El pueblo trae la ofrenda
Éxodo 35:20 Y salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de Moisés.
Éxodo 35:21 Y vino todo varón a quien su corazón estimuló, y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, con ofrenda a Jehová para la obra del tabernáculo de reunión y para toda su obra, y para las sagradas vestiduras.
Dios no requiere estas ofrendas especiales, pero apela a aquellos que son generosos en sus corazones. Sólo los que estaban dispuestos a dar fueron invitados a participar. Dios ama a los dadores alegres. Nuestra ofrenda debe brotar de un corazón generoso, no de una conciencia culpable.
Aquellos cuyos corazones fueron movidos por Dios, ofrendaron alegremente para el tabernáculo de reunión (también llamado tabernáculo). Lo dieron con mucho entusiasmo porque sabían cuán importante era su ofrenda para completar la casa de Dios. Los pilotos de las líneas aéreas cuentan con algunos botones de prueba que activan para verificar que su equipo esté funcionando adecuadamente. Dios tiene un botón de prueba rápido que activa para verificar el nivel de nuestro compromiso: nuestros bolsillos. Las personas generosas no son necesariamente fieles a Dios, pero las personas fieles siempre son generosas.
Éxodo 35:22 Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová.
Éxodo 35:23 Todo hombre que tenía azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras, pieles de carneros teñidas de rojo, o pieles de tejones, lo traía.
Éxodo 35:24 Todo el que ofrecía ofrenda de plata o de bronce traía a Jehová la ofrenda; y todo el que tenía madera de acacia la traía para toda la obra del servicio.
¿De dónde sacaron los israelitas, los que alguna vez fueron esclavos egipcios, todo este oro y esta joyería? Cuando los hebreos salieron de Egipto, tomaron con ellos el botín de la tierra, todo el botín que pudieron cargar. Esto incluía oro, plata, joyas, lino, pieles y otros valores.
Éxodo 35:25 Además todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino fino.
Éxodo 35:26 Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría hilaron pelo de cabra.
Aquellos que cosían y que hilaban hicieron una hermosa contribución al tabernáculo. Los buenos trabajadores se sienten orgullosos tanto por la calidad como por la belleza de su obra. Dios está interesado también en la calidad y en la belleza de lo que usted hace. Si su trabajo fuera realizar una pintura, ¿sería hermosa? Ya sea usted un ejecutivo de una corporación o el cajero de una farmacia, su trabajo debe reflejar los talentos
Éxodo 35:27 Los príncipes trajeron piedras de ónice, y las piedras de los engastes para el efod y el pectoral,
efod, ephod: Efod, un chaleco o túnica ceremonial, una vestimenta sacerdotal que probablemente se extendía desde los hombros hasta la cintura. Una parte extendida, llamada «el manto del efod», que estaba unida a la parte superior, hacía de éste una pieza que llegaba hasta los tobillos. El efod estaba cosido con una rica ornamentación y decorado con un pectoral que exhibía varias piedras preciosas. Se le cosía, de manera muy complicada, con tela de lino. También tenía un cinto tejido y dos cadenas de oro que servían para asegurar las dos piedras de ónice con los nombres de las tribus de Israel. El pectoral mismo contenía 12 piedras preciosas que representaban las 12 tribus de Israel. De esta manera, el sumo sacerdote cargaba sobre su corazón los nombres y las preocupaciones de las 12 familias de Israel.
Éxodo 35:28 y las especias aromáticas, y el aceite para el alumbrado, y para el aceite de la unción, y para el incienso aromático.
Éxodo 35:29 De los hijos de Israel, así hombres como mujeres, todos los que tuvieron corazón voluntario para traer para toda la obra, que Jehová había mandado por medio de Moisés que hiciesen, trajeron ofrenda voluntaria a Jehová.
Se hace énfasis en la disposición del pueblo para trabajar y en la presentación de ofrendas
