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Isaías 41: No Temas estoy contigo

Isaías 41:1  Seguridad de Dios para Israel Escuchadme, costas,[a] y esfuércense los pueblos; acérquense, y entonces hablen; vengamos juntos a juicio.[b]

En esta sección se presenta la escena de un tribunal. Israel se ha quejado de haber sido abandonado por Dios. El Señor refuta ahora esa idea demostrando que él siempre lo ha sostenido mientras ejerce su soberanía sobre todas las naciones.

Costas : Filistea y Fenicia, son llamados como testigos de lo que el Señor proclama.

Isaías 41:2  ¿Quién despertó del oriente al justo,[c] lo llamó para que lo siguiera, entregó delante de él naciones y le hizo enSeñorearse de reyes? ¿Quién los volvió con su espada como polvo, como paja arrebatada por su arco? [private]

¿Quién despertó del oriente al justo . . . ? : Una referencia a Ciro, triunfante conquistador persa, quien decretaría la liberación de Judá del cautiverio. Dios está detrás de sus éxitos. Por camino . . . sus pies : Como gran hombre de estado, Ciro obtuvo muchas victorias por medio de la diplomacia, sin tener que involucrarse personalmente en acciones militares fuera de su país. Este «del oriente» es Ciro II de Persia, quien sería rey un siglo y medio después (también se menciona por el nombre en 44.28). Conquistó Babilonia en 539 a.C. y fue responsable del decreto de liberación de los judíos cautivos para que regresaran a Jerusalén. Dios puede incluso usar a un gobernante pagano para proteger y cuidar a Israel, porque El tiene el control de todos los imperios y la política mundial.

Isaías 41:3  Los siguió, pasó en paz por camino por donde sus pies nunca habían entrado.

Isaías 41:4  ¿Quién hizo y realizó esto? ¿Quién llama las generaciones desde el principio? Yo Jehová, soy el primero,[d] y yo mismo seré con los últimos.[e]

En su poder soberano, Dios determinó que Persia bajo Ciro se convirtiera en uno de los grandes poderes gentiles y en el emancipador de Judá. Cada generación queda atrapada en sus problemas, pero el plan de Dios abarca a todas las generaciones. Cuando sus bisabuelos vivían, Dios obró personalmente en la vida de su pueblo. Cuando sus bisnietos vivan, Dios seguirá obrando de la misma manera. Es el único que ve claramente lo que sucederá dentro de cien años como lo vio hace un siglo. Cuando el futuro le preocupe, hable con Dios, quien conoce las generaciones futuras al igual que las pasadas.

Isaías 41:5  Las costas vieron y tuvieron temor; los confines de la tierra se espantaron; se congregaron y vinieron.

Isaías 41:6  Cada cual ayuda a su vecino y dice a su hermano: «¡Esfuérzate!».

Isaías 41:7  El carpintero anima al platero y el que alIsaías con martillo al que bate en el yunque, diciéndole: «¡Bien está la soldadura!». Y luego lo afirman con clavos para que no se mueva.[f]

Las costas temblaron de miedo ante el poder soberano de Dios y recurrieron en vano a sus imágenes fundidas.

Isaías 41:8  Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham, mi amigo.[g]

Mi siervo: Se llama a Israel el siervo de Jehová, en tanto se le reafirma su status especial como descendiente de Abraham . Los hijos de Israel deben ser instrumento de la revelación divina, testigos de Dios ante las naciones, del linaje del Mesías. El empleo del término «siervo» por parte de Isaías identifica a Israel como un prototipo de Cristo, el incomparable Siervo

Isaías 41:9  Porque te tomé de los confines de la tierra, de tierras lejanas te llamé y te dije: «Mi siervo eres tú; te escogí y no te deseché.

Isaías 41:10  No temas,[h] porque yo estoy contigo;[i] no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Dios eligió a Israel mediante Abraham porque así lo quiso, no porque el pueblo lo mereciera. A pesar de que El eligió a los israelitas para representarlo ante el mundo, estos fracasaron en lograrlo. Por lo tanto, Dios los castigó y los envió al cautiverio. Ahora todos los creyentes son pueblo escogido de Dios y todos tienen la misma responsabilidad de representarlo ante el mundo. Algún día El reunirá a todo su pueblo fiel. No debemos temer porque:

(1) la presencia de Dios está con nosotros («Yo estoy contigo»),
(2) Dios ha establecido una relación con nosotros («Yo soy tu Dios»), y
(3) Dios nos da la seguridad de fortalecernos, ayudarnos y vencer al pecado y a la muerte.

¿Se ha dado cuenta de todas las maneras en que Dios le ha ayudado?

Isaías 41:11  He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo.

Isaías 41:12  Buscarás a los que tienen contienda contigo y no los hallarás; serán como nada, como cosa que no existe, aquellos que te hacen la guerra.

Isaías 41:13  Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha y te dice: “No temas, yo te ayudo”.

Dios reta a los falsos Dioses a predecir el futuro y de nuevo se refiere al tema del papel de su siervo en la historia

Isaías 41:14  »¡No temas, gusanito de Jacob; vosotros, los poquitos de Israel! Yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor.[j]

Isaías 41:15  He aquí que yo te he puesto por trillo, por trillo nuevo, lleno de dientes; trillarás montes y los molerás,  y collados reducirás a tamo.

Isaías 41:16  Los aventarás y se los llevará el viento; los esparcirá el torbellino; pero tú te regocijarás en Jehová, te gloriarás en el Santo de Israel.

Gusano de Jacob : Se le llama gusano a Israel, un símbolo de la debilidad, aunque Jehová hará de su siervo un trillo nuevo , un instrumento que en sus manos pulverizará los montes , sus actuales dificultades. Los versículos constituyen un llamado a esperar la liberación, mientras el pueblo se regocija en Jehová.

Isaías 41:17  »Los afligidos y necesitados buscan las aguas, pero no las encuentran; seca está de sed su lengua. Yo, Jehová, los oiré; yo, el Dios de Israel, no los desampararé.

Isaías 41:18  En las alturas abriré ríos y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas y manantiales de aguas en la tierra seca.[k]

Isaías 41:19  Haré crecer en la estepa cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la tierra árida cipreses, olmos y bojes juntamente,

Isaías 41:20  para que vean y conozcan, y adviertan y entiendan todos que la mano de Jehová hace esto, que el Santo de Israel lo ha creado».

Isaías 41:21  Dios reta a los falsos Dioses[l] «Alegad por vuestra causa», dice Jehová; «presentad vuestras pruebas», dice el Rey de Jacob.

Anúnciennos lo que ha de venir : Dios, quien a través de sus profetas predijo a menudo el futuro, emplaza a los falsos Dioses a pronunciar cualquier profecía verdadera sobre los acontecimientos por venir.

Isaías 41:22  Que se acerquen y nos anuncien lo que ha de venir: que nos digan lo que ha pasado desde el principio
y pondremos nuestro corazón en ello; y sepamos también su final. ¡Hacednos entender lo que ha de venir![m]

Isaías 41:23  Dadnos noticias de lo que ha de ser después, para que sepamos que vosotros sois Dioses. A lo menos haced algo, sea bueno o malo, para que tengamos algo que contar y, al propio tiempo, nos maravillemos.

Isaías 41:24  He aquí que vosotros sois nada, y vuestras obras, vanidad; abominación es el que os escoge.

A Israel la rodeaban muchas naciones que suponían que sus Dioses tenían poderes especiales tales como fructificar las cosechas y dar victorias en las guerras. Estos Dioses, sin embargo, a menudo no los ayudaron. Un Dios con poder limitado o con ninguna clase de poder en realidad no es un Dios. Cuando nos veamos tentados a depositar nuestra confianza en otra cosa que no sea el Dios viviente (dinero, profesión o poder militar), debemos detenernos y hacernos algunas preguntas importantes. ¿Me salvará? ¿Me proporcionará de manera infalible lo que busco? Dios libera. Cuando hace una promesa, la cumple. Es el único Dios en el que se puede confiar completamente.

Isaías 41:25  Del norte levanté a uno,[n] y vendrá; de donde nace el sol invocará mi nombre,[ñ] y pisoteará príncipes como a lodo, como pIsaías el barro el alfarero.

Del norte levanté a uno : Véase la nota a versículos 2, 3. Isaías predice la venida de Ciro, lo cual no podían hacer las imágenes fundidas de las naciones paganas.

Isaías 41:26  ¿Quién lo anunció desde el principio, para que lo sepamos; o de tiempo atrás, para que digamos: «Es justo»? Cierto, no hay quien lo anuncie; sí, no hay quien lo enseñe. Ciertamente, no hay quien oiga vuestras palabras.

Isaías 41:27  Yo soy el primero que he enseñado[o]  estas cosas a Sión, y a Jerusalén daré un mensajero de alegres noticias.

Isaías 41:28  Miré, pero no había ninguno; les pregunté por estas cosas, pero ningún consejero hubo; les pregunté, pero no respondieron palabra.

Isaías 41:29  He aquí, todos son vanidad y sus obras no son nada. ¡Viento y vanidad son sus imágenes fundidas!

Jehová reitera su promesa a Israel

En el  capítulo 41 el profeta presenta el avance del conquistador persa como si fuera el juicio divino contra las naciones idólatras y sus Dioses. El juicio divino y su sentencia ya han tenido lugar. La convocatoria es simultánea al desarrollo de los acontecimientos, específicamente los sucesos relacionados con Ciro, el rey de Persia. No se trata de una convocatoria a juicio, sino a un conflicto teológico, como veremos al comentar la sección de los versículos 21-29.

En cuanto al conquistador que avanza, es decir, los ejércitos de Ciro el persa, se expresa mediante una pregunta retórica que fue Jehová quien lo despertó del oriente… para justicia. En otras palabras, él está encargado de ejecutar la justicia divina contra las naciones.

El oriente se refiere a la situación geográfica de Persia con respecto a Mesopotamia, y dentro de ella a Babilonia. La referencia al norte en el versículo 25 no es una contradicción, pues se refiere a la dirección de la cual llegaron a Babilonia los ejércitos de Ciro en el año 539 a. de J.C., después de haber conquistado Acmeta o Ecbatana, la capital de Media, en el año 550, y después de haber conquistado el reino de Lidia en Asia Menor, en el año 546.

El nombre de Ciro aún no es mencionado, pero las alusiones a él son suficientemente claras. La asombrosa rapidez con que Ciro logró consolidar su dominio en un vasto imperio, sólo ha podido ser superada en el mundo antiguo por las campañas de Alejandro Magno. El mismo verbo que el cronista usa para referirse al surgimiento de Ciro en la escena mundial es también usado aquí: despertó. Y en el versículo 25 se dice que él invocaría el nombre de Jehová, aludiendo a la predisposición de Ciro para reverenciar a Jehová como el Dios cuyo templo estaba en Jerusalén.

Ante el avance de Ciro y el temor que inspiraba su ejército a las naciones sobre las cuales marchaba, el profeta exhorta a Israel a no temer, por cuanto Israel es siervo de Jehová en la historia. Esta es la primera vez que el profeta se refiere a Israel como el siervo de Jehová, concepto que vamos a ver ampliado en los capítulos siguientes. Esto significa que aunque los judíos hayan sufrido la destrucción de su reino, de su capital y de su templo por mano de los babilonios, y ahora estén en el exilio y cautiverio, el profeta subraya la posición central de Israel en los planes de Dios y en el devenir de la historia mundial, particularmente en los sucesos de su tiempo: No temas, porque yo estoy contigo… . Como expresión de sumo cariño llama a Israel gusanito de Jacob, es decir, un ser pequeñísimo, desprotegido y pisoteado por todos. Sin embargo, está destinado a sobrevivir y a trillar los montes hasta hacerlos polvo, mientras que a sus enemigos y sus hostilidades se los llevará el viento e Israel se regocijará en Jehová (v. 16). Todo esto no es otra cosa que una ampliación de la respuesta divina a las inquietudes de su pueblo, expresadas en 40:27: ¿Por qué, pues, dices, oh Jacob; y hablas tú, oh Israel: “Mi camino le es oculto a Jehová y mi causa pasa inadvertida a mi Dios“?

En los versículos 17 al 20 el profeta describe el futuro éxodo de Babilonia y el retorno a Sion. Los judíos atraviesan el desierto hostil y carente de agua con su lengua reseca de sed, pero de la misma manera como Jehová proveyó de agua a su pueblo que salía de Egipto, así también ahora él les responderá y no los abandonará. Las palabras de los versículos 18 y siguientes no tienen por qué ser sólo figuras poéticas. Pero las palabras del versículo 19 parecen referirse más bien a un futuro remoto, como la época en que vivimos: Ahora es que hemos visto crecer los árboles en el desierto y florece el Arabá, como expresión de la consolidación del estado de Israel en su tierra.

Los versículos 6 y 7 son posiblemente una nota marginal que ha sido incluida fuera de sitio por un escriba en un período posterior al del autor. Su lugar está después del versículo 20 del  capítulo  40. Pero, ¿por qué juzgaría el escriba incluir esta sección que trata de la fabricación de un ídolo en este contexto? Parece que el escriba interpretó la fabricación del ídolo como una respuesta de las naciones a la convocatoria de Jehová que aparece formulada en el versículo 1. Eso parece indicar la frase se congregan y acuden en el versículo 5b. Las naciones acuden a la contienda con Jehová, cada una preparando su portavoz, su ídolo, y afirmándolo de manera que no se tambalee. De ser como indicamos, es mayor aun el contraste de las naciones con Israel. Los otros pueblos son siervos de los ídolos, mientras que Israel es siervo de Jehová, descendencia de Abraham. De esto trataremos en la sección siguiente.

Jehová reta a naciones y Dioses

Esta sección empieza en realidad en el versículo 1, donde se convoca a las naciones para contender con Jehová. Ahora ha llegado el momento en que cada una de las partes en la contienda pase a exponer su causa y sus argumentos. Los portavoces de las naciones son sus respectivos Dioses. La escena se describe, aparentemente, después del juicio de las naciones a que se refieren los versículos 2-4. Pero no es así, sino que es simultáneo a la ejecución del juicio divino, el cual ya se ha desencadenado contra las naciones y a su turno vendrá también contra Babilonia.

La contienda gira alrededor de quién es el Señor de la historia, es decir, quién planea de antemano los acontecimientos, los predice y a su tiempo los lleva a cabo. En pocas palabras, se trata de establecer quién es verdaderamente Dios.

Jehová reta a sus enemigos a que se acerquen y anuncien lo que está a punto de suceder, así como él lo ha venido haciendo por intermedio de sus siervos los profetas. La actitud de los Dioses de las naciones es de absoluto silencio. Nada pueden responder a los retos de Jehová. Nada pueden decir sobre el pasado ni sobre el futuro Entonces Jehová los conmina a que por lo menos hagan algo, sea bueno o malo, como para infundir miedo a Jehová. Pero la respuesta de los Dioses es una total inmovilidad. Entonces les dice Jehová: He aquí que vosotros nada sois, y vuestras obras no existen; el que os escoja es una abominación. Finalmente, Jehová echa una mirada y ve que todos se han esfumado de su presencia sin poder decir nada.

El conflicto de Dios con los Dioses de las naciones es por supuesto retórico. Aun el conflicto de Dios con las naciones idólatras es retórico. Lo que el profeta hace es sustentar la tesis de que Jehová, el Dios de la historia, es quien pudo anunciar de antemano el surgimiento de Ciro y su buena predisposición para con el pueblo de Dios. Por tanto, él puede anunciar con certeza a su pueblo Israel que estos acontecimientos significan buenas nuevas para Sion y Jerusalén. [/private]

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