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1 de Samuel 20: Amistad de David y Jonatán

1 de Samuel 20:1  Amistad de David y Jonatán  Después huyó David de Naiot de Ramá, y fue a decirle a Jonatán:  –¿Qué he hecho yo? ¿Cuál es mi maldad, o cuál mi pecado contra tu padre, para que busque mi muerte?

1 de Samuel 20:2  Él le dijo: –De ninguna manera; no morirás. Mi padre no hace ninguna cosa, ni grande ni pequeña, que no me la descubra; ¿por qué, pues, me ha de ocultar mi padre este asunto? No será así.

1 de Samuel 20:3  David volvió a jurar, diciendo: –Tu padre sabe claramente que yo he hallado gracia delante de tus ojos,[a] y dirá: “Que Jonatán no sepa esto, para que no se entristezca”. Pero, ¡vive Jehová y vive tu alma!, que apenas estoy a un paso de la muerte.

1 de Samuel 20:4  Jonatán dijo a David: –Haré por ti lo que desee tu alma.

1 de Samuel 20:5  David respondió a Jonatán: –Mañana será la luna nueva,[b] y yo acostumbro sentarme con el rey a comer; pero tú dejarás que me esconda en el campo hasta pasado mañana por la tarde.

La nueva luna era un día de reposo al inicio de cada mes. Saúl lo había convertido en un festival de tres días en su corte.

Al comienzo de cada mes, los israelitas se reunían para celebrar el Festival de la Luna Nueva. Si bien este era principalmente un tiempo de regocijo, también era una forma de dedicar el siguiente mes a Dios. Otras naciones celebraban la luna llena y adoraban a la luna misma. Los israelitas, sin embargo, celebraban su festival durante la luna nueva, cuando la luna no estaba visible en el cielo. Esta era una precaución añadida contra la falsa adoración. Nada en la creación debe adorarse. Solo el Creador es digno de adoración.

1 de Samuel 20:6  Si tu padre hace mención de mí, dirás: “Me rogó mucho que lo dejara ir corriendo a Belén, su ciudad, porque todos los de su familia celebran allá el sacrificio anual”.

1 de Samuel 20:7  Si él dijera: “Está bien”, entonces tendrá paz tu siervo; pero si se enoja, sabrás que por su parte está decretada mi perdición.

1 de Samuel 20:8  Harás, pues, misericordia con tu siervo, ya que has hecho a tu siervo contraer un pacto contigo ante Jehová; si hay maldad en mí, mátame tú, pues no hay necesidad de llevarme hasta tu padre.

1 de Samuel 20:9  Jonatán le dijo: –Nunca te suceda tal cosa; antes bien, si me entero que mi padre ha determinado hacerte mal, ¿no te lo avisaría yo?

1 de Samuel 20:10  Dijo entonces David a Jonatán:  –¿Quién me avisará si tu padre te responde ásperamente?

1 de Samuel 20:11  Jonatán dijo a David:  –Ven, salgamos al campo.  Y salieron ambos al campo.

1 de Samuel 20:12  Entonces dijo Jonatán a David:  –¡Jehová, Dios de Israel, sea testigo! Cuando le haya preguntado a mi padre mañana a esta hora, o pasado mañana, si todo marcha bien para con David, entonces te lo haré saber.

¡Jehová Dios de Israel , sea testigo ! : Jonatán hace un voto de lealtad a David, en lugar de a Saúl, su propio padre y rey de Judá.

1 de Samuel 20:13  Pero si mi padre intenta hacerte mal, traiga Jehová sobre Jonatán el peor de los castigos, si no te lo hago saber para que te vayas en paz. Que Jehová esté contigo como estuvo con mi padre.

1 de Samuel 20:14  Si para entonces estoy vivo, usa conmigo la misericordia de Jehová, para que no muera,

1 de Samuel 20:15  y nunca apartes tu misericordia de mi casa.[c] Cuando Jehová haya eliminado uno por uno a los enemigos de David de la faz de la tierra, no dejes que el nombre de Jonatán sea quitado de la casa de David.

David mantiene su promesa a Jonatán cuando se encuentra con Mefi-bofet, el hijo impedido de éste, y lo trae a vivir en su palacio.

Jonatán pidió a David que mantuviera la promesa de tratar a sus hijos con bondad en el futuro. Años más tarde le costó muchos sufrimientos cumplir esta promesa. Invitó al hijo de Jonatán, Mefi-boset, a vivir en su palacio

JONATAN
La lealtad es una de las cualidades más costosas de la vida; es la parte más abnegada del amor. Para ser leal, usted no puede vivir solo para sí mismo. La gente leal no solo se aferra a sus compromisos: está dispuesta a sufrir por ellos. Jonatán es un brillante ejemplo de lealtad. Algunas veces se vio forzado a luchar con un conflicto de lealtades: hacia su padre Saúl o hacia su amigo David. La solución que dio a ese conflicto nos enseña cómo ser leales y qué debe ser guía de la lealtad. En Jonatán, la lealtad siempre se guió por la verdad.
Jonatán se dio cuenta de que la fuente de la verdad era el Dios que demandaba su lealtad suprema. Fue su relación con Dios la que dio a Jonatán la habilidad de manejar efectivamente las situaciones complicadas de su vida. Fue leal a Saúl porque era su padre y porque era el rey. Fue leal con David porque era su amigo. Su lealtad hacia Dios lo guió a través de las demandas conflictivas de sus relaciones humanas.
Las demandas conflictivas de nuestras relaciones pueden ser grandes retos también para nosotros. Si tratamos de resolver estos conflictos solamente a nivel humano, estaremos siempre sintiéndonos traidores. Pero si comunicamos a nuestros amigos que nuestra lealtad suprema es hacia Dios y su verdad, muchas de nuestras decisiones serán mucho más claras. La verdad en su Palabra, la Biblia, traerá luz a nuestras decisiones. ¿Saben las personas que están más cerca de usted para quién es su mayor lealtad?
Puntos fuertes y logros :
—    Valiente, leal, líder nato
—    El amigo más íntimo que tuvo David
—    Nunca interpuso su bienestar personal delante de aquellos que amaba
—    Dependió de Dios
Lecciones de su vida :
—    La lealtad es uno de las facetas más fuertes del valor
—    Una lealtad hacia Dios pone todas las otras relaciones en perspectiva
—    Las grandes amistades son costosas
Datos generales :
—    Ocupación: Líder militar
—    Familiares: Padre: Saúl. Madre: Ahinoam. Hermanos: Abinadab y Malquisúa. Hermanas: Merab y Mical. Hijo: Mefi-boset
Versículo clave :
“Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán, que me fuiste muy dulce. Más maravilloso me fue tu amor que el amor de las mujeres” (2Sa_1:26).
Su historia se relata en 1 Samuel 13-31. También se le menciona en 2 Samuel 9.

1 de Samuel 20:16  Así hizo Jonatán un pacto con la casa de David, diciendo: «Demándelo Jehová de manos de los enemigos de David».

1 de Samuel 20:17  Y Jonatán hizo jurar a David otra vez, porque lo amaba, lo amaba como a sí mismo.

1 de Samuel 20:18  Luego le dijo Jonatán:  –Mañana es nueva luna y tú serás echado de menos, porque tu asiento estará vacío.

1 de Samuel 20:19  Estarás, pues, tres días, y luego descenderás y vendrás al lugar donde estabas escondido el día que ocurrió esto mismo, y esperarás junto a la piedra de Ezel.[d]

El día que ocurrió esto mismo : Alude a la conversación que sostuvieron Saúl y Jonatán sobre David

1 de Samuel 20:20  Yo tiraré tres flechas hacia aquel lado, como ejercitándome al blanco.

1 de Samuel 20:21  Luego enviaré al criado, diciéndole: “Ve, busca las flechas”. Si digo al criado: “Ahí están las flechas, más acá de ti, tómalas”, tú vendrás, porque todo va bien para ti y nada malo sucede, ¡vive Jehová!

1 de Samuel 20:22  Pero si yo digo al muchacho: “Allí están las flechas, más allá de ti”, vete, porque Jehová quiere que te vayas.

1 de Samuel 20:23  En cuanto al asunto de que tú y yo hemos hablado, esté Jehová entre nosotros dos para siempre.

1 de Samuel 20:24  Se escondió, pues, David en el campo, y cuando llegó la nueva luna, se sentó el rey a la mesa, para comer.

1 de Samuel 20:25  El rey se sentó en su silla, como solía, en el asiento junto a la pared. Jonatán se levantó, se sentó Abner al lado de Saúl, y el lugar de David quedó vacío.

1 de Samuel 20:26  Pero aquel día Saúl no dijo nada, porque pensaba: «Le habrá acontecido algo y no está limpio; de seguro no está purificado».

Ya que el Festival de la Nueva Luna requería que se hiciera un sacrificio a Dios, los que asistían a la fiesta tenían que estar ceremonialmente puros de acuerdo con la ley de Dios. Esta limpieza consistía en lavarse el cuerpo y las ropas antes de acercarse a Dios para ofrecer sacrificios. La limpieza externa era un símbolo del deseo interno de un corazón purificado y una correcta relación con Dios. Hoy nuestros corazones se purifican por la fe en Dios a través de la muerte de Jesucristo a nuestro favor y por leer y obedecer la Palabra de Dios.

No está limpio : Esto es, ceremonialmente impuro según la ley levítica.

1 de Samuel 20:27  Al siguiente día, el segundo día de la nueva luna, aconteció que el asiento de David se quedó también vacío. Y Saúl dijo a su hijo Jonatán:  –¿Por qué no ha venido a comer hoy ni ayer el hijo de Isaí?

1 de Samuel 20:28  Jonatán respondió a Saúl:  –David me pidió encarecidamente que lo dejara ir a Belén.

1 de Samuel 20:29  Me dijo: “Te ruego que me dejes ir, porque nuestra familia celebra sacrificio en la ciudad y mi hermano me lo ha demandado; por lo tanto, si he hallado gracia a tus ojos, permíteme ir ahora para visitar a mis hermanos”. Por esto no ha venido a la mesa del rey.

Mi hermano me lo ha mandado : Era una prerrogativa del hermano mayor organizar estas actividades familiares y ordenar a todos sus miembros que asistieran.

1 de Samuel 20:30  Entonces se encendió la ira de Saúl contra Jonatán, y le dijo:  –Hijo de la perversa y rebelde, ¿acaso no sé yo que tú has elegido al hijo de Isaí para vergüenza tuya y vergüenza de la madre que te dio a luz?

1 de Samuel 20:31  Porque todo el tiempo que el hijo de Isaí viva sobre la tierra, ni tú ni tu reino estarán firmes. Así que manda ahora a buscarlo y tráemelo, porque ha de morir.

Saúl sabía, lo mismo que Jonatán, que el reino sería dado a David.

1 de Samuel 20:32  Jonatán respondió a su padre Saúl, y le dijo: –¿Por qué morirá? ¿Qué ha hecho?

Saúl todavía estaba tratando de apuntalar su trono para las generaciones futuras a pesar de que ya se le había dicho que su dinastía terminaría con él. Aun peor, lo estaba tratando de hacer por medios humanos, ya que sabía que no obtendría ayuda alguna por parte de Dios. Jonatán pudo haber hecho alguna movida para llegar a ser rey, quizás tratando de matar a su rival, pero dejó pasar esta oportunidad debido a su amor por Dios y por David.

1 de Samuel 20:33  Entonces Saúl le arrojó una lanza para herirlo;[e] de donde comprendió Jonatán que su padre estaba resuelto a matar a David.

1 de Samuel 20:34  Se levantó Jonatán de la mesa con exaltada ira y no comió nada el segundo día de la nueva luna; pues estaba afligido a causa de David, porque su padre lo había ofendido.

1 de Samuel 20:35  Al otro día, de mañana, salió Jonatán al campo, con un muchacho pequeño, a la hora acordada con David.

1 de Samuel 20:36  Y dijo al muchacho: «Corre y busca las flechas que yo tire». Mientras el muchacho iba corriendo, él tiraba la flecha de modo que pasara más allá de él.

1 de Samuel 20:37  Al llegar el muchacho donde estaba la flecha que Jonatán había tirado, Jonatán le gritaba diciendo: –¿No está la flecha más allá de ti?

1 de Samuel 20:38  Y siguió gritando Jonatán tras el muchacho: –Corre, date prisa, no te pares. El muchacho de Jonatán recogió las flechas y volvió adonde estaba su señor.

1 de Samuel 20:39  Pero de nada se enteró el muchacho; solamente Jonatán y David sabían de lo que se trataba.

1 de Samuel 20:40  Luego dio Jonatán sus armas a su muchacho, y le dijo: «Vete y llévalas a la ciudad».

1 de Samuel 20:41  Cuando el muchacho se marchó, David se levantó del lado del sur y se inclinó tres veces postrándose hasta la tierra. Se besaron el uno al otro y lloraron juntos, pero David lloró más.

1 de Samuel 20:42  Jonatán dijo entonces a David: «Vete en paz, porque ambos hemos jurado en nombre de Jehová, diciendo: “Que Jehová esté entre tú y yo, entre tu descendencia y mi descendencia, para siempre”».
Se levantó David y se fue; y Jonatán volvió a la ciudad

El pacto

David queda sorpendido de que Saúl le hubiera perseguido hasta Ramá. Se devanaba los sesos buscando un motivo que pudiera justificar semejante venganza. Busca al único que podría darle respuesta, que como gran amigo también le daría consejos. Jonatán mismo evidentemente no cree que su padre Saúl quisiera matar a David. Piensa que su padre hubiera compartido con él todas sus intenciones. Pero como David causó una división entre Saúl y su hijo Jonatán, así el Hijo de David de igual manera traería divisiones entre padre e hijo. Las relaciones más fuertes no siguen siempre los vínculos de carne y sangre sino de espíritu. La verdadera familia de Jesucristo es la que es unida a él por amo. Fue el amor puro que ligaba fuertemente a estos dos.

Para descubrir las intenciones de Saúl, David sugiere un plan de prueba. Luna nueva en la economía de Israel era fiesta especial. Amos 8:5 parece indicar que no se permitía trabajar en este día de Rosh Codesh (La cabeza del mes). También se proporcionaba enseñanza religiosa. Saúl y su familia observaban esta ocasión y se esperaría que David también se presentara. Para probar la actitud del rey, David propone que se le informe de un sacrificio en Belén que requiere su presencia. La excusa sería legítima y proveería la oportunidad para que se manifestaran las sospechas y el rencor del rey.

Jonatán propone que David se esconda y que al tercer día le avisaría del resultado. El versículo 12 es difícil en que “tercero” no tiene claro objeto. Quizás se ha de preferir una referencia al tercer día. La frase lit. es “a esta hora mañana tercero” que puede significar pasado mañana. Más adelante se ve que al tercer día Jonatán le avisa a David. Otra vez se nota la prominencia del tercer día como un período decisivo y se ve la importancia que se le da. Esto nos prepara bíblicamente para leer el aviso más trascendente de la historia, la resurrección de Jesús.

El pacto que hizo Jonatán describe el acto solemne de caminar entre las víctimas, así jurando cumplimiento. La palabra pacto es lit. cortar en pedazos y recuerda la costumbre de partir en dos los animales de sacrificio y pasar por en medio. Jonatán sabía que David iba a reinar y pide que haga misericordia con su descendencia, juramento que David llevó a cabo después de subir al trono. Y como David no se olvidó de su pacto con Jonatán, mucho menos se olvidó el Hijo de David de su compromiso de extender su salvación hasta lo postrero de la tierra. La base del pacto sería el amor (v. 17), palabra que se repite tres veces en el versículo. Igualmente Jesús, “como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin”.

La prueba

El plan entonces fue que David se escondiera donde estuvo en “el día del hecho”. La piedra se llamaba Ezel o Azel en heb. que significa “despedida”, presagiando el fin del episodio. Jonatán tiraría tres flechas dando testimonio con su grito al muchacho que recogía de qué manera habría salido su trato con Saúl. Sin saber si le seguirían los hombres de Saúl, tuvo que idear una manera para avisarle a David sin poderle hablar. Como se ve, sin embargo, no hubo espías en el momento de avisarle, y los dos se pudieron despedir cara a cara.

En el segundo día de la fiesta, Saúl preguntó por David. Y según el plan prefijado, Jonatán contestó que fue a Belén. La reacción fue inmediata y violenta. Saúl llamó a su hijo, un hijo de perversión (sustantivo abstracto sin necesariamente referirse a su madre como la pervertida). Además le acusó de rebelión, es decir, de traición. Veía su amor por David como la más pérfida defección. Declara su amistad una vergüenza y para vergüenza de la desnudez de su madre ( y por lo tanto desgracia de su madre). Esto quiere decir evidentemente la vergüenza de haberle dado a luz. Saúl no podía sugerir la idea de que alguien de su casa le hiciera bien a David, a quien él consideraba como enemigo.

Saúl levantó otra vez su lanza y Jonatán con justificada ira se retira del comedor. Parece que su tristeza no obedecía tanto el hecho de que Saúl le hubiera afrentado a él, sino que Saúl le considerara a David como su enemigo. El verdadero amante y discípulo del Hijo de David tampoco se enoja por ser desechado sino porque es rechazado su Señor.

La partida

Jonatán salió al campo al tercer día según el convenio con David. Le acompañaba un joven. La palabra no es muy específica en cuanto a la edad. Dio la señal indicando la desfavorable decisión de Saúl al decir: i ¿No está la flecha más allá de tii ? Esto hizo tres veces simbolizando la medida llena y completa de la decisión. Y luego viendo que no asechaba nadie, despidió al muchacho y fue a encontrarse con David. David todavía rinde honor a Jonatán como príncipe, postrándose a tierra y luego se abrazaron como hermanos. Lloraron pensado en la separación que iban a experimentar. Jonatán le desea Paz (la palabra shalom que significa bienestar total) y le recuerda del pacto entre ellos de nunca levantarse el uno contra el otro. Con esto Jonatán se vuelve a sus responsabilidades y David huye.

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