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Ezequiel 36: La restauración de Israel

Restauración futura de Israel

Ezequiel 36:1 Tú, hijo de hombre, profetiza a los montes de Israel,[a] y di: “¡Montes de Israel, oíd palabra de Jehová!

Desde la perspectiva dispensacionalista, esta es una profecía que concierne a la restauración de la nación israelita en una tierra transformada, probablemente durante el Milenio anunciado en Apocalipsis 20. Aunque Israel fue despojado por otras naciones, y especialmente por Edom, Dios restaurará el legado de Israel. La transformación de Israel como pueblo estará precedida por la transformación de la tierra. Algunos consideran que ello se inició con la restauración de Israel en l948.

En esta profecía, Ezequiel habla de la restauración de Israel como nación y el regreso a su tierra. Los montes simbolizaban la fortaleza de Israel. Para los cautivos en Babilonia, esto parecía imposible. Este mensaje volvió a hacer énfasis en la soberanía y confiabilidad de Dios. Primero juzgaría a las naciones que utilizó para castigar a Israel y luego restauraría a su pueblo

Ezequiel 36:2  Así ha dicho Jehová, el Señor: Por cuanto el enemigo dijo de vosotros: ‘¡Ea! también las alturas eternas nos han sido dadas por heredad’;

«Las alturas eternas» se refiere a la tierra prometida, la tierra de Israel. Los enemigos de Israel no solo desafiaron sus fronteras, sino también las promesas de Dios a Israel.

Ezequiel 36:3  profetiza, por tanto, y di que así ha dicho Jehová, el Señor: Por cuanto os asolaron y os asediaron de todas partes para que fuerais heredad de las otras naciones, y se os ha hecho caer en boca de lenguaraces y ser calumniados por los pueblos,

Ezequiel 36:4  por eso, montes de Israel, oíd palabra de Jehová, el Señor: Así ha dicho Jehová, el Señor, a los montes y a los collados, a los arroyos y a los valles, a las ruinas desoladas y a las ciudades abandonadas, que fueron convertidas en botín y en objeto de burla para las otras naciones de su alrededor;

Ezequiel 36:5  por eso, así ha dicho Jehová, el Señor: He hablado de cierto en el fuego de mi celo contra las demás naciones y contra Edom, las cuales, con mucho regocijo y enconamiento del ánimo, se disputaron mi tierra por heredad, para que los expulsados de ella fueran presa suya.

Ezequiel 36:6  Por tanto, profetiza sobre la tierra de Israel, y di a los montes y a los collados, a los arroyos y a los valles que así ha dicho Jehová, el Señor: He aquí, en mi celo y en mi furor he hablado, por cuanto habéis cargado con la calumnia de las naciones.

Ezequiel 36:7  Por lo cual, así ha dicho Jehová, el Señor: Yo he alzado mi mano, he jurado que las naciones que están a vuestro alrededor han de cargar con su desprecio.

Ezequiel 36:8  »Pero vosotros, montes de Israel, daréis vuestras ramas y llevaréis vuestro fruto para mi pueblo Israel, porque están a punto de llegar.

Ezequiel 36:9  Porque he aquí que yo estoy por vosotros, a vosotros me volveré y seréis labrados y sembrados.

Ezequiel 36:10  Yo haré que se multipliquen los hombres sobre vosotros, a toda la casa de Israel, a toda ella. Las ciudades serán habitadas y edificadas las ruinas.

Toda la casa de Israel , toda ella : El énfasis descansa en el reino combinado de Israel y Judá

Ezequiel 36:11  Multiplicaré sobre vosotros hombres y ganado: serán multiplicados y crecerán. Os haré habitar como solíais hacerlo antiguamente, y os haré mayor bien que en vuestros comienzos. Y sabréis que yo soy Jehová.

Ezequiel 36:12  Y haré andar hombres sobre vosotros, a mi pueblo Israel. Tomarán posesión de ti, tú les serás por heredad y nunca más les matarás a sus hijos.

Les matarás los hijos : Se acusa al país de causar la disminución de los habitantes, por dos razones. La ubicación geográfica del país lo expone a la agresión de los ejércitos invasores y a las incursiones de las tribus nómadas del este. La vida de la gente se ve amenazada por las lluvias, las plagas de insectos, las pestilencias, y otras catástrofes naturales. También se añade un elemento de carácter espiritual: En las colinas se hallaban los lugares de culto a las deidades cananeas de la fertilidad, la fuente de las prácticas religiosas que ocasionaron el extravío de Israel.

Ezequiel 36:13  Así ha dicho Jehová, el Señor: Por cuanto dicen de vosotros: ‘Devoradora de hombres y matadora de los hijos de tu nación has sido’;

Ezequiel 36:14  por eso, no devorarás más a los hombres ni volverás nunca a matar a los hijos de tu nación, dice Jehová, el Señor.

Ezequiel 36:15  Y nunca más te haré oir ultraje de las naciones, ni cargarás más con la afrenta de los pueblos, ni harás más morir a los hijos de tu nación, dice Jehová, el Señor”».

Ezequiel 36:16  Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

Resumen sobre los pecados pasados de Israel y su misericordiosa restauración, pese a las transgresiones de su pueblo.

Ezequiel 36:17  «Hijo de hombre, mientras la casa de Israel habitaba en su tierra, la contaminó con su mala conducta y con sus obras; como inmundicia de menstruosa fue su conducta delante de mí.

Ezequiel 36:18  Y derramé mi ira sobre ellos por la sangre que derramaron sobre la tierra, porque con sus ídolos la contaminaron.

Ezequiel 36:19  Los esparcí por las naciones y fueron dispersados por los países; conforme a su conducta y conforme a sus obras los juzgué.

Les esparcí por las naciones : Por sus pecados la gente fue expulsada de la tierra, y en el exilio continuaron cometiendo los mismos pecados

Ezequiel 36:20  Y cuando llegaron a las naciones adonde fueron, profanaron mi santo nombre, diciéndose de ellos: “Estos son pueblo de Jehová, y de la tierra de él han salido”.

Profanaron mi santo nombre : Cuando los israelitas fueron forzados a exiliarse a consecuencia del juicio de Dios, sus enemigos supusieron que habían sido sacados de la tierra porque su Dios no era capaz de protegerlos o rescatarlos. De acuerdo con el plan de Dios, el pueblo escogido sería un pueblo próspero y bendecido, y por su intermedio los incrédulos conocerían la misericordia y justicia divinas. Israel había fallado, y como resultado parecía como si hubiese sido derrotado su Dios, cuyo nombre resultaba así profanado.

Ezequiel 36:21  Pero he sentido dolor al ver mi santo nombre profanado por la casa de Israel entre las naciones adonde fueron.[b]

Ezequiel 36:22  »Por tanto, di a la casa de Israel: “Así ha dicho Jehová, el Señor: No lo hago por vosotros,[c] casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las naciones adonde habéis llegado.[d]

Dios dispone que su pueblo sea restaurado, no a causa de los méritos de los exiliados, sino a causa de su santo nombre. La restauración vindicará a Dios, quien no carece de poder, sino que es un Dios santo y justo

Ezequiel 36:23  Santificaré mi gran nombre, profanado entre las naciones,[e] el cual profanasteis vosotros en medio de ellas. Y sabrán las naciones que yo soy Jehová, dice Jehová, el Señor, cuando sea santificado en vosotros delante de sus ojos.

¿Por qué quería Dios proteger su santo nombre (su reputación) entre las naciones del mundo? A Dios no solo le preocupaba la salvación de su pueblo, sino también del mundo entero. Permitir que su pueblo permaneciera en pecado y que sus enemigos lo destruyeran siempre llevaría a otras naciones a la conclusión de que sus Dioses paganos eran superiores en poder al Dios de Israel. Así que, por causa de su nombre, enviaría de regreso a la tierra a un remanente de su pueblo. Dios no compartirá su gloria con Dioses falsos, solo El es el único Dios verdadero. El pueblo tenía la responsabilidad de representar a Dios en forma adecuada ante el resto del mundo. Los creyentes de la actualidad tienen la misma responsabilidad. ¿Representa usted a Dios como es debido?

Ezequiel 36:24  Y yo os tomaré de las naciones, os recogeré de todos los países y os traeré a vuestro país.

Ezequiel 36:25  Esparciré sobre vosotros agua limpia[f] y seréis purificados de todas vuestras impurezas, y de todos vuestros ídolos os limpiaré.

Esparciré sobre vosotros agua limpia : El esparcir agua era un ritual para limpiar al inmundo. Se trata del primer paso para una restauración y una renovación espiritual. El segundo paso sería recibir un nuevo corazón y un nuevo espíritu

Ezequiel 36:26  Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. Quitaré de vosotros el corazón de piedra y os daré un corazón de carne.[g]

Ezequiel 36:27  Pondré dentro de vosotros mi espíritu, y haré que andéis en mis estatutos y que guardéis mis preceptos y los pongáis por obra.[h]

Este corazón nuevo será sensible y abierto a las enseñanzas, lo opuesto de un corazón de piedra. Espíritu nuevo : La transformación de la voluntad y el espíritu constituye el segundo paso de la renovación. Una nueva voluntad y una nueva actitud de espíritu permite al individuo caminar en los estatutos de Dios y guardar sus preceptos. Este pasaje es similar por su mensaje a Jeremias 31:31-34. De ahí que parte de la profecía de Ezequiel tenga un carácter mesiánico.

Dios prometió restaurar a Israel no solo material, sino espiritualmente. Para lograrlo, le daría un nuevo corazón para seguirlo y pondría su Espíritu Santo en ellos para transformarlos y darles poder para hacer su voluntad. Se vuelve a prometer un nuevo pacto, que se cumplirá finalmente en Cristo. Por impura que sea su vida en este momento, Dios le ofrece un nuevo comienzo. Puede hacer que sus pecados sean borrados, puede recibir un nuevo corazón para Dios y tener su Espíritu si acepta su promesa. ¿Por qué tratar de remendar su vida pasada si puede tener una vida nueva?

Ezequiel 36:28  Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios.[i]

Ezequiel 36:29  Yo os guardaré de todas vuestras impurezas. Llamaré al trigo y lo multiplicaré, y no os expondré más al hambre.

Ezequiel 36:30  Multiplicaré asimismo el fruto de los árboles y el fruto de los campos, para que nunca más recibáis oprobio de hambre entre las naciones.

Ezequiel 36:31  Os acordaréis de vuestra mala conducta y de vuestras obras que no fueron buenas, y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones.

Ezequiel 36:32  No lo hago por vosotros, dice Jehová, el Señor, sabedlo bien. ¡Avergonzaos y cubríos de deshonra por vuestras iniquidades, casa de Israel!

Dios dijo que el pueblo debía avergonzarse por sus pecados. El pueblo se endureció tanto, que perdió toda sensibilidad hacia el pecado. Primero tenía que «recordar» sus pecados, luego despreciarlos y finalmente arrepentirse de ellos. A medida que examinemos nuestra vida, quizás descubramos que también hemos perdido nuestra sensibilidad hacia ciertos pecados. Pero si nos midiéramos utilizando como referencia las normas de Dios de una vida recta, nos avergonzaríamos. Para recuperar esa sensibilidad, debemos reconocer nuestro pecado por lo que es, sentirnos avergonzados por desagradar a Dios y pedir su perdón. El Espíritu Santo nos guiará, haciéndonos responsables y receptivos a la verdad de Dios

Ezequiel 36:33  »Así ha dicho Jehová, el Señor: El día que os purifique de todas vuestras iniquidades, haré también que sean habitadas las ciudades, y las ruinas serán reedificadas.

Ezequiel 36:34  La tierra asolada será labrada, después de haber permanecido asolada ante los ojos de todos los que pasaban.

Ezequiel 36:35  Y dirán: ‘Esta tierra desolada se ha convertido en un huerto de Edén,[j] y estas ciudades arruinadas, desoladas y destruidas, están fortificadas y habitadas’.

Ezequiel 36:36  Y las naciones que queden en vuestros alrededores sabrán que yo reedifiqué lo que estaba derribado y planté lo que estaba desolado; yo, Jehová, he hablado, y lo haré.

Ezequiel 36:37  »Así ha dicho Jehová, el Señor: Aún me suplicará la casa de Israel, para que les haga esto: multiplicaré los hombres como se multiplican los rebaños.

Ezequiel 36:38  Como las ovejas consagradas, como las ovejas de Jerusalén en sus fiestas solemnes, así las ciudades arruinadas serán llenas de rebaños de seres humanos. Y sabrán que yo soy Jehová”».

Dios dijo que si el pueblo se lo pedía, El vendría en su ayuda. Sin embargo, no podemos esperar su misericordia, hasta que hayamos buscado que El nos dé nuevos corazones (36.26). Podemos agradecerle que su invitación esté abierta para todos.

Antiguo y nuevo pactos

Antiguo Pacto, Escrito en piedra, Basado en la Ley, Relación legal con Dios, Debe enseñarse para el mejor entendimiento del Nuevo Pacto

La restauración de Israel

Este oráculo forma el corazón del libro de Ezequiel Su mensaje es un resumen del libro. Israel había ofendido a Dios con derramamiento de sangre e idolatría. Su castigo significaba dispersión entre las naciones, es decir, exilio. No obstante, el Señor no les dejaría allí. Regresarían a su tierra. El los purificaría y transformaría, y ellos le seguirían. La tierra y su pueblo florecerían nuevamente. Las naciones vecinas sabrían que Jehovah había obrado.

El porqué el Señor traería a su pueblo de regreso de su exilio está expresado claramente. No tenía nada que ver con una bondad innata o mérito en el pueblo mismo. Tenía que ver más bien con el deseo de Dios de que su nombre no fuera profanado. El hecho mismo de que Israel estuviera en el exilio llevaba a otros a pensar que el Dios de Israel o era incapaz o no quería cuidar de su propio pueblo. Esta situación era denigrante para el carácter de Dios, y por esta razón Dios restauraría a su pueblo.

Este oráculo trae esperanza a todos nosotros. Dios actúa para salvar, no sobre la base de nuestra dignidad, sino por las riquezas de su misericordia.

Dios dice a Ezequiel, en otras palabras: “Cuando Israel habitaba en su propia tierra, ellos la contaminaron con su iniquidad. De modo que los dispersé por otras naciones. Sin embargo, su dispersión profanó mi nombre, que es de interés para mí. Por lo tanto, la palabra de Dios para Israel es: Por causa de mi nombre mostraré mi santidad a las naciones por medio de vosotros. Entonces sabrán que yo soy Jehovah. Os traeré de vuelta a vuestra propia tierra y os purificaré. Vuestro corazón de piedra será reemplazado por un corazón de carne. Pondré mi espíritu en vosotros y haré que guardéis mis leyes. La tierra será fructífera, y llegarás a detestar y avergonzarte de tu conducta pasada. No es por causa de vosotros que yo hago esto. Cuando os purifique de todos vuestros pecados, las ciudades serán reedificadas y la tierra cultivada nuevamente. Las naciones que quedaron alrededor sabrán entonces que la he restaurado toda. El pueblo de Israel será tan numeroso como ovejas. Entonces sabrán que yo soy Jehovah.”

Notas. Esparciré … agua pura: una acción ceremonial de limpieza. Corazón de carne: el uso del término carne aquí no debe ser confundido con su uso en otras partes de la Biblia, donde a menudo denota flaqueza o corrupción. En este pasaje corazón de carne es contrastado con corazón de piedra, implicando que la naturaleza fría como la piedra y dura de corazón del pueblo sería reemplazada por una espiritualidad cálida y viva.

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