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Éxodo 4: Moisés vuelve a Egipto, creerán que se te ha aparecido Jehová

Hasta ahora, no existe ningún registro de la circuncisión de Moisés ni de sus hijos; sin embargo, era un rito antiguo hecho con Abram cuando tenía noventa y nueve años de edad. Era la señal del pacto entre el Señor y el pueblo. Génesis pronuncia castigo sobre el hombre no circuncidado. Al ver a su esposo tan enfermo, Séfora, su esposa (hija de un sacerdote también de la descendencia de Abram), resueltamente tomó un pedernal afilado, de acuerdo con el rito antiguo, y cortó el prepucio de su hijo y tocó con él los pies de Moisés. Se usaba la expresión los pies como un eufemismo por el órgano sexual, y Séfora, con la sangre del hijo, se aseguraba de que Moisés llevaba en su cuerpo una señal de la circuncisión. Cuando se dio cuenta de que Moisés mejoraba, ella dijo: ¡De veras, tú eres para mí un esposo de sangre!. Con esto se salvó la vida de Moisés y el autor agrega: Entonces le dejó. Ella había dicho “esposo de sangre“ a causa de la circuncisión. Era otra enseñanza acerca de la religión y práctica de Abram que Moisés aprendió en el desierto. ¿Cómo podía él ir al pueblo con un llamado a la fidelidad a la fe de los padres sin practicarla él mismo?

f. El encuentro con el pueblo. Del enfoque sobre Moisés, el texto cambia para dar una mirada breve hacia el encuentro con Aarón. Mientras Jehová trabajaba con Moisés en Sinaí tocaba a

Aarón también en Egipto. Al impulso divino Aarón se fue al monte de Dios buscando a su hermano menor, y felizmente lo encontró. Moisés, ya recuperado, le relató todo a su hermano, y los dos fueron a los ancianos de Israel. Aarón relató todas las cosas que Jehová había dicho a Moisés, y éste hizo las señales ante los ojos del pueblo. Con esto el pueblo creyó; y. . . se inclinaron y adoraron. ¿En qué creyeron? Pronto se olvidaron. Más tarde el texto dirá que el pueblo temió a Jehová , y creyó en él y en su siervo Moisés. Al escuchar el relato de Aarón parece que creyó más bien en las señales (lit. «maravillas»), y Dios tendría que probar la fe para que fuera duradera. Las señales eran demostraciones del poder y de la presencia divina; no eran suficientes en sí para producir una fe que salva. Sin embargo, comenzaba el proceso, y aun con sus limitaciones, el pueblo creía. Se había logrado parcialmente el segundo paso. Ahora hacía falta persuadir al faraón.

Joya bíblica El pueblo creyó; y al oír que Jehová había visitado a los hijos de Israel y que había visto su aflicción, se inclinaron y adoraron.

Verdades prácticas

1. El servicio en la obra del Señor mediante la iglesia no es opcional. Un cristiano de carácter maduro sabe que aunque su cuerpo se agote por la edad, todavía puede seguir sirviendo y luchando en oración.

2. El Señor nos envía a su obra, va delante de nosotros y conoce todos los obstáculos que encontraremos. El mismo es la solución para ellos, y los irá quitando conforme su plan y nuestra sumisión.

3. Si algunos cristianos emplearan la creatividad que tienen para inventar excusas para no cumplir con el Señor, y la usaran para servirlo, la obra sería más próspera.

4. Muchos quisieran poder hacer milagros para impulsar la obra del Señor. No hay milagro que conmueva más a los incrédulos que el cambio que el Señor puede hacer de una vida pecaminosa a una vida de santidad.

5. Los milagros u obras maravillosas las usa el Señor de acuerdo con su plan divino. A diferencia del AT. los cristianos somos la morada del Espíritu Santo, que va con nosotros a todas partes, y nos dirige, enseña y fortalece. No vamos menos protegidos que lo que fue Moisés a enfrentar su tarea. ¡Bendito sea el Señor!

La libertad de expresión es un derecho natural en una sociedad libre. Consecuentemente, ha de defenderse hasta para aquellos con los cuales uno no está de acuerdo.

2. El Señor es el autor de la libertad: «Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad». La Biblia propone libertades básicas:

(1) libertad física y espiritual

(2) libertad de la ignorancia

(3) libertad de palabra

(4) libertad religiosa

(5) libertad del temor

(6) libertad de la necesidad

(7) libertad económica

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