Harás venir el día que has anunciado, y serán como yo.
Harás venir el día : El día del gran juicio vendría cuando Dios demande el castigo de Babilonia. Esta era la única esperanza de Jerusalén.
Lamentaciones 1:22 Venga delante de ti toda su maldad,
Y haz con ellos como hiciste conmigo por todas mis rebeliones;
Porque muchos son mis suspiros, y mi corazón está adolorido.
Israel pudo implorar a un Dios justo que castigara a los impíos que violaron la Ley.
Babilonia, aun cuando pecadora, fue el instrumento que Dios usó para castigar a Judá y a Jerusalén, su capital. El pueblo de Jerusalén clamó a Dios para que castigara a la malvada Babilonia de la misma manera en que los castigó a ellos («haz con ellos como hiciste conmigo»). Dios lo haría, ya que había dictado sentencia de juicio sobre Babilonia.
