fueron alcanzadas únicamente durante el reinado de David; bajo el de Salomón comenzó el proceso lento de la pérdida del territorio. Las fronteras iban desde el mar Rojo, “el mar de los Juncos”, es decir, desde el ramal más oriental del mar Rojo o golfo elanítico (de Aqaba) hasta el Mediterráneo, el mar de los filisteos; desde allí se incluía el desierto, el desierto arábigo o el de Arabia Pétrea, hasta el Río, es decir, el Eufrates, la frontera natural de Mesopotamia.

El Libro del Pacto termina con otra exhortación a la fidelidad exclusiva a Jehová . El hacer pactos con otros pueblos indicaría la necesidad de reconocer a sus dioses aunque se negaran a adorarlos personalmente. Los únicos habitantes en la tierra prometida debían ser aquellos que hacían el pacto exclusivo con Jehová . Se debía evitar el peligro de la coexistencia de cultos; la cultura avanzada y la moralidad baja de los cultos cananeos serían una tentación excesivamente grande para la fe nueva e inmadura de Israel.

Por medio de la legislación, se nota una sociedad primitiva de vida nómada con advertencias para una vida sedentaria de características simples y agrícolas; no hay ciudades, no hay comercio bien desarrollado, no hay rey, ni existen referencias a una autoridad central. Se anticipa un desarrollo económico y se imponen leyes humanitarias y progresivas para las clases menos privilegiadas.

La sociedad se une bajo una autoridad religiosa y se discuten tensiones sociales y religiosas. Se advierte contra un sincretismo religioso; se condenan abusos serios en la sociedad, y se dirige la atención hacia las injusticias contra los más débiles, es decir, contra los esclavos, los pobres, las mujeres, las viudas, los huérfanos. Es el primer paso para unir y aplicar el significado de los principios eternos del Decálogo (las leyes apodícticas) en la sociedad cotidiana por medio de estatutos (las leyes casuísticas).

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