Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Ezequiel 10: La gloria de Dios abandona el Templo

Ezequiel 10:10 En cuanto a su apariencia, las cuatro eran de una misma estructura, como si estuviera una en medio de otra.

Ezequiel 10:11 Cuando andaban, hacia los cuatro frentes andaban; no se volvían cuando andaban, sino que al lugar adonde se volvía la primera, en pos de ella iban; no se volvían cuando andaban.

Ezequiel 10:12 Todo su cuerpo, sus espaldas, sus manos, sus alas y las ruedas, todo estaba lleno de ojos[f] alrededor de sus cuatro ruedas.[g]

Ezequiel 10:13 A las ruedas, oyéndolo yo, se les gritaba: «¡Rueda!».[h]

Ezequiel 10:14 Cada uno tenía cuatro caras: la primera era un rostro de querubín,[i] y la segunda, de hombre; la tercera era una cara de león, y la cuarta una cara de águila.[j]

Cuatro caras : Por razones que no están claras, la cara de buey del capítulo 1.10 se reemplaza aquí con el rostro de querubín .

Ezequiel 10:15 Se elevaron los querubines; este es el ser viviente que vi en el río Quebar.[k]

Ezequiel 10:16 Cuando andaban los querubines, andaban las ruedas junto con ellos; y cuando los querubines alzaban sus alas para elevarse de la tierra, las ruedas tampoco se separaban de ellos.

Ezequiel 10:17 Cuando se detenían ellos, ellas se detenían, y cuando ellos se elevaban, se elevaban con ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en ellas.

Ezequiel 10:18 Entonces la gloria de Jehová se elevó de sobre el umbral de la casa, y se puso sobre los querubines.

La gloria de Dios se apartó del templo y nunca más estuvo completamente presente otra vez hasta que Cristo mismo lo visitó en los tiempos del Nuevo Testamento. La santidad de Dios requirió que El abandonara el templo porque el pueblo lo había profanado tanto. Dios tuvo que destruir completamente aquello que el pueblo había pervertido a fin de que la verdadera adoración fuera renovada. Debemos comprometernos nosotros mismos, nuestras familias, nuestras iglesias y nuestra nación a seguir a Dios fielmente para que nunca más debamos experimentar el abandono de Dios.

Ezequiel 10:19 Y alzando los querubines sus alas, se elevaron de la tierra ante mis ojos. Cuando ellos salieron, también las ruedas se elevaron al lado de ellos, y se detuvieron a la entrada de la puerta oriental de la casa de Jehová; y la gloria del Dios de Israel estaba por encima, sobre ellos.

Ezequiel 10:20 Estos eran los mismos seres vivientes que vi debajo del Dios de Israel junto al río Quebar,[l] y me di cuenta de que eran querubines.

Ezequiel 10:21 Cada uno tenía cuatro caras y cada uno cuatro alas, y figuras de manos humanas debajo de sus alas.

Ezequiel 10:22 La semejanza de sus rostros era la de los rostros que vi junto al río Quebar, su misma apariencia y su ser; cada uno caminaba derecho hacia adelante.

  • Páginas:
  • 1
  • 2

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar