Nuestro refugio en la crisis política
Las crisis políticas, sean entre naciones o dentro de una, a menudo ponen en peligro la vida de todos y la obra de la iglesia. Pero los que confían en Dios no dependen de las aguas políticas que “echan espuma”; más bien se alimentan de “aguas de vida” que brotan de Dios. El mismo está en medio de su pueblo. Dice Calvino: “Si deseamos la protección de Dios, sobre todo debemos interesarnos en que él more entre nosotros.”
El salmista alude a hechos históricos específicos como el cruce del mar Rojo. Al clarear la mañana es la misma frase que se usa en Exodo 14:27. Es cierto que las naciones conmocionan (la misma palabra que rujan en el versículo 3), pero con sólo la voz de Dios se derrite la tierra (en Génesis 1, creó la tierra por su palabra), desaparece o cambia por completo la situación. Todos podemos recordar tales obras de Dios en nuestro tiempo. Tanto frente al caos cósmico como al caos histórico, nuestro refugio es Dios porque él está con nosotros.
Refugio típico del mundo antiguo
Nuestro refugio en la crisis internacional
El salmista puede señalar hechos concretos, por eso dice, venid y ved. Por cierto, muchos no quieren ver y darán otras explicaciones. Desolaciones también puede traducirse “cosas sorprendentes”. Como vemos en Apocalipsis, antes de instituir un reino de paz, Dios tiene que hacer juicio. La victoria y subsecuente paz, aquí, anticipa la paz total en el futuro. Dios destruye las armas; carros se refiere a carros de guerra.
Estad quietos es una exhortación necesitada hoy. Dios es exaltado cuando permitimos que él obre.
El versículo 11 repite el estribillo del versículo 7. Dado que Dios controla la naturaleza y la historia, podemos confiar en él. Dios de Jacob recalca su misericordia y su paciencia. Calvino se queja de los que no aplican este desafío a su propia situación. Insiste en que con estos dos (su poder y su misericordia) nada puede impedir que nuestra fe confronte a todos los enemigos que se levanten contra la iglesia.
Dios, fuente de ayuda
1. Dios no se dedica a manipular los acontecimientos en su propio beneficio.
2. Dios se interesa profundamente por el mundo y por sus habitantes.
3. Dios se interesa por las personas y desea su bien.
4. Dios no está alejado de las personas y de sus necesidades.
5. Dios está cerca y es nuestro refugio y consolador en cada momento.
