12.31 El príncipe de este mundo es Satanás, un ángel que se rebeló en contra de Dios. Satanás es real, no simbólico, y siempre está obrando contra Dios y los que le obedecen. Satanás tentó a Eva en el huerto y la persuadió para que pecase; tentó a Jesús en el desierto y no logró persuadirlo para que cayese (Mat_4:1-11). Satanás tiene gran poder, pero la gente puede ser libre de su reino de oscuridad espiritual debido a la victoria de Cristo en la cruz. Satanás es poderoso, pero Jesús es más poderoso. La resurrección de Jesús destruyó el poder mortal de Satanás (Col_1:13-14). Para vencer a Satanás nos hace falta una fiel lealtad a la Palabra de Dios, determinación de mantenernos lejos del pecado y el apoyo de otros creyentes.
12.32-34 La multitud no podía creer lo que decía Jesús con respecto al Mesías. Batían ramas de palmera para un Mesías victorioso que establecería un reino político terrenal que nunca tendría fin. A partir de la lectura de ciertos pasajes, pensaban que el Mesías nunca moriría (Psa_89:35-36; Psa_110:4; Isa_9:7). Otros pasajes, sin embargo, mostraban que sí moriría (Isa_53:5-9). Las palabras de Jesús no concordaban con el concepto que tenían del Mesías. En primer lugar, debía sufrir y morir; después, algún día, establecería su reino eterno. ¿Qué tipo de Mesías o Salvador es el que busca usted? Cuídese de tratar de obligar a Jesús a amoldarse a su patrón. No cabrá jamás.
12.35, 36 Jesús dijo que estaría con ellos en persona por poco tiempo y que debían aprovechar su presencia. Cual luz que brilla en sitio oscuro, El les mostraría por dónde debían andar. Si andaban en su luz, llegarían a ser «hijos de luz», revelando la verdad y señalando a las personas el camino hacia Dios. Como cristianos, debemos ser portadores de la luz de Cristo, permitiendo que su luz brille a través de nosotros. ¿Con cuánta intensidad brilla su luz? ¿Pueden otros ver a Cristo en sus acciones?
12.37, 38 Jesús realizó muchos milagros, pero la mayoría de las personas seguían sin creer en El. Asimismo, muchos hoy en día no creen a pesar de todo lo que hace Dios. No se desanime si al testificar de Cristo no logra que se conviertan a El tantos como desea. A usted le corresponde seguir siendo un testigo fiel. Debe extenderse hacia otros, pero a estos les toca tomar sus propias decisiones.
12.39-41 Los que vivieron en la época de Jesús, al igual que los de la época de Isaías, rehusaron creer a pesar de la evidencia (12.37). Como resultado, Dios endureció sus corazones. ¿Significa eso que Dios impidió a propósito que esta gente creyese en El? No, sencillamente confirmó sus propias decisiones. Después de toda una vida de resistir a Dios, estaban tan aferrados a sus costumbres que ni siquiera intentaban entender el mensaje de Jesús. A personas así les resulta virtualmente imposible acercarse a Dios; sus corazones se han endurecido para siempre. Otros ejemplos de corazones endurecidos debido a la constante obstinación aparecen en Exo_9:12, Rom_1:24-28 y 2Th_2:8-12.
12.42, 43 Junto con los que se negaron a creer, muchos creyeron pero se negaron a reconocerlo. Esto es igualmente malo y Jesús dirigió duras palabras a tales personas (véase Mat_10:32-33). Las personas que no adoptan una firme postura por Jesús es por temor al rechazo o al ridículo. Muchos líderes judíos no reconocían su fe en Jesús porque temían que los expulsaran de la sinagoga (que era su vida) y perder así su posición de prestigio en la comunidad. Pero la alabanza de otros es inconstante y de breve duración. Debiera interesarnos mucho más la aceptación eterna de Dios que la aprobación temporal de otras personas.
12.45 A menudo nos preguntamos cómo será Dios. ¿De qué manera podemos conocer al Creador si no se hace visible? Jesús dijo claramente que quienes lo ven a El ven a Dios, porque El es Dios. Si desea saber cómo es Dios, estudie la persona y las palabras de Jesucristo.
12.48 El propósito de la primera misión de Jesús sobre la tierra no fue juzgar a las personas, sino mostrarles cómo encontrar la salvación y la vida eterna. Cuando vuelva otra vez, uno de sus principales propósitos será juzgar a las personas según la vida que llevaron en la tierra. Las palabras de Cristo que no quisimos aceptar y obedecer serán las que nos condenarán. En el día del juicio, quienes aceptaron a Jesús y vivieron según su voluntad serán levantados para vivir eternamente (1Co_15:51-57; 1Th_4:15-18; Rev_21:1-8), y quienes lo rechazaron y vivieron según su antojo deberán enfrentarse al castigo eterno (Rev_20:11-15). Decida ahora de qué lado estará, porque las consecuencias de su decisión perduran para siempre.
GRANDES EXPECTATIVAS
Dondequiera que iba, Jesús excedía las expectativas de la gente.
¿Qué se esperaba y Qué hizo Jesús?
Mar_2:1-12
Un hombre buscaba sanidad
Jesús también perdonó sus pecados
Luk_5:1-11
Los discípulos esperaban un día común de pesca
Encontraron al Salvador
Luk_7:11-17
Una viuda resignada a enterrar a su hijo muerto
Jesús devolvió la vida de su hijo
Mat_12:38-45
Los líderes religiosos querían un milagro
Jesús les ofreció al Creador de milagros
Mar_5:25-34
Una mujer que deseaba sanidad tocó a Jesús
Jesús la ayudó a ver que su fe la sanó
Joh_6:1-15
Los discípulos pensaban que debían despedir a la multitud porque no había comida
Jesús usó unos pocos alimentos para dar de comer a miles, ¡y sobró!
Un tema presente a través de los Evangelios
Las multitudes buscaban un líder político que estableciese un nuevo reino que los librase del control de Roma
Jesús les ofreció un reino eterno espiritual que los librase del control del pecado
Joh_13:1-20
Los discípulos querían comer la Pascua con Jesús, su Maestro
Jesús lavó sus pies mostrándoles que también era siervo de ellos
Joh_11:53; Joh_19:30; Joh_20:1-29
Los líderes religiosos querían que Jesús muriera y lo lograron ¡Pero Jesús resucitó de entre los muertos!
