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Nehemías 10: Los que firmaron

Nehemías 10:28 [c]El resto del pueblo, los sacerdotes, levitas, porteros y cantores, los sirvientes del Templo, y todos los que se habían apartado de los pueblos de las tierras para cumplir con la ley de Dios, con sus mujeres, sus hijos e hijas, todos los que tenían comprensión y discernimiento,[d]

El muro quedó terminado y se restableció el pacto que Dios hizo con su pueblo en los días de Moisés. En este pacto se encuentran principios que son importantes para nosotros en la actualidad. Nuestra relación con Dios debe ir más allá de asistir a la iglesia y tener devociones regulares. Debe afectar nuestras relaciones, nuestro tiempo y nuestros recursos materiales. Cuando uno decide seguir a Dios, hace una promesa de servirlo de esta forma. Los israelitas se habían apartado del compromiso original de seguir a Dios. Debemos guardar nuestra promesa con Dios en tiempos de adversidad o prosperidad.

Nehemías 10:29 se reunieron con sus hermanos y sus principales, para declarar y jurar[e] que andarían en la ley de Dios, que fue dada por Moisés, siervo de Dios, y que guardarían y cumplirían todos los mandamientos, decretos y estatutos de Jehová, nuestro Señor.

Nehemías 10:30 Y que no daríamos nuestras hijas a los pueblos de la tierra, ni tomaríamos sus hijas para nuestros hijos.[f]

Si el pueblo escogido de Dios iba a testificar por El en un mundo pagano, necesitaba familias unidas y temerosas de Dios. También, debían evitar cualquier tentación de adorar los ídolos de los pueblos que vivían a su alrededor. Por esto Dios prohibió el matrimonio entre los israelitas y los paganos que vivían en la región. Sin embargo, los israelitas y los paganos a menudo se casaron, y los resultados fueron desastrosos para las familias y para la nación. Siempre el matrimonio con extranjeros llevó al pueblo de Dios a la idolatría. Cada vez que la nación se apartaba de Dios, perdía su prosperidad e influencia.

Nehemías 10:31 Asimismo, que si los pueblos de la tierra vinieran a vender mercaderías y comestibles en sábado,[g] nada tomaríamos de ellos en ese día ni en otro día santificado; y que el año séptimo dejaríamos descansar la tierra[h] y perdonaríamos toda deuda.[i]

Dios reconoció que la atracción del dinero entraría en conflicto con la necesidad de descansar un día, por lo que se prohibió el comercio dentro de la ciudad el día de reposo. Al decidirse a honrar a Dios en primer lugar, los israelitas estaban rechazando hacer del dinero su Dios. Nuestra cultura a menudo nos hace elegir entre la conveniencia y el beneficio por un lado y el colocar a Dios en primer lugar por el otro. Analice su trabajo y sus hábitos de adoración: ¿Está Dios realmente en primer lugar?

Perdonar las deudas cada siete años era parte de la ley. El pueblo prometía obedecer las leyes de Dios y guardar su pacto.

Nehemías 10:32 Nos impusimos además la obligación de contribuir cada año con la tercera parte de un siclo para la obra de la casa de nuestro Dios;[j]

Tercera parte de un siclo era un nuevo impuesto, establecido a fin de garantizar un ingreso fijo para el sostenimiento del santuario.

El templo había sido reconstruido bajo el liderazgo de Zorobabel aproximadamente setenta años antes. Las contribuciones al templo, las ofrendas y las festividades fueron restauradas.

Nehemías 10:33 para el pan de la proposición[k] y para la ofrenda continua, para el holocausto continuo, los sábados, las nuevas lunas, las festividades, y para las cosas santificadas y los sacrificios de expiación por el pecado de Israel, y para todo el servicio de la casa de nuestro Dios.

Nehemías 10:34 Echamos también suertes[l] los sacerdotes, los levitas y el pueblo, acerca de la ofrenda de la leña, para traerla a la casa de nuestro Dios, según las familias de nuestros padres, en los tiempos determinados cada año, para quemar sobre el altar de Jehová, nuestro Dios, como está escrito en la Ley.[m]

Nehemías 10:35 Y que cada año llevaríamos a la casa de Jehová las primicias de nuestra tierra y las primicias del fruto de todo árbol.[n]

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