Isaias 23:8 ¿Quién ha planeado esto contra Tiro, la que concedía coronas, cuyos mercaderes eran príncipes, cuyos comerciantes eran los nobles de la tierra?
Isaias 23:9 El Señor de los ejércitos lo ha planeado para abatir el orgullo de toda hermosura, para humillar a todos los nobles de la tierra.
Dios destruiría a Tiro porque aborrecía la soberbia de su pueblo. La soberbia separa a la gente de Dios y El no la tolerará. Debemos examinar nuestras vidas y recordar que cada verdadero logro viene de Dios, nuestro Creador. No tenemos razón alguna para vanagloriarnos.
Isaias 23:10 Inunda tu tierra como el Nilo, hija de Tarsis, ya no hay más restricción.
Isaias 23:11 Su mano ha extendido sobre el mar, ha hecho temblar los reinos; el SEÑOR ha dado orden respecto a Canaán para que destruyan sus fortalezas,
Canaán . . . sus fortalezas : Una segunda razón del juicio de Tiro, fue continuar destruyendo la influencia pagana en Canaán, cuya propagación se debió en gran parte a los fenicios
Isaias 23:12 y ha dicho: No te divertirás más, virgen oprimida, hija de Sidón. Levántate, pasa a Chipre; aun allí no hallarás descanso.
Isaias 23:13 He aquí la tierra de los caldeos. Este pueblo ya no existía; Asiria lo designó para moradores del desierto. Ellos levantaron sus torres de sitio, despojaron sus palacios y la convirtieron en ruinas.
Los caldeos (babilonios) se muestran como ejemplo de una exitosa defensa contra Asiria
Isaias 23:14 Gemid, naves de Tarsis, porque ha sido destruida vuestra fortaleza.
Isaias 23:15 Y acontecerá en aquel día que Tiro será olvidada por setenta años, como los días de un rey. Al cabo de los setenta años le sucederá a Tiro como en la canción de la ramera:
Tiro tendría un futuro tras el ataque de Esarhadón. La ciudad se recobraría lo suficiente como para resistir el sitio de Nabucodonosor durante trece años (585 al 572 a.C.). Setenta años es un número redondo que simboliza un largo período de tiempo.
El futuro le reservaba a Tiro un papel destacado en el comercio internacional, así como una importante contribución a la vida del templo (Tiro suministró los troncos de cedro para la construcción del segundo templo). Jesús visitó el territorio de Tiro y Pablo encontró allí discípulos al final de su tercer viaje misionero.
Isaias 23:16 Toma la lira, anda por la ciudad, oh ramera olvidada; tañe hábilmente las cuerdas, canta muchas canciones, para que seas recordada.
Algunos eruditos creen que estos setenta años son literales. Algunos dicen que simbolizan un largo período. Si es literal, esto quizás ocurrió entre 700 al 630 a.C. durante el cautiverio asirio de Israel, o a lo mejor fue durante los setenta años de cautiverio de los judíos en Babilonia (605-536 a.C.). En estos setenta años los judíos se olvidarían de Tiro, pero cuando regresaran del cautiverio una vez más comerciarían con él.
