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Jeremías 2: Jehová y la apostasía de Israel

Jeremías 2:10 Porque pasad a las costas de Quitim y mirad; y enviad a Cedar, y considerad cuidadosamente, y ved si se ha hecho cosa semejante a esta.

Dios decía que aun las naciones paganas como Quitim (Chipre, en el oeste) y Cedar (residencia de las tribus árabes que vivían en el desierto al este de Palestina) permanecieron leales a sus dioses nacionales. Pero Israel abandonó al único Dios verdadero por un objeto indigno de adoración.

Jeremías 2:11 ¿Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, aunque ellos no son dioses? Sin embargo, mi pueblo ha trocado su gloria por lo que no aprovecha.

Jeremías 2:12 Espantaos, cielos, sobre esto, y horrorizaos; desolaos en gran manera, dijo Jehová.

Jeremías 2:13 Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.

¿Quién apartaría un manantial de agua resplandeciente por una cisterna, un pozo que recogía agua de lluvia? Dios le dijo a los israelitas que hacían exactamente eso cuando se apartaban de El, la fuente de agua viva, para adorar a otros ídolos. No solo eso, las cisternas que escogieron estaban rotas y vacías. El pueblo construyó sistemas religiosos para almacenar la verdad, pero no tenían valor alguno. ¿Por qué nos debemos asir de las promesas quebrantadas de «cisternas» inestables (dinero, poder, sistemas religiosos o cualquier cosa pasajera que colocamos en lugar de Dios), cuando Dios nos promete refrescarnos constantemente con El mismo, fuente de agua viva?

Jeremías 2:14 ¿Es Israel siervo? ¿es esclavo? ¿Por qué ha venido a ser presa?

Jeremías 2:15 Los cachorros del león rugieron contra él, alzaron su voz, y asolaron su tierra; quemadas están sus ciudades, sin morador.

Los cachorros de león : Designa figurativamente a los asirios que asolaron la tierra y quemaron sus ciudades .

Jeremías 2:16 Aun los hijos de Menfis y de Tafnes te quebrantaron la coronilla.

Menfis : Capital del bajo (norte) Egipto. Tafnes : Fortaleza de la frontera egipcia, también conocida como Baal-zefón (en griego, «Daphnai»), en la región este del delta, cerca de 45 km al suroeste del moderno Port Said. Quebrantaron : Más bien «raparon», en el sentido de que se afeitaron la cabeza, lo cual era un símbolo de infortunio.

Menfis estaba cerca de lo que hoy es El Cairo, en el bajo Egipto, y Tafnes estaba en la región nordeste del mismo país. Jeremías a lo mejor se refería a la anterior invasión de Judá por el faraón Sisac en 926 a.C., o quizás haya estado prediciendo la invasión del faraón Necao en 609 a.C., cuando moriría el rey Josías de Judá. Jeremías quiso señalar que el pueblo se acarreó esto al rebelarse contra Dios.

Jeremías 2:17 ¿No te acarreó esto el haber dejado a Jehová tu Dios, cuando te conducía por el camino?

Jeremías 2:18 Ahora, pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo? ¿Y qué tienes tú en el camino de Asiria, para que bebas agua del Eufrates?

La historia muestra que Israel buscaba alternativamente ayuda en Asiria y Egipto. Nilo (heb. Sichor : Se refiere al brazo del río situado más al este, que fluye hacia el mar Mediterráneo. Quizás constituya el límite sudoccidental del territorio de Israel. El término es egipcio y significa «aguas de Horus».

Jeremías 2:19 Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.

Jeremías 2:20 Porque desde muy atrás rompiste tu yugo y tus ataduras, y dijiste: No serviré. Con todo eso, sobre todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso te echabas como ramera.

Jeremías utiliza numerosas figuras del lenguaje para describir la rebelión de Judá: un buey díscolo (versículo 20), una vid silvestre (versículo 21), una mancha que no desaparece (versículo 22), una dromedaria , una asna montés (versículos 23, 24), y un ladrón (versículo 26).

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