Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

Josué 23: Ultimos dias de Josué

Este es el primero de los dos mensajes de despedida de Josué a los israelitas. El primero estuvo dirigido a los líderes; el segundo, a todo el pueblo. En este capítulo su mensaje recomendaba una cuidadosa observancia de la Palabra de Dios. Tres veces los llamó a la obediencia. En cada ocasión les recordó lo que Dios había hecho por ellos y asimismo los instó a mantenerse fieles.

Jos 23:1 Aconteció, muchos días después que Jehová diera reposo a Israel de todos sus enemigos alrededor, que Josué, siendo ya viejo y avanzado en años,

Jos 23:2 llamó a todo Israel, a sus ancianos, sus príncipes, sus jueces y sus oficiales, y les dijo: Yo ya soy viejo y avanzado en años.

Josué se encontraba al final de su vida. Como un padre, deseaba dejar el tesoro de la sabiduría que había acumulado a sus seguidores. Israel debía ser una bendición para todos los pueblos que lo rodeaban, pero a causa de que estos pueblos habían resistido a Israel como enviado de Dios se les caracteriza como enemigos.

Jos 23:3 Y vosotros habéis visto todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho con todas estas naciones por vuestra causa; porque Jehová vuestro Dios es quien ha peleado por vosotros.

Jos 23:4 He aquí os he repartido por suerte, en herencia para vuestras tribus, estas naciones, así las destruidas como las que quedan, desde el Jordán hasta el Mar Grande, hacia donde se pone el sol.

Jos 23:5 Y Jehová vuestro Dios las echará de delante de vosotros, y las arrojará de vuestra presencia; y vosotros poseeréis sus tierras, como Jehová vuestro Dios os ha dicho.

Jos 23:6 Esforzaos, pues, mucho en guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartaros de ello ni a diestra ni a siniestra;

Como hizo Moisés, Josué enfatizó la necesidad de obediencia para mantener y hacer avanzar la herencia de Israel.

Jos 23:7 para que no os mezcléis con estas naciones que han quedado con vosotros, ni hagáis mención ni juréis por el nombre de sus dioses, ni los sirváis, ni os inclinéis a ellos.

Jos 23:8 Mas a Jehová vuestro Dios seguiréis, como habéis hecho hasta hoy.

Josué se estaba muriendo, así que llamó a todos los líderes de la nación para darles sus palabras finales de aliento e instrucción. Todo su mensaje puede ser resumido en este versículo: «Mas a Jehová vuestro Dios seguiréis». Josué había sido un ejemplo viviente de esas palabras y quería que ese fuera su legado. ¿Por qué cosas quiere usted ser recordado? ¿Qué quiere transmitir a sus hijos, amigos y socios? No puede dejarles nada mejor que la recomendación de seguir al Señor y el recuerdo de una persona que lo hizo.

Jos 23:9 Pues ha arrojado Jehová delante de vosotros grandes y fuertes naciones, y hasta hoy nadie ha podido resistir delante de vuestro rostro.

Jos 23:10 Un varón de vosotros perseguirá a mil; porque Jehová vuestro Dios es quien pelea por vosotros, como él os dijo.

Jos 23:11 Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios.

El mandato de Josué: améis a . . . Dios significa consagrarse a él, cultivar la comunicación con el Señor, ser obedientes y mantenerse apartados de la corrupción.

Jos 23:12 Porque si os apartareis, y os uniereis a lo que resta de estas naciones que han quedado con vosotros, y si concertareis con ellas matrimonios, mezclándoos con ellas, y ellas con vosotros,

Jos 23:13 sabed que Jehová vuestro Dios no arrojará más a estas naciones delante de vosotros, sino que os serán por lazo, por tropiezo, por azote para vuestros costados y por espinas para vuestros ojos, hasta que perezcáis de esta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado.

Josué conocía las debilidades de la nación. Antes de morir, reunió al pueblo y les dio mandamientos para ayudarlos en cuestiones donde era más probable que fallaran:

(1) seguir sin desviación todas las instrucciones del libro de la ley de Moisés.

(2) No asociarse con las naciones paganas ni adorar sus ídolos.

(3) No permitir matrimonios con las naciones paganas. Estas tentaciones se encontraban justamente a su alrededor. Nuestras relaciones pueden ser tentaciones también para nosotros. Es de sabios identificar los puntos débiles en nuestras vidas antes de ceder. Entonces podemos desarrollar estrategias para vencer esos obstáculos antes de que ellos nos venzan a nosotros.

Jos 23:14 Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas.

Estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra : Le recordaba a Israel la inminente muerte de Josué. Estos dos sermones finales contenían su última voluntad y su testamento.

Jos 23:15 Pero así como ha venido sobre vosotros toda palabra buena que Jehová vuestro Dios os había dicho, también traerá Jehová sobre vosotros toda palabra mala, hasta destruiros de sobre la buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado,

Jos 23:16 si traspasareis el pacto de Jehová vuestro Dios que él os ha mandado, yendo y honrando a dioses ajenos, e inclinándoos a ellos. Entonces la ira de Jehová se encenderá contra vosotros, y pereceréis prontamente de esta buena tierra que él os ha dado.

La gracia de Dios siempre ha estado en tensión con la aplicación estricta de la justicia y su necesidad de ser un juez justo.

Esta profecía escalofriante, acerca de las consecuencias de permitir matrimonios con las naciones cananeas, con el tiempo se cumplió. Muchas historias en el libro de Jueces demuestran lo que Israel tuvo que sufrir por no seguir a Dios con todo el corazón. Dios le mostró a Israel un amor supremo y gran paciencia, tal como lo hace con los creyentes de hoy. Pero no debemos creer que su paciencia significa aprobación o indiferencia hacia nuestro pecado. Cuidado con desear alcanzar sus propios deseos, porque con el tiempo es posible que los alcance, junto con todas sus consecuencias dolorosas.

Ultimos días de Josué

Antes de introducirnos en el mensaje de estos dos capítulos es importante aclarar la relación existente entre ellos con el fin de allanar algunas dificultades literarias e históricas.

Josué es bastante viejox; aparentemente está próximo a la muertex. Sin embargo, más tarde se presenta vigoroso y ajeno a cualquier idea de muerte cercana. Entonces se presenta la pregunta: ¿La asamblea en Siquem sigue?

La conclusión natural podría ser donde Josué muere después de las recomendaciones. Esto refuerza el interrogante: ¿El pasaje no será una adición posterior a la historia original?

Se encuentran dos listas idénticas de oficiales y dos muy diferentes revisiones históricasx. Esto sugiere la combinación de dos experiencias diferentes.

Respecto a estas inquietudes John E. Hamlin, en su comentario sobre el libro de Josué, ofrece la siguiente explicación: “No se debe pensar que el texto bíblico es un simple reportaje de un testigo ocular. Es más que una cuidadosa narrativa construida con su propia dinámica; la unidad de las dos narraciones proviene del autor quien las puso juntas al final de la historia de Josué. La unidad puede ser el resultado tanto del inspirador divino como del escritor inspirado.

“Mientras que los eventos y situaciones fueron organizados en favor del relato, la secuencia original puede haber sido condensada y aun reorganizada de acuerdo a la búsqueda de claridad del mensaje. Por ejemplo, la ceremonia del pacto descrita puede, originalmente, haber sido incluida en la enseñanza del pacto por los sacerdotes levíticos. No se puede asegurar si la ceremonia del pacto ocurrió al final de la vida de Josué o si su localización al final de la historia es parte del plan literario del autor.

“Es probable que el autor tuviese a la mano materiales antiguos al escribir la historia de Josué, y que estos fuesen incorporados dentro de la historia con fines didácticos. Este pacto ceremonial puede preservar la forma real usada por Josué, en un momento fundacional de Israel como un todo. Otra posibilidad es que este es un fragmento de un antiguo pacto festivo celebrado en Canaán cada año en el período premonárquico”.

La localización es Siquem, pero puede estar en continuidad con los capítulos anteriores. Si es así, puede localizarse en Silo donde es puesta en tela de juicio la fidelidad de las tribus transjordánicas y es recordada la implicación de infidelidad a Dios. Silo es un lugar donde se preparan para la renovación del pacto en Siquem.

Un discurso recopilador

El hecho de que Josué sea el actor principal de este discurso no se pone en tela de juicio. Refleja la actitud del líder que aún hasta el final está pendiente de la misión que ha sido encomendada a Israel desde su salida de Egipto. Quiere ver hecha una realidad esa misión en esta tierra que se ha poseído. Este discurso de Josué combina elementos propios de la tradición deuteronomista: historia sagrada o recuerdo de lo que Jehová ha hecho con el pueblo, bendiciones y estipulaciones. Luego comienza de nuevo con historia, bendicionesx y estipulaciónx. Después, comienzan a aparecer advertencias que son fuertemente enfatizadas hasta el punto que se puede pensar que ese es el objetivo del discurso, prevenir contra el apartarse de Dios.

De nuevo se inicia, en el v. 14, con una mención de la historia solo para enfatizar las consecuencias de la infidelidad que se presenta como un peligro permanente para el pueblo. Es un peligro que existe por estar en medio de naciones que adoran a los dioses que el Dios verdadero ha rechazado. Esos dioses contradicen el propósito divino de un nuevo pueblo que sea luz a todas las naciones.

Las «naciones» (goyim), mencionadas siete veces en este capítulo, son presentadas como un problema, pero al tiempo este problema se convertirá en una oportunidad, dependiendo de la relación que Israel establezca con ellas. La mayoría de las naciones existentes en Canaán en el tiempo de la llegada de los hebreos fueron absorbidas en Israel durante el tiempo de David. El término naciones, y las listas de naciones que se mencionan en varios pasajes de Josué como también en otros libros del AT, usan una “palabra código” que se refiere a los poderes de influencia política, cultural, económica y religiosa que pueden afectar negativamente a Israel. A la vez pueden ser objeto de la misericordia de Dios manifestada a través del mensaje que este pueblo debe proclamar comenzando con su testimonio de fidelidad a Jehová. El término “pueblos” (heb., am;) se refiere a quienes viven bajo la influencia de estos poderes. Las naciones a las que se refiere son de dos tipos: las que fueron derrotadas y las que sobrevivieron, cuyos pueblos están bajo la influencia de los dioses de esas naciones.

Este discurso de Josué toca tres temas clave para la vida del pueblo de Israel:

Destrucción de poderes en Canaán

En primer lugar lo que ha hecho Jehová es desarmar a los poderes que estaban presentes en Canaán cuando llegaron los hebreos. Esto es presentado como una realidad pero también como una esperanza. Las victorias sobre las naciones eran un resultado de la misericordia de Jehová, una bendición realizada por puro amor. Ahora estas misericordias debían ser recordadas siempre con el fin de afirmar su fidelidad al Dios que los liberó para hacerlos un pueblo nuevo en Canaán.

Riesgos para el pacto con Jehová

El segundo tema consiste en las advertencias acerca de los riesgos y peligros de vivir en la tierra prometida. Ya el autor había hecho referencia a estos peligros en la historia de Acán. La historia de los gabaonitas también subrayaba la necesidad de precaución con la cultura cananea. En este capítulo el autor se enfoca en el núcleo del problema: las tentaciones que los dioses de los poderes de estas naciones presentan a los líderes del pueblo. Estas tentaciones pueden tomar la forma de ideologías y estructuras opresivas, de confusiones colectivas (compárese el «espíritu de prostitución», o de idolatrías en búsqueda de seguridad, riqueza, poder, etc. Todas estas fuerzas demoníacas existen aún en la tierra prometida.

Presenta cuatro tentaciones que evidencian una progresión que puede llevar a sujeción a los poderes mencionados. Una tentación es mencionar los nombres de los poderes, porque esto puede conllevar a una relación que implique caminar en sus caminos. Cuando Israel olvidó el nombre de Jehová, el propósito de Dios en el llamado de este pueblo se frustró. Los santuarios de Israel fueron lugares donde el nombre de Dios era recordado y enaltecido; de ahí que la sola mención del nombre de otros dioses conlleva infidelidad implícita por el valor que entre los hebreos se daba a la palabra pronunciada. No era una simple emisión de un sonido.

Otra tentación es el de jurar por esos dioses, ya que el juramento implicaba mencionar el nombre del dios que debía garantizar el voto que la persona hacía. Los acuerdos en la sociedad del pacto fueron hechos en el nombre de Jehová quien era el único nombre sobre el cual se podía jurar; posteriormente los israelitas juraron en el nombre de otros dioses lo cual confirma que la advertencia no estaba fuera de lugar.

La tercera tentación se refiere a rendir culto, lo cual incluye el amor, fidelidad y seguimiento. Servir a otros dioses significa que se está rompiendo el pacto con Jehová. Servir a Jehová era como un paradigma para que todas las naciones y pueblos lo vieran en Israel. Por lo tanto, ¿qué se puede esperar si el paradigma deja de serlo al servir a otros dioses? La lealtad debida a Jehová podía interrumpirse por ceder ante esta tentación.

La cuarta tentación es postrarse ante ellos; es decir, doblegarse física y espiritualmente ante esos poderes. La palabra postrarse (shajah)es usada en otros pasajes junto a servir (abad) tal como al hablar de Acab y en otros más con el mismo sentido. El pueblo de Israel esperaba el día en que todos los pueblos de la tierra se postraran ante Jehová, lo cual no se podía alcanzar si el pueblo estaba yendo en pos de otros poderes.

Estas cuatro tentaciones están balanceadas con cuatro peligros que se mencionan en el (trampa, lazo, azotes y espinas). La advertencia es clara: Será posible la ruina de Israel en la misma tierra prometida, en el lugar donde han sido instalados para ser un pueblo nuevo.

Apertura hacia otros pueblos

La historia de Israel que inició en este libro, con la intención de poseer la tierra de los cananeos, termina aquí con un reconocimiento de que estos pueblos aún existen. Si bien representan riesgos también son un desafío y una oportunidad al ser incluidos dentro del pueblo de Dios.

La retórica de la aniquilación de estos pueblos debe ser entendida a la luz de este tema de la apertura a estos pueblos. No se trataba de destruirlos “porque sí”, sino de aniquilar a los poderes que tenían bajo su dominio a estos mismos pueblos. Los casos de Rajab y los gabaonitas quienes fueron incluidos dentro de la comunidad de Jehová son un indicativo de este propósito.

Es muy probable que los primeros lectores del libro de Josué vivieron en el siglo VII a. de J.C. Ellos habían sucumbido ante las tentaciones de los otros poderes de la tierra prometida. Este libro apareció como un llamado a restaurarse en la fidelidad a Jehová, a retornar a su primer amor.

La referencia al cumplimiento del pacto por parte del pueblo y el liderazgo del pueblo se basa en la historia. El pasado para Israel no era una colección de datos organizados cronológicamente sino un recuerdo vivo de cómo Jehová no había fallado ni una sola palabra de las cosas buenas que había prometido a su pueblo. Pero esta misma referencia tiene una orientación hacia el futuro, porque el pasado no es algo del cual se pudiera vivir como añoranza sino como desafío para el futuro. Por eso es adelante donde las cosas pueden comenzar a cambiar para el pueblo, donde Jehová «traerá» toda palabra mala incluso hasta la eliminación de la que habían sido objeto las naciones mencionadas anteriormente y que habitaban en Canaán. El pasado desafiando al futuro tiene su clave en la actitud que el pueblo tenga en el presente. Es aquí y ahora cuando de la actitud que se tenga el pueblo puede demostrar que ha valorado eficazmente el pasado y que está labrando correctamente su futuro.

La frase «Si violáis el pacto» significa que es algo posible en el presente, debido a las tentaciones y peligros mencionados anteriormente. Es en la actualidad cuando la palabra de Jehová convoca a una decisión a través del consejo de Josué.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar