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1 de Samuel 7: El arca encuentra casa

1 de Samuel 7:1 Vinieron los de Quiriat-jearim,[a] se llevaron el Arca de Jehová y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar, su hijo, para que guardara el Arca de Jehová.[b]

A Quiriat – jearim se le identifica con el moderno Abu Gosh, un poblado a 14 km al oeste de Jerusalén.

El arca fue llevada a Quiriat-jearim, una ciudad cercana al campo de batalla, para custodiarla, y a Eleazar se le dio la responsabilidad de cuidarla. ¿Por qué no fue regresada al tabernáculo en Silo? Probablemente debido a las acciones perversas de los sacerdotes, Silo había sido capturada y destruida por los filisteos en una batalla anterior. El tabernáculo y su mobiliario estaban aparentemente a salvo, porque leemos que durante el reinado de Saúl fue establecido en Nob y en Gabaón durante los reinados de David y Salomón. Sin embargo, Silo no se vuelve a mencionar en los libros históricos del Antiguo Testamento. La nueva casa de Samuel fue Ramá, su lugar de nacimiento (más evidencia de la destrucción de Silo).

Samuel

A menudo nos preguntamos cómo habrá sido la infancia de los grandes de la historia. Tenemos muy poca información acerca de los primeros años de la mayoría de las personas mencionadas en la Biblia. Samuel es una grata excepción. El vino como resultado de la respuesta de Dios a la ferviente oración de Ana por un hijo. (El nombre Samuel viene de la expresión hebrea, «pedido a Dios».) Dios moldeó a Samuel desde el principio. Como Moisés, Samuel fue llamado para desempeñar diferentes roles: juez, sacerdote, profeta, consejero y hombre de Dios en un momento crucial en la historia de Israel. Dios actuó a través de Samuel porque este estaba dispuesto a ser lo que Dios quería que fuera: su siervo.

Samuel demostró que aquellos a quienes Dios encuentra fieles en las cosas pequeñas se les confiarán cosas grandes. Creció ayudando al sumo sacerdote (Elí) en el tabernáculo, hasta que Dios le encomendó otras responsabilidades. Dios pudo utilizar a Samuel porque él estaba genuinamente dedicado a El.

Samuel avanzó porque estaba escuchando las instrucciones de Dios. Demasiado a menudo pedimos a Dios que controle nuestras vidas sin que renunciemos a las metas que nos hemos fijado. Pedimos a Dios que nos ayude a llegar a donde nosotros queremos. El primer paso que tenemos que dar para corregir esta tendencia es entregarle tanto el control como el destino de nuestras vidas. El segundo paso es ser obediente a lo que ya sabemos que El requiere de nosotros. El tercer paso es escuchar todas las instrucciones que provengan de su Palabra, el mapa de Dios para la vida.

Samuel fue: Utilizado por Dios para ayudar a Israel en su transición de un pueblo tribal gobernado libremente a una monarquía; Ungió a los dos primeros reyes de Israel; Fue el último y el más efectivo de los jueces de Israel; Se lo menciona en el Salón de la Fe en Hebreos 11, mas tenía sus debilidades y cometió sus errores: Fue incapaz de guiar a sus hijos a una relación estrecha con Dios.

De su vida aprendemos que: La importancia de lo que la gente logra está directamente relacionado con su relación con Dios; La clase de personas que somos es más importante que cualquier cosa que podamos hacer.

A Samuel lo encontramos en Efraín de ocupación Juez, profeta y sacerdote. Hijo de Ana y Elcana. Padre de Joel y Abías. Contemporáneo de Elí, Saúl, David

1 de Samuel 7:2 Samuel, juez de Israel[c] Desde el día en que llegó el Arca a Quiriat-jearim pasaron muchos días, veinte años; y toda la casa de Israel suspiraba por Jehová.[d]

Lamentaba : Indica que un deseo por acercarse a Dios crecía en el corazón de Israel.

Israel lloró y se afligió durante veinte años. El arca fue guardada como se pone una caja sin valor en un ático, y parecía como si el Señor hubiera abandonado a su pueblo. Samuel, ahora adulto, los estimuló para que actuaran diciéndoles que si realmente estaban avergonzados, debían hacer algo al respecto. Cuán fácil es para nosotros quejarnos por nuestros problemas, hasta con Dios, mientras que nos negamos a actuar, a cambiar, y a hacer lo que debemos hacer. Ni siquiera seguimos el consejo que Dios nos ha dado. ¿Ha sentido alguna vez como si Dios lo hubiera abandonado? Revise para ver si hay algo que El ya le haya dicho que haga. Quizá no reciba nuevas instrucciones hasta que haya actuado conforme a sus instrucciones previas.

1 de Samuel 7:3 Habló entonces Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: «Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad de entre vosotros los dioses ajenos y a Astarot,[e] dedicad vuestro corazón a Jehová y servidle solo a él, y él os librará de manos de los filisteos».

Samuel espera 20 años antes de comenzar su ministerio público. Aunque cumple sin dudar sus deberes regulares como sacerdote, espera pacientemente el momento preciso en que Dios decide llamar a Israel al arrepentimiento.

Samuel urgió a los israelitas para que se deshicieran de sus dioses extraños. Hoy día, los ídolos son mucho más sutiles que los dioses de madera y de piedra, pero son igualmente peligrosos. Cualquier cosa que tenga el primer lugar en nuestra vida o que nos controle se convierte en nuestro dios. Dinero, éxito, bienes materiales, orgullo o cualquiera otra cosa puede ser un ídolo si toma el lugar de Dios en nuestras vidas. Sólo Dios merece nuestro culto y adoración, y no debemos permitir que tenga rivales. Si tenemos «dioses extraños» en nuestra vida, necesitamos pedir a Dios que nos ayude a destronarlos, haciendo del verdadero Dios nuestra primera prioridad.

1 de Samuel 7:4 Entonces los hijos de Israel quitaron a los baales[f] y a Astarot, y sirvieron solo a Jehová.[g]

A los baales y a Astarot : Dioses de la religión cananea. Baal era el dios de la fertilidad, y Astarot la diosa del amor y la guerra.

Se creía que Baal era el hijo de El, deidad principal de los cananeos. Baal era considerado dios del trueno y de la lluvia, por lo tanto controlaba la vegetación y la agricultura. Astarot era una diosa de amor y guerra (en Babilonia recibía el nombre de Istar y Astarte o Afrodita en Grecia). Representaba la fertilidad. Los cananeos creían que mediante la unión sexual de Baal y Astarot, la tierra mágicamente se rejuvenecería y se haría fértil.

1 de Samuel 7:5 Luego dijo Samuel: «Reunid a todo Israel en Mizpa, y yo oraré por vosotros a Jehová».[h]

Mizpa se hallaba sobre el camino principal que recorría Palestina de norte a sur a través de las colinas, 8 km al norte de Jerusalén. El nombre Mizpa significa «vigía».

Mizpa tenía un significado especial para la nación israelita. Fue en Mizpa donde se reunieron los israelitas para movilizarse contra la tribu de Benjamín. Fue allí donde Samuel fue designado para ser juez, y Saúl, el primer rey de Israel, fue identificado y presentado al pueblo

1 de Samuel 7:6 Se reunieron, pues, en Mizpa,[i] sacaron agua y la derramaron delante de Jehová; ayunaron aquel día allí, y dijeron: «Contra Jehová hemos pecado». Y juzgó Samuel a los hijos de Israel[j] en Mizpa.

Y sacaron agua , y la derramaron : Un símbolo de desesperación y arrepentimiento. Y juzgó Samuel : Samuel llamó y convocó al pueblo al arrepentimiento, la confesión y la contrición ante el Señor.

El derramar agua en la tierra «delante de Jehová» era una señal de arrepentimiento por el pecado, volver de la idolatría y decidir obedecer exclusivamente a Dios.

Samuel llegó a ser el último de una larga línea de jueces (líderes) de Israel que comenzó en los días cuando Israel conquistó la tierra prometida. Para ver una lista de estos jueces refiérase al cuadro de Jueces 2. Un juez era tanto un líder político como religioso. Dios era el líder de Israel, mientras que el juez era el vocero de Dios para el pueblo y el administrador de justicia a través del país. Mientras algunos de los jueces de Israel confiaron más en su propio juicio que en el de Dios, la obediencia de Samuel y su dedicación a Dios lo hizo ser uno de los más grandes jueces en la historia de Israel. (Para más información sobre Samuel como juez

1 de Samuel 7:7 Cuando supieron los filisteos que los hijos de Israel estaban reunidos en Mizpa, subieron los príncipes de los filisteos contra Israel; al oir esto, los hijos de Israel tuvieron temor de los filisteos.

1 de Samuel 7:8 Entonces dijeron los hijos de Israel a Samuel: «No ceses de clamar por nosotros a Jehová, nuestro Dios, para que nos guarde de manos de los filisteos».

1 de Samuel 7:9 Tomó Samuel un cordero de leche y lo sacrificó entero en holocausto a Jehová; y clamó Samuel a Jehová por Israel, y Jehová lo escuchó.[k]

1 de Samuel 7:10 Mientras Samuel sacrificaba el holocausto, los filisteos llegaron para pelear con los hijos de Israel. Pero Jehová tronó aquel día con gran estruendo sobre los filisteos, los atemorizó y fueron vencidos delante de Israel.

1 de Samuel 7:11 Los hijos de Israel salieron de Mizpa, siguieron a los filisteos y los hirieron hasta abajo de Bet-car.

La localización de Bet – car es desconocida.

1 de Samuel 7:12 Tomó luego Samuel una piedra, la colocó entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre Eben-ezer,[l] porque dijo: «Hasta aquí nos ayudó Jehová».

Eben – ezer significa «piedra de apoyo» y es el mismo campo de batalla donde los filisteos derrotaron a Israel y capturaron el arca.

Los israelitas tuvieron grandes dificultades con los filisteos, pero Dios los rescató. En respuesta, el pueblo puso una piedra como recordatorio de la gran ayuda y liberación de Dios. Durante los momentos difíciles, debemos recordar los momentos cruciales de nuestro pasado para que nos ayuden en el presente. Al recordar las victorias pasadas de Dios podemos ganar confianza y fortaleza para el presente.

1 de Samuel 7:13 Así fueron sometidos los filisteos y no volvieron a entrar más en el territorio de Israel; y la mano de Jehová estuvo contra los filisteos todos los días de Samuel.

1 de Samuel 7:14 Fueron restituidas a los hijos de Israel las ciudades que los filisteos habían tomado a los israelitas, desde Ecrón hasta Gat; e Israel libró su territorio de manos de los filisteos. También hubo paz entre Israel y el amorreo.[m]

Desde Ecrón hasta Gat : Indica que toda la tierra de Israel fue restaurada hasta los límites del país filisteo, marcados por estas dos ciudades. El amorreo era el más poderoso entre las tribus cananeas.

En los tiempos de Josué, los amorreos eran una tribu poderosa desparramada a lo largo de la zona de colinas a ambos lados del Jordán, con una fuerte concentración en la margen derecha de este río, frente al Mar Muerto. En el contexto de este versículo, sin embargo, amorreos es otro nombre general para todos los habitantes de Canaán que no eran israelitas.

1 de Samuel 7:15 Samuel juzgó a Israel todo el tiempo que vivió.[n]

1 de Samuel 7:16 Hacía cada año un recorrido por Bet-el, Gilgal[ñ] y Mizpa. Juzgaba a Israel en todos estos lugares.

Puede que estos sean los sitios donde se hallaban los santuarios en que Samuel ministró y desde los cuales dirigió los asuntos de la nación.

1 de Samuel 7:17 Después volvía a Ramá, porque allí estaba su casa. Allí juzgaba a Israel y también allí edificó un altar a Jehová.

Tras la muerte de Elí y el abandono de Silo, Samuel regresa a Ramá, el lugar de su nacimiento y residencia de su familia, para vivir y ministrar.

Antes que David se convirtiera en Rey. David derrotó al gigante Goliat cerca de Soco. Cuando se aplacó la ira de Saúl contra el pastor soldado, David huyó de la presencia de Saúl y viajó a Adulam. Tras resguardar a su familia en Moab, se fue al «lugar fuerte», ahora conocido por Masada. De ahí se movía hacia el norte hasta Afec y hacia el sur hasta Amalec.

El arca encuentra casa

Quiriatjearim (ciudad de bosques) quedaba a 15 km. de distancia, al noreste de Betsemes. Pero es mucho más alto. Esta última tiene una altura de 282 m. sobre el nivel del mar, mientras Quiriatjearim tiene 730 m. Por eso dice subieron. Y la llevaron a casa de Abinadab, que es “padre de generosidad” en hebreo. El arca de Dios se quedó allí por 20 años. Eleazar fue dedicado solamente para “guardar” el arca. Sin duda esta familia era levita para poder cumplir con esta función. Al guardar el arca Eleazar vigilaba por ella. No servía de sacerdote ni ofrecía sacrificios. ¿Por qué no la llevaron a Silo? Evidentemente con la muerte de Elí y sus hijos, como también la pérdida del arca, Silo cayó en desuso. Samuel probablemente fue a su casa. El arca fue el centro y enfoque principal del servicio del tabernáculo y sin ella no podía seguir existiendo. La ciudad de Silo fue excavada entre 1923-31 por el danés Aage Schmidt y se pudo comprobar que dejó de ocuparse como sitio cerca del año 1050 a. de J.C. Quedó desocupada hasta el año 300 a. de J.C. La evidencia indica que fue destruida por fuego. Quizás los filisteos la quemaron. De todas maneras el lugar fue removido por el pecado de sus sacerdotes como señala Jeremias 7:12. Hubiera podido ser un lugar de gloria y bendición. Fue convertido en un lugar sin gloria y sin bendición. ¿Cuántos lugares y cuántas personas hubieran podido tener una gloriosa historia si no hubiera sido por el pecado?

Durante los 20 años que el arca estuvo en Quiriatjearim, Samuel creció a la madurez y se casó. Vamos a ver que también seguía activo en el ministerio. Israel gemía por Jehová. La palabra para gemía quiere decir lamentar, pero viene del verbo congregar, dando a entender que se unían en su gemir. Aquí termina lo que llamamos anteriormente un paréntesis que comenzó en 4:1. Samuel habló a todo Israel, pero fue necesario que se humillara y los acontecimientos del paréntesis efectuaron el cambio de actitud que Dios deseaba. Los ojos altivos del hombre serán humillados, y la soberbia del ser humano será postrada. Sólo Jehová será enaltecido en aquel día.

El altercado con los filisteos

Más de 20 años habían pasado desde que el arca fue capturada, según el relato Deuteronomio 4:11. Israel andaba en derrota. Pero Samuel no había estado inmóvil. Seguramente iba viajando de lugar en lugar animando, amonestando y apacentando. Un avivamiento no se crea en un día. Lleva tiempo. Ahora ha llegado el momento de concretar ese avivamiento. Y Samuel entregaba su mensaje.

Servicio a Jehová

Primero tenía que ver con sus dioses extraños y especialmente con la mencionada Astarte. El nombre de esta diosa viene del hebreo que significa estrella. La diosa Venus, diosa del amor y la fortuna en la guerra, fue adorada bajo distintos nombres en todas partes del mundo antiguo. Se conocía en Grecia como Afrodita, en Babilonia como Ishtar y entre los fenicios como Astarte. Realmente la palabra aquí i (Astaroti ) es plural. Muchas veces existían mujeres que entregaban su virtud en el servicio de la diosa como prostitutas del templo. Y como se ve del versículo 4, este culto se asociaba con los baales, las deidades cananitas que actuaban en conjunto con las Astartes para producir renovación y fruto en la vida y la tierra. Baal quiere decir “señor” y servía a los fenicios como dios de trueno y lluvia para fertilizar y regar la tierra. Las tablas Ras Shamra (descubiertas en la costa de Siria en 1929) mencionan el dios Dagón como padre de Baal.

El pueblo de Dios había adoptado este panteón de ídolos. Jehová demandaba una devoción singular. La evidencia del verdadero amor y entrega a Dios sería el abandono del pecado. Y lo hicieron. Se humillaron y se arrepintieron, elementos imprescindibles para avivamiento y reconciliación.

Samuel escogió un lugar especial para celebrar la renovación. Mizpa quiere decir una torre o garita. Al norte de Jerusalén a 900 m. sobre el nivel del mar, Mizpa es el lugar más alto en la parte central. Allí se podría realizar una gran asamblea por su situación dominante. Fue común que Israel se reuniera allí.

El acercamiento a Dios

Hay tres elementos. Derramamiento de agua, ayuno y luego en el versículo 9, el sacrificio del cordero en holocausto. Sacar agua y vertirla delante de Dios expresa por un lado su condición lastimosa y triste. Expresa la abundancia de sus lágrimas derramadas. Por el otro lado expresa su deseo de que vengan lluvias de bendición. Aunque la Biblia no lo dice, la fiesta de Sucot o Tabernáculos se celebraba con el derramamiento de agua. El sexto día de la fiesta, el llamado Hosanna Rabba o día del gran hosanna, el derramamiento del agua era acompañado por el sonido de trompetas y la recitación del Job 118:25 rogando por la prosperidad. Este pasaje es mesiánico y fue la aclamación de aquellos que condujeron a Jesús en su entrada triunfal.

El ayuno fue una señal de tristeza o congoja. También tenía que ver con una búsqueda concentrada en Dios. Elimina la necesidad de afán por la comida y enfoca el propósito singular de convergir todos los esfuerzos en lo más importante.

El sacrificio del cordero sería prerrogativa del sacerdote solamente. La fiesta de los Tabernáculos no podía celebrarse sin que primero se observara el gran día de la Expiación (Lev_23:27). Sin el derramamiento de sangre no puede haber perdón de pecados (Heb_9:22). Jesucristo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. El se ofreció una vez y para siempre (Heb_9:26), y por él nos acercamos a Dios confiando en ese sacrificio. Estos tres elementos representan para nosotros entonces un verdadero arrepentimiento, una sincera dedicación a Dios y una Samuel juzgaba a los hijos de Israel (versículo 6). La palabra juzgar H8199 tiene que ver en este contexto con tratar con o dirigirles en el camino bueno. Samuel dirigía a los hijos de Israel, indicándoles el camino de acercamiento a Dios. Los jueces de este período de historia en Israel salvaban a los hijos de Israel de sus enemigos, pero también enseñaban y administraban justicia. La palabra entonces no se limita a sólo condenar. Como la disciplina neotestamentaria, no es solamente castigar lo malo.

El ataque. ¡Cuando hay avivamiento podemos esperar la oposición del enemigo! No se hizo esperar. Siempre ha sido así. Mientras no se reúne el pueblo de Dios, el enemigo no se preocupa. Pero cuando el pueblo de Dios está en su torre, en su Mizpa, se puede esperar el ataque. Y el pueblo muy sabiamente pide de Samuel que ore, que clame a Dios. La palabra clamar (versículo 8) en hebreo quiere decir implorar o quejarse con espíritu de tristeza. Lo que Samuel sabía hacer mejor que nada era clamar a Dios. Debe ser también el afán de nuestra vida. La ferviente oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho (Jam_5:16). El versículo 9 dice que Jehová le escuchó. No se ve inmediatamente lo que sería su respuesta, pero el pueblo tenía la seguridad de que les había escuchado.

Los hijos de Israel estaban listos con sus armas, pero antes de poderlas usar, Dios tomó la iniciativa. Tronó, es una palabra que básicamente tiene que ver con hacer temblar. El estruendo fue grande, ensordecedor, alborotador. El resultado fue confusión. El hebreo aquí da la impresión de que en su confusión los filisteos se echaron a correr o a moverse desorganizadamente. Esto dio oportunidad a que Israel persiguiera a sus enemigos y los venciera, golpeándolos y derrotándolos. Israel los hirió hasta Betcvar. Este nombre quiere decir “casa de pastizal” en hebreo. La LXX tiene aquí Baithjor. Por eso algunos lo han relacionado con Bethorón que se ubicaba unos 7 km. distante de Mizpa. “Horón” viene de la palabra hebrea “para cuenca o bajo”. Aquí en el bajo el enemigo logró dispersarse y los hijos de Israel dejaron de perseguirles. Es curioso que el historiador Josefo relate en sus Antigüedades que Dios hizo temblar la tierra con un terremoto y que se abrieron hendiduras que tragaron a los filisteos. Como sea el caso, los filisteos no volvieron a invadir la tierra de Israel por un buen tiempo.

Samuel hizo levantar una piedra como memorial en el lugar que llamó Ebenezer, o sea “piedra de ayuda”. Vemos muchas veces que Dios o Jesucristo es la piedra (o roca) como en Genesis 49:24 o la piedra del ángulo como en el Job 118:22. En Isaias 28:16 es una piedra probada o de “prueba”. Israel levantaba piedras a menudo para conmemorar algo grande. Jacob así marcó el lugar de su encuentro con Dios. Josué marcó el lugar de su paso del Jordán. En el NT “piedra” o “roca” se usa por lo menos 12 veces en relación con Jesucristo.

El final

Israel pudo recuperar su territorio desde Ecrón hasta Gat, o sea que venció por todo el largo de la frontera con los filisteos. Tenía ahora paz con los amorreos. La palabra amorreos se usa en un sentido técnico para designar a una tribu de cananeos. Casi siempre ocupaban las áreas montañosas. El rey Salomón les hizo tributarios. Se usa a veces en sentido general para designar a todos los cananeos. Parece que en este contexto se usa para referirse específicamente a esa tribu en el sentido técnico. Es notable que cuando los caminos del hombre le agradan a Jehová, aun a sus enemigos reconciliará con él.

Aquí se menciona el recorrido de Samuel en el desempeño de su ministerio. No quiere decir que en ocasiones no hubiera ido a otros lugares, pero esta fue su ruta regular. Forma una especie de triángulo entre la cordillera, y el río Jordán. Representa un viaje de por lo menos 60 km. mayormente dentro de los límites del territorio dado originalmente a la tribu de Benjamín. Por falta de tabernáculo establecido como antes en Silo, Samuel edificó un altar en Ramá donde vivía y funcionaba como sacerdote. Un altar es un lugar sobre todo de sacrificio. La raíz de la palabra altar quiere decir “matar” o “inmolar”. En el día de hoy tenemos altar, pero no es terrenal. Es la cruz donde murió Cristo; y nuestra participación en ella, por la fe, es comer o aceptar sus beneficios. Nos acercamos a él espiritualmente porque no tenemos altar en el sentido material. Ese altar ya no existe ni hace falta que exista.

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