1 de Samuel 26:18 También dijo: ¿Por qué persigue mi Señor a su siervo? ¿Pues qué he hecho? ¿Qué maldad hay en mi mano?
1 de Samuel 26:19 Ahora pues, ruego a mi Señor el rey que escuche las palabras de su siervo. Si el Señor te ha incitado contra mí, que El acepte una ofrenda, pero si son hombres, malditos sean delante del Señor, porque me han expulsado hoy para que yo no tenga parte en la heredad del Señor, diciendo: «Ve, sirve a otros dioses.»
Acepte él la ofrenda : La idea es que si Dios está detrás de la ira de Saúl contra David, Saúl debe ofrecer un sacrificio a fin de apaciguar la ira de Dios. Vé y sirve a dioses ajenos : No que David se volviera a otros dioses, sino que a través de la acción de Saúl había sido separado del lugar donde se adoraba al Señor y obligado a vivir en tierra extraña.
1 de Samuel 26:20 Ahora pues, no caiga mi sangre a tierra, lejos de la presencia del Señor; porque el rey de Israel ha salido en busca de una pulga, como quien va a la caza de una perdiz en los montes.
1 de Samuel 26:21 Y Saúl dijo: He pecado. Vuelve, David, hijo mío, porque no volveré a hacerte daño pues mi vida fue muy estimada en tus ojos hoy. He aquí, he actuado neciamente y he cometido un grave error.
Aquí aparece otra de las buenas intenciones de Saúl, que nunca se realiza.
1 de Samuel 26:22 Respondió David, y dijo: He aquí la lanza del rey. Que pase acá uno de los jóvenes y la recoja.
1 de Samuel 26:23 El Señor pagará a cada uno según su justicia y su fidelidad; pues el Señor te entregó hoy en mi mano, pero yo no quise extender mi mano contra el ungido del Señor.
1 de Samuel 26:24 He aquí, como tu vida fue preciosa ante mis ojos hoy, así sea preciosa mi vida ante los ojos del Señor, y que El me libre de toda aflicción.
David no cree en las palabras conciliadoras de Saúl. Es a los ojos de Jehová que quiere ser valorado.
1 de Samuel 26:25 Y Saúl dijo a David: Bendito seas, David, hijo mío; ciertamente harás grandes cosas y prevalecerás. David siguió por su camino y Saúl se volvió a su lugar.
Saúl se volvió a su lugar no significa que regresó a su casa, sino que continuó la persecución de David (cap. 27). Sin embargo, David y Saúl nunca se vieron de nuevo.
Saúl tuvo varias oportunidades para matar a David, pero nunca lo hizo ¿Por qué? Primero, cada vez que Saúl y David estuvieron frente a frente, David hizo algo generoso por Saúl. El rey no quería responder a la bondad de David con crueldad frente a todos sus hombres. Segundo, David tenía muchos seguidores en Israel. De haberlo matado, Saúl hubiera arriesgado el control de su reino. Tercero, Dios había designado a David para ser el próximo rey de Israel y lo estaba protegiendo.
