Logo

Ezequiel 22: Los pecados de Jerusalén

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.


También es significativo que el intercesor tiene una doble responsabilidad. No sólo hace «vallado», lo cual sugiere que no solamente restaura la brecha causada por el enemigo, sino que se «pone» en la brecha, es decir, detiene su avance.

Los intercesores vinculan la misericordia de Dios con la necesidad humana, La oración. En días de Ezequiel, Judá era lo único que quedaba de la viña de Jehová, es decir, de su pueblo escogido. El reino idólatra de Israel había sido destruido y su pueblo enviado al exilio bajo Sargón, el gobernante asirio, en el 722 a.C. Luego de 150 años, el pecado había abierto una horrenda brecha en la muralla protectora de Judá. Una «brecha» era una abertura que dañaba el espinoso protector o la muralla de piedras que rodeaba un viñedo. Para que no penetraran intrusos, alguien debía vigilar hasta que se reparara la brecha. De ahí que se utilice esta figura literaria para describir la búsqueda divina de un intercesor entre los sacerdotes, profetas, príncipes o el pueblo de Judá; de alguien que se parara sobre la brecha, y sirviese de vínculo entre la misericordia divina y la necesidad humana. Con frecuencia, en nuestros días, el vallado protector alrededor de las familias, las iglesias y las naciones, está en una desastrosa condición. Dios busca todavía intercesores que puedan vigilar «en la brecha» y ayudar a repararla mediante la oración.

El vallado del que se habla aquí no está hecho de piedras, sino de gente fiel que une sus esfuerzos para resistir el mal. Este «vallado» estaba en mal estado debido a que no había nadie que pudiera guiar al pueblo de regreso a Dios. Los intentos endebles para repararlo, por medio de rituales religiosos o mensajes basados en la opinión y no en la voluntad de Dios, eran tan insignificantes como la cal, que solo cubre de manera superficial los problemas. ¡Lo que el pueblo realmente necesitaba era una reconstrucción espiritual total! Cuando damos la apariencia de amar a Dios sin vivir conforme a sus caminos, estamos cubriendo los pecados que a la larga podrán dañar nuestras vidas y no podrán ser reparadas. No utilice la religión como la cal, arregle su vida al vivir los principios de la Palabra de Dios. Luego podrá unirse a otros que están en la «brecha» y hará para Dios una diferencia en el mundo.

Ezequiel 22:31 Por tanto, derramé sobre ellos mi ira. Con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová, el Señor”».

La acusación se extiende a todas las clases sociales: sus profetas , sus sacerdotes , sus príncipes y el pueblo de la tierra.[/private] 

Deja una respuesta

Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

Comparte en tus Redes Favoritas

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Sermones

Ilustraciones

Estudia La Biblia

Pide información sobre Nuestra Alianza

Al enviar esta solicitud aceptas los Términos y Condiciones de ACPI PR