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Levítico 17: El santuario único

Lev 17:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:

A veces, a los capítulos 17 al 26 se les llama «el código de santidad» porque se centra en lo que significa vivir una vida santa. El versículo central: «Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios».

Lev 17:2 Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel, y diles: Esto es lo que ha mandado Jehová:

Lev 17:3 Cualquier varón de la casa de Israel que degollare buey o cordero o cabra, en el campamento o fuera de él,

Lev 17:4 y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión para ofrecer ofrenda a Jehová delante del tabernáculo de Jehová, será culpado de sangre el tal varón; sangre derramó; será cortado el tal varón de entre su pueblo,

Lev 17:5 a fin de que traigan los hijos de Israel sus sacrificios, los que sacrifican en medio del campo, para que los traigan a Jehová a la puerta del tabernáculo de reunión al sacerdote, y sacrifiquen ellos sacrificios de paz a Jehová.

Lev 17:6 Y el sacerdote esparcirá la sangre sobre el altar de Jehová a la puerta del tabernáculo de reunión, y quemará la grosura en olor grato a Jehová.

Lev 17:7 Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios, tras de los cuales han fornicado; tendrán esto por estatuto perpetuo por sus edades.

Nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios : La idolatría era el más grave de los pecados en el antiguo Israel. Las leyes sobre la santidad de la sangre prohibían participar en las prácticas y el culto paganos. La esencia de la fe monoteísta judía está contenida en el versículo siguiente: «Oye, Israel, Jehová nuestro Dios, Jehová uno es». La iglesia primitiva tuvo similares preocupaciones en torno a la cuestión de los gentiles de procedencia pagana que se acercaban a la fe en Jesús como Mesías y Señor.

En la antigüedad, particularmente en Egipto, de donde los israelitas acababan de escapar, los ídolos de machos cabríos (llamados también demonios) eran objeto de adoración y sacrificio. Dios no quería que el pueblo hiciera este tipo de sacrificio ni en el desierto ni en la tierra prometida hacia donde se dirigía.

Lev 17:8 Les dirás también: Cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros que moran entre vosotros, que ofreciere holocausto o sacrificio,

Lev 17:9 y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión para hacerlo a Jehová, el tal varón será igualmente cortado de su pueblo.

¿Por qué se les prohibía a los israelitas sacrificar fuera del área del tabernáculo? Dios había establecido horas y lugares específicos para los sacrificios, y cada ocasión estaba impregnada de simbolismo. Si el pueblo sacrificaba por su cuenta, podría muy fácilmente añadir o quitar cosas de las leyes de Dios para que el sacrificio concordara con su propio estilo de vida. Muchas religiones paganas permitían que cada sacerdote en particular estableciera sus propias reglas; la orden de Dios ayudaba a los israelitas a resistir la tentación de seguir el patrón pagano. Cuando los israelitas cayeron en la idolatría, fue porque «cada uno hacía lo que bien le parecía».

Prohibición de comer la sangre

Lev 17:10 Si cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros que moran entre ellos, comiere alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre, y la cortaré de entre su pueblo.(A)

Lev 17:11 Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación(B) de la persona.

Porque la vida de la carne en la sangre está : La sangre representa la fuerza vital del alma viviente. El consumo de sangre estaba estrictamente prohibido. En el culto pagano a veces se incorporaba al ritual, beber sangre, y se creía que quien lo hacía se apoderaba de la fuerza vital de la criatura cuya sangre ingería.

sangre, dam: sangre (humana o animal). Esta importante palabra aparece 360 veces en el Antiguo Testamento. Comienza con la introducción al sacrificio, continúa con la Ley de Moisés sobre los sacrificios de sangre (que aparece en Levítico unas 60 veces) y culmina con el sacrificio del Cordero sin mancha delante de Dios. De ahí que la enseñanza de la expiación por medio de la sangre sea clave en la Escritura. Este texto enseña el valor de la sangre: ella representa la «vida» animal y humana. El sacrificio implica cambiar una vida por otra. Dios ha provisto la sangre para cubrir el pecado. Por último, la sangre expía el «alma», es decir, la vida humana. De acuerdo con esto, muestra que la sangre, derramada para este vital propósito, es demasiado sagrada para que se la menosprecie, especialmente cuando se la bebe.

Sin sangre no hay expiación. Esta es la declaración más clara de la necesidad de la sangre en lo que se refiere a las ofrendas de sacrificio: la vida está en la sangre. La vida y la sangre fueron dadas sobre el altar con el propósito específico de expiar los pecados y reconciliarse con Dios. No hay expiación aparte del derramamiento de sangre o la entrega de la vida. Esta ordenanza se reafirma con el nuevo pacto en. El nuevo pacto en la sangre de Cristo cumplió los requisitos del antiguo pacto de redención. La sangre de Cristo supera los sacrificios cruentos del antiguo pacto y satisface eternamente los requisitos de un Dios santo.

Lev 17:12 Por tanto, he dicho a los hijos de Israel: Ninguna persona de vosotros comerá sangre, ni el extranjero que mora entre vosotros comerá sangre.

Lev 17:13 Y cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran entre ellos, que cazare animal o ave que sea de comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra.

Lev 17:14 Porque la vida de toda carne es su sangre; por tanto, he dicho a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado.

¿Por qué estaba prohibido comer o beber la sangre? La prohibición de comer sangre nos lleva hasta Noé. Dios prohibió beber o comer sangre por varias razones:

(1) Para desalentar las prácticas paganas. Israel tenía que ser separado y distinto de las naciones paganas que lo rodeaban. Comer sangre era una práctica común entre los paganos. A menudo se hacía con la esperanza de obtener las características del animal muerto (fuerza, velocidad, etc.). Para tener fuerzas, el pueblo de Dios debía confiar en El, no en el consumo de sangre.

(2) Preservar el simbolismo del sacrificio. La sangre simbolizaba la vida del animal que era sacrificado en lugar del pecador. Beberla cambiaría el simbolismo del castigo sacrificial y destruiría la evidencia del sacrificio.

(3) Proteger al pueblo de infecciones, ya que muchas enfermedades mortales se transmiten a través de la sangre. Los judíos tomaban seriamente esta prohibición, por eso fue que se sintieron tan incómodos cuando Jesús les habló de beber su sangre. Jesús, sin embargo, como Dios mismo y como el último sacrificio requerido jamás por los pecados, les estaba pidiendo a los creyentes que se identificaran con El completamente. Dios quiere que tomemos su vida dentro de nosotros y quiere también participar en nuestas vidas.

¿Cómo actúa la sangre en la expiación por el pecado? Cuando se ofrecía el sacrificio con la actitud correcta, este y la sangre que derramaba hacían posible el perdón del pecado. Por una parte, la sangre representaba la vida del pecador, infectada por su pecado y encaminada a la muerte. Por otro lado, la sangre representaba la vida inocente del animal que era sacrificado en lugar del culpable que hacía la ofrenda. La muerte del animal (de la que era prueba la sangre) satisfacía la pena de muerte. Entonces Dios concedía el perdón al pecador. Es Dios el que perdona, basado en la fe de la persona que ofrece el sacrificio.

Lev 17:15 Y cualquier persona, así de los naturales como de los extranjeros, que comiere animal mortecino o despedazado por fiera, lavará sus vestidos y a sí misma se lavará con agua, y será inmunda hasta la noche; entonces será limpia.

Lev 17:16 Y si no los lavare, ni lavare su cuerpo, llevará su iniquidad.

Las regulaciones de este capítulo tratan de los sacrificios, de la caza y del consumo de carne. Son más numerosas en el caso de los laicos que de los sacerdotes.

Sistema de sacrificios en el antiguo y el nuevo testamentos

Sistema antiguo de sacrificios

  • Era temporal
  • Aarón primer sumo sacerdote
  • De la tribu de Leví
  • Ministraba en la tierra
  • Usaba sangre de animales
  • Requería muchos sacrificios
  • Necesitaba animales perfectos
  • Requería un acercamiento cuidadoso al tabernáculo
  • Esperaba un sistema nuevo

Sistema nuevo de sacrificios

  • Es permanente
  • Jesús el único Sumo Sacerdote
  • De la tribu de Judá
  • Ministra en el cielo
  • Usa la sangre de Cristo
  • Requiere solo un sacrificio
  • Necesita una vida perfecta
  • Alienta el acercamiento confiado al trono
  • Deja de lado el sistema antiguo

Los preparativos para la vida santa

La vida santa en relación con los sacrificios y la comida

Los capítulos 17-25 forman la segunda parte del libro de Levítico. Los eruditos lo llaman “El Código de santidad”, porque tiene el tema específico de “santidad”, Sin embargo, no se debe pensar en esta como una unidad completamente distinta de la anterior. El tema de la santidad tiene lugar en todo el libro. Los capítulos 1-16 hablan de los sacrificios para obtener la santidad y los capítulos 17-25 hablan de cómo vivir la vida santa.

El capítulo 17 se divide en dos partes: leyes sobre los sacrificios y de prohibición de comer la sangre.

La centralización de los sacrificios.

Jehová habló a Moisés…, dándole instrucciones para pasar a los sacerdotes y a todo Israel.

Enfatizan la importancia de traer sus sacrificios a la entrada del tabernáculo y no ofrecerlos en cualquier lugar. Este mandato es importante porque el sacrificio es ofrecido a Dios y la entrada del tabernáculo representa su presencia. También es importante porque es una manera para evitar la tentación de participar en los sacrificios paganos de sus vecinos. Así nunca más ofrecerán sus sacrificios a los demonios. Esta frase es un argumento en contra de la interpretación de Azazel como un espíritu.

Las leyes están dirigidas a todo el pueblo, por esto tiene relación con el código práctico que sigue. La pena por no cumplir es: será excluido de entre su pueblo. Algunos creen que éste indica la pena de muerte, pero probablemente es la separación física del pueblo de Dios. Esta separación incluye la separación de Dios.

Los extranjeros que viven entre ellos tienen que cumplir con todos los reglamentos de Israel.

La prohibición de comer sangre.

La segunda división trata de la prohibición de comer sangre. Comienza con la prohibición de comer sangre y de comer animales cazados y los muertos de causas naturales.

Si… come cualquier sangre… es la primera prohibición de esta división. Esta prohibición es muy antigua, dada a Noé después del diluvio. La razón por esta prohibición está dada en el v. 11: … la vida del cuerpo está en la sangre… es la sangre la que hace expiación…. La sangre representa la vida y puede simbolizar el alma de la persona. Esta es la razón que la sangre es la cual yo os he dado sobre el altar para hacer expiación…. Dice que la sangre representa el pacto, el cual Dios os ha ordenado. Repite que la sangre representa la vida para enfatizar la importancia de esta prohibición.

“Comer la sangre” es menospreciar la vida. Siendo que la sangre representa la vida es necesaria para la expiación. La idea es vida por vida. La sangre de Cristo derramada en la cruz indica la vida de Cristo dada por la expiación de nuestros pecados. Este pasaje no tiene nada que ver con la práctica moderna de la transfusión de sangre para salvar la vida. Al contrario, puede decirse que la transfusión de sangre engrandece la idea del pasaje. Tiene el propósito de salvar o prolongar la vida mientras que comer la sangre simboliza quitar la vida. Aunque este pasaje no tiene nada que ver con tal concepto de transfusión, el espíritu de la ley sería positivo en relación a salvar la vida.

Sigue con instrucciones sobre animales cazados. Antes de comerlos, tienen que sacarles la sangre. Si alguien come animales que mueren por causas naturales o son muertos, serán impuros y deben lavarse y quedan impuros hasta la noche. La razón es que no saben si la sangre del animal ha sido sacada. En Deuteronomio 12 dice que el israelita no debe comer de animales muertos por causas no conocidas. Esto evita la impureza. El pueblo de Israel mató y comió los animales de los filisteos, sin quitar la sangre. Cuando avisaron a Saúl, dijeron: ¡He aquí, el pueblo está pecando contra Jehová! Saúl mandó hacer un sacrificio para que no recibieran la ira de Jehová. Tomaron en serio este mandato de Dios. Siempre es peligroso menospreciar la Palabra de Dios.

Principios morales vigentes

1. Exhortación a obedecer a Dios.

2. Prohibición de relación sexual.

(1) Con parientes cercanos.

a. Padre o madre.

b. Mujer de tu padre (madrastra).

c. Hermana o hermanastra.

d. Nieta.

e. Sobrina.

f. Tía paternal.

g. Tía maternal.

(2) Con parientes políticos.

a. Tío o tía.

b. Nuera.

c. Cuñada.

d. Sobrina.

e. Cuñada, hermana de la esposa.

(3) Relaciones antinaturales.

a. Con mujer menstruosa.

b. Con la mujer de tu prójimo.

c. Con Moloc.

d. Con personas del mismo sexo.

e. Con animales.

(4) Recapitulación y advertencia general.

a. Que no caigan en esas cosas.

b. Que contaminan y los vomita.

c. Que es propio de otros pueblos.

d. Que no sean vomitados como otros.

e. Que se cuiden de ser cortados.

f. Que guarden sus ordenanzas.

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