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Génesis 1: Creación del mundo

Gen 1:18 y para dominar en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.

Gen 1:19 Y fue la tarde y fue la mañana: el cuarto día.

Gen 1:20 Entonces dijo Dios: Llénense las aguas de multitudes de seres vivientes, y vuelen las aves sobre la tierra en la abierta expansión de los cielos.

Gen 1:21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo ser viviente que se mueve, de los cuales están llenas las aguas según su género, y toda ave según su género. Y vio Dios que era bueno.

Gen 1:22 Y Dios los bendijo, diciendo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.

Gen 1:23 Y fue la tarde y fue la mañana: el quinto día.

Gen 1:24 Entonces dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género: ganados, reptiles y bestias de la tierra según su género. Y fue así.

Gen 1:25 E hizo Dios las bestias de la tierra según su género, y el ganado según su género, y todo lo que se arrastra sobre la tierra según su género. Y vio Dios que era bueno.

Dios vio que su obra era buena. En ocasiones, la gente se siente culpable por pasar un rato agradable o por sentirse bien por un logro. Esto no debe ser así. Así como Dios estaba complacido con su obra, podemos estar complacidos con las nuestras. Sin embargo, no podemos estar complacidos con nuestra obra si Dios no lo está también. ¿Qué está haciendo usted que haga feliz tanto a Dios como a usted mismo?

Gen 1:26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra.

¿Por qué Dios empleó la forma plural cuando dijo «Hagamos al hombre a nuestra imagen»? Una perspectiva dice que está haciendo referencia a la Trinidad -Dios, el Padre; Jesucristo, su Hijo; y el Espíritu Santo- todos los cuales son Dios. Otra perspectiva afirma que el plural se utiliza para denotar majestuosidad. Tradicionalmente los reyes utilizan la forma plural al hablar de ellos mismos. De Job_33:4 y Psa_104:30 sabemos que el Espíritu de Dios estaba presente en la creación. De Col_1:16 sabemos que Cristo, el Hijo de Dios, estaba trabajando en la creación.

¿Cómo es que somos hechos a semejanza de Dios? Obviamente, Dios no nos creó exactamente como El, porque Dios no tiene cuerpo físico. En cambio, somos reflejo de la gloria de Dios. Algunos piensan que nuestro raciocinio, creatividad, poder de comunicación o autodeterminación es la imagen de Dios. Más bien, es todo nuestro ser el que refleja la imagen de Dios. Nunca llegaremos a ser totalmente iguales a Dios, porque El es nuestro Creador supremo. Pero sí tenemos la capacidad de reflejar su carácter en nuestro amor, paciencia, perdón, bondad y fidelidad.

El saber que fuimos creados a semejanza de Dios y por lo tanto poseemos muchas de sus características, nos proporciona una base sólida para nuestra autoestima. Nuestro valor no se basa en posesiones, logros, atractivo físico o reconocimiento público. En cambio se fundamenta en el hecho de haber sido creados a semejanza de Dios. Debido a que somos semejantes a Dios podemos tener sentimientos positivos acerca de nosotros mismos. El criticarnos o degradarnos equivale a criticar lo que Dios ha hecho. Saber que usted es una persona que tiene valor le da la libertad de amar a Dios, de conocerlo personalmente y de hacer una contribución valiosa a aquellos que lo rodean.

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