Ministerio basado en principios bíblicos para servir con espíritu de excelencia, integridad y compasión en nuestra comunidad, nuestra nación y nuestro mundo.

Logo

2 de Reyes 14: Reinado de Amasías

2 de Reyes 14:1 Reinado de Amasías (2 Cr 25.1-28) En el año segundo de Joás hijo de Joacaz, rey de Israel, comenzó a reinar Amasías hijo de Joás, rey de Judá.

Reyes retorna ahora a los acontecimientos en Judá. Tras la muerte de Joás, su hijo Amasías se convirtió en el noveno soberano del reino del sur. Este fue uno de los más agresivos reyes de Judá y logró restaurar algo de su prestigio. Ejecutó a los que habían matado a su padre y ganó una memorable batalla contra Edom. El Valle de la Sal es una planicie situada en el extremo meridional del Mar Muerto. Sela , rebautizada Jocteel, es la famosa Petra. Una fortaleza cavada en la roca servía de capital al reino de Edom. Años más tarde, Amasías se tornó demasiado confiado e instigó a una guerra contra Israel en la que resultó derrotado.

2 de Reyes 14:2 Cuando comenzó a reinar tenía veinticinco años, y reinó en Jerusalén veintinueve años. El nombre de su madre era Joadán, de Jerusalén.

2 de Reyes 14:3 Hizo lo recto ante los ojos de Jehová, aunque no como David, su padre, ya que hizo conforme a todas las cosas que había hecho Joás, su padre.

2 de Reyes 14:4 Con todo, los lugares altos no fueron quitados, pues el pueblo aún sacrificaba y quemaba incienso en esos lugares altos.

2 de Reyes 14:5 Cuando el reino se afianzó en sus manos, mató a los siervos que habían dado muerte al rey, su padre.[a]

2 de Reyes 14:6 Pero no mató a los hijos de los que le dieron muerte, conforme a lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, donde Jehová mandó diciendo: «No harán morir a los padres por los hijos, ni a los hijos por los padres, sino que cada uno morirá por su propio pecado».[b]

2 de Reyes 14:7 Amasías mató asimismo a diez mil edomitas en el valle de la Sal,[c] tomó a Sela por asalto y la llamó Jocteel, como se la conoce hasta hoy.[d]

Sela era la antigua fortaleza de Petra, una ciudad edificada en un acantilado. No sólo era una fortaleza para Edom, sino un rico puesto fronterizo para el comercio con India.

2 de Reyes 14:8 Entonces Amasías envió mensajeros a Joás hijo de Joacaz hijo de Jehú, rey de Israel, diciéndole: «Ven, para que nos veamos las caras».

2 de Reyes 14:9 Pero Joás, rey de Israel, envió a Amasías, rey de Judá, esta respuesta: «El cardo que está en el Líbano envió a decir al cedro que está en el Líbano: “Dale tu hija por mujer a mi hijo”. Pero las fieras que están en el Líbano pasaron y pisotearon el cardo.

En esta parábola, se compara a Judá con un pequeño cardo. El rey Ocozías de Judá llegó a sentirse orgulloso después de derrotar a los edomitas. Pero trataba de ir a la guerra con Israel porque estaba seguro de que su ejército era más fuerte. Joás trató de advertir a Ocozías para que no atacara a Israel. (Ocozías comparaba a su ejército con un cardo y al ejército de Israel con un cedro.) Ocozías sobreestimó su fuerza; su ambición fue mayor que su habilidad. No escuchó a Joás y fue derrotado estrepitosamente.2 de Reyes 14:10 Ciertamente has derrotado a Edom y tu corazón se ha envanecido; gloríate, pues, pero quédate en tu casa. ¿Para qué te metes en un mal que te hará caer junto a Judá?».[e]

2 de Reyes 14:11 Pero Amasías no escuchó, por lo cual subió Joás, rey de Israel, y se enfrentaron en Bet-semes de Judá, él y Amasías, rey de Judá.

2 de Reyes 14:12 Judá cayó delante de Israel, y cada cual huyó a su tienda.

2 de Reyes 14:13 Joás, rey de Israel, tomó prisionero en Bet-semes a Amasías, rey de Judá, hijo de Joás hijo de Ocozías. Luego marchó a Jerusalén y rompió el muro de la ciudad desde la puerta de Efraín hasta la puerta de la esquina,[f] cuatrocientos codos en total.

La destrucción del muro de una ciudad implicaba una deshonra para sus habitantes y los dejaba indefensos y a merced de futuras invasiones.

2 de Reyes 14:14 Se apoderó, además, de todo el oro, la plata y todos los utensilios que hallaron en la casa de Jehová y en los tesoros de la casa del rey. Y después de tomar como rehenes a los hijos del rey, regresó a Samaria.

2 de Reyes 14:15 Los demás hechos que ejecutó Joás, sus hazañas, y cómo peleó contra Amasías, rey de Judá, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?

2 de Reyes 14:16 Joás durmió con sus padres y fue sepultado en Samaria con los reyes de Israel. En su lugar reinó Jeroboam, su hijo.

2 de Reyes 14:17 Amasías hijo de Joás, rey de Judá, vivió quince años después de la muerte de Joás hijo de Joacaz, rey de Israel.

2 de Reyes 14:18 Los demás hechos de Amasías, ¿no están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Judá?

2 de Reyes 14:19 Conspiraron contra él en Jerusalén, y él huyó a Laquis,[g] pero lo persiguieron hasta Laquis y allí lo mataron.[h]

2 de Reyes 14:20 Lo trajeron luego sobre caballos y lo sepultaron en Jerusalén con sus padres, en la ciudad de David.

2 de Reyes 14:21 Entonces todo el pueblo de Judá tomó a Azarías, que tenía dieciséis años, y lo proclamaron rey en lugar de Amasías, su padre.

2 de Reyes 14:22 Reedificó él a Elat y, después que el rey durmió con sus padres, la restituyó a Judá.[i]

2 de Reyes 14:23 Reinado de Jeroboam II El año quince de Amasías hijo de Joás, rey de Judá, comenzó a reinar Jeroboam[j] hijo de Joás en Samaria sobre Israel. Reinó cuarenta y un años,

Volviendo a Israel, Reyes explica ahora que el sucesor de Joás fue su hijo Jeroboam II. Como decimotercer monarca de Israel, Jeroboam II fue un gobernante capaz, pero un débil reformador religioso, a causa de su inmoralidad e idolatría.

2 de Reyes 14:24 pero hizo lo malo ante los ojos de Jehová, pues no se apartó de todos los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel.[k]

2 de Reyes 14:25 Restauró los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá,[l] conforme a la palabra de Jehová, Dios de Israel, la cual había él anunciado por medio de su siervo Jonás[m] hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer.

Durante este período de la historia, muchos profetas -tales como Oseas, Amós, Jonás, Miqueas e Isaías-comenzaron a recopilar sus profecías y escribirlas bajo la dirección de Dios. Ellos continuaron predicando acerca de la importancia mundial de la obra de Dios mientras esperaban ansiosos el futuro reino espiritual. Dios utilizaría la decadencia moral y espiritual de Israel para preparar la llegada del Mesías. Ya que el poder militar del reino de Israel estaba desecho, mucha gente estaría lista para volverse a las buenas nuevas que Jesús traería.

Jonás : Este es el mismo profeta Jonás que viajó a la ciudad de Nínive y que desarrolló un ministerio profético durante el reinado de Jeroboam II.2 de Reyes 14:26 Porque Jehová había visto la muy amarga aflicción de Israel: no había siervo ni libre, ni quien diera ayuda a Israel.

2 de Reyes 14:27 Jehová no había decidido borrar el nombre de Israel de debajo del cielo, y los salvó por medio de Jeroboam hijo de Joás.

2 de Reyes 14:28 Los demás hechos de Jeroboam y todo lo que hizo, su valentía, todas las guerras que hizo y cómo restituyó al dominio de Israel a Damasco y Hamat, que habían pertenecido a Judá, ¿no está escrito en el libro de las crónicas de los reyes de Israel?

Jeroboam no tenía ninguna devoción por Dios, aun así, bajo sus políticas guerreras y su hábil administración Israel disfrutó del más grande poder nacional y de una prosperidad material que no se había tenido desde los días de Salomón. Los profetas Amós y Oseas, sin embargo, nos dicen lo que en realidad estaba sucediendo en el reino. La administración de Jeroboam ignoró las políticas de justicia y equidad. Como resultado, el rico se volvió aun más rico y el pobre más pobre. El pueblo se volvió egocéntrico, confiaba más en su poder, seguridad y posesiones que en Dios. Los pobres estaban tan oprimidos que era difícil para ellos poder creer que Dios se daba cuenta de su condición. La prosperidad material no siempre es indicio de la bendición de Dios. También puede ser el resultado del egocentrismo. Si usted está experimentando prosperidad, recuerde que Dios nos hace responsables de la manera en la que obtenemos el éxito y cómo usamos nuestra riqueza. En realidad, todo lo que tenemos le pertenece a El. Debemos usar los dones de Dios teniendo en mente sus intereses.

2 de Reyes 14:29 Y Jeroboam durmió con sus padres, los reyes de Israel. En su lugar reinó Zacarías, su hijo.

¿Quiénes eran estos profetas?

AHIAS – 934-909 Sirvió durante el reinado de Jeroboam I de Israel

Mensaje principal : Dijo que Israel se dividiría en dos y anunció que Dios había elegido a Jeroboam para guiar a la diez naciones. Advirtió que él debía permanecer obediente a Dios.

Significado : No debemos tomar a la ligera las responsabilidades que Dios nos ha dado. Jeroboam lo hizo y perdió su reino.

ELIAS 875-848 Sirvió durante el reinado de Acab de Israel

Mensaje principal : con un estilo ardiente, instó al malvado Acab a volverse a Dios. En el monte Carmelo, demostró quién es el Dios verdadero.

Significado : Hasta los gigantes en la fe no pueden hacer que los pecadores cambien. Pero aquellos que permanecen fieles a Dios tienen un gran impacto para El.

MICAIAS 865-853 Sirvió durante el reinado de Acab de Israel, Josafat de Judá

Mensaje principal : Acab no tendría éxito al pelear contra los sirios

Significado : Es muy necio seguir adelante con los planes que están en contra de la Palabra de Dios

JEHU : 853 – Sirvió durante el reinado de Josafat de Judá

Mensaje principal : Josafat nunca debió aliarse con el malvado Acab.

Significado : El llevar a cabo una sociedad con personas inmorales puede acarrearnos graves problemas.

ABDIAS 855-840(?) Sirvió durante el reinado de Joram de Judá (el libro de Abdías)

Mensaje principal : Dios juzgaría a los edomitas por aprovecharse del pueblo de Dios.

Significado : La soberbia es uno de los pecados más peligrosos porque nos lleva a aprovecharnos de los demás.

ELISEO 848-797 Sirvió durante el reinado de Joram, Jehú, Joacaz y Joás, todos los de Israel

Mensaje principal : Expresó por sus actos la importancia de ayudar a la gente común que tiene necesidad.

Significado : Dios se preocupa por las necesidades diarias de su pueblo.

JOEL 835-796(?) Sirvió durante el reinado de Joás de Judá (el libro de Joel)

Mensaje principal : Debido a que una plaga de langostas había llegado para disciplinar al pueblo, instó a la gente a volverse a Dios antes de que llegara un juicio mayor.

Significado : Si bien Dios juzga a toda la gente por sus pecados, da salvación eterna aquellos que se han vuelto a El.

JONAS 793-753 Sirvió durante el reinado de Jeroboam II de Israel; el libro de Jonás)

Mensaje principal : Nínive, la capital de Asiria, debería arrepentirse de sus pecados.

Significado : Dios quiere que todas las naciones se vuelvan a El. Su amor alcanza a todas las personas.

AMOS 760-750 Sirvió durante el reinado de Jeroboam II de Israel (el libro de Amós)

Mensaje principal : Advirtió en contra de aquellos que explotan u olvidan a los necesitados. (En los días de Amós, Israel era una sociedad rica y materialista.)

Significado : El creer en Dios es algo más que un asunto personal. Dios pide a los creyentes que trabajen en contra de las injusticias en la sociedad y que ayuden a aquellos menos afortunados.

OSEAS 753-715 Sirvió durante el reinado de Los últimos siete reyes de Israel; Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías de Judá (el libro de Oseas)

Mensaje principal : Condenó al pueblo de Israel porque había pecado en contra de Dios como una mujer adúltera peca en contra de su esposo.

Significado : Cuando pecamos, cortamos nuestra relación con Dios, rompiendo nuestro compromiso con El. Si bien todos deben responder a Dios por sus pecados, aquellos que busquen el perdón de Dios, estarán a salvo del juicio eterno.

MIQUEAS 742-687 Sirvió durante el reinado de Jotam, Acaz y Ezequías de Judá (el libro de Miqueas)

Mensaje principal : Predijo la caída tanto del reino del norte como del sur. Esta fue la disciplina de Dios sobre el pueblo, mostrando cuánto se preocupaba por ellos.

Significado : El decidir vivir separado de Dios es hacer un compromiso con el pecado. El pecado lleva al juicio y a la muerte. Unicamente Dios nos muestra el camino a la paz eterna. Su disciplina con frecuencia nos mantiene en el camino correcto.

ISAIAS 740-681 Sirvió durante el reinado de Uzías, Jotam, Acaz, Ezequías y Manasés de Judá (el libro de Isaías)

Mensaje principal : Hizo un llamado para que el pueblo regresara a una relación especial con Dios, a pesar de que el juicio de otras naciones era inevitable.

Significado : A veces tenemos que sufrir el juicio y la disciplina antes de ser restaurados ante Dios.

NAHUM 663-654 Sirvió durante el reinado de Manasés de Judá (el libro de Nahum)

Mensaje principal : El poderoso Imperio Asirio que oprimió al pueblo de Dios caería muy pronto.

Significado : Aquellos que hacen el mal y oprimen a otros algún día tendrán un final amargo.

SOFONIAS 640-621 Sirvió durante el reinado de Josías de Judá (el libro de Sofonías)

Mensaje principal : Llegaría un día cuando Dios, como Juez, castigaría a todas las naciones; pero después, mostraría su misericordia a su pueblo.

Significado : Todos seremos juzgados por nuestra desobediencia a Dios, pero si permanecemos fieles a El, nos mostrará misericordia.

JEREMIAS 627-586 Sirvió durante el reinado de Josías, Joás, Joacim, Joaquín, Sedequías de Judá (el libro de Jeremías)

Mensaje principal : El arrepentimiento pospondría el juicio que vendría sobre Judá en manos de Babilonia.

Significado : El arrepentimiento es una de las más grandes necesidades en nuestro mundo inmoral. La promesa de Dios a los que son fieles brilla con fuerza.

HABACUC 612-589 Sirvió durante el reinado de Josías, Joás, Joacim, Joaquín, Sedequías de Judá (el libro de Habacuc)

Mensaje principal : Habacuc no pudo entender por qué Dios parecía no hacer nada acerca de la maldad de la sociedad. Luego se dio cuenta de que la fe únicamente en Dios algún día daría la respuesta.

Significado : En vez de cuestionar los caminos de Dios, debemos darnos cuenta de que El es completamente justo, y debemos tener fe en que El tiene el control y que un día el mal será finalmente destruido.

DANIEL 605-536 Profetizó como exilado en Babilonia durante los reinados de Nabucodonosor, Darío de Media y Ciro de Persia (el libro de Daniel)

Mensaje principal : Describe tanto los sucesos cercanos como los futuros. Sobre todas las cosas, Dios es soberano y victorioso.

Significado : Debemos pasar menos tiempo preguntándonos cuándo sucederán estos hechos y más tiempo aprendiendo cómo debemos vivir ahora para que así no seamos víctimas de esos acontecimientos.

EZEQUIEL 593-571 Profetizó como cautivo en Babilonia durante el reinado de Nabucodonosor (el libro de Ezequiel)

Mensaje principal : Envió mensajes a Jerusalén instando al pueblo para que volviera a Dios antes de que todos se vieran forzados a unírsele en el exilio. Después de que cayó Jerusalén, Ezequiel instó a sus compañeros cautivos a volverse a Dios para que ellos pudieran a la larga regresar a su tierra natal.

Significado : Dios disciplina a su pueblo para atraerlos más a El.

«Jehová amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos los profetas y de todos los videntes, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas». ¿Quiénes eran estos profetas? Aquí tenemos algunos de ellos que trataron de llevar a la nación de nuevo a Dios. El predecir el futuro como lo revela Dios era sólo una parte del trabajo de un profeta.

Su papel principal era predicar la Palabra de Dios al pueblo: advertirles, instruirlos y alentarlos a vivir como debían. Los profetas Hageo Zacarías y Malaquías eran profetas para el pueblo de Judá después de que regresaron del exilio. Para más información, véase el cuadro en Esdras 5.

La victoria y la derrota de Amasías, un rey religioso de Judá

Una victoria sobre Edom que fortalece su poder como rey, 14:1-7. Joás de Israel y Amasías de Judá eran contemporáneos durante un período de guerra entre los dos reinos; en tiempos de paz entre esos países, Israel normalmente se encontraba con poder ascendente sobre Judá. Amasías, hijo de Joás de Judá, reinó 29 años en Jerusalén. Su madre era oriunda de esa ciudad. Fue un rey recto y religioso a pesar de que permitía a su pueblo ofrecer sacrificios e incienso en los lugares altos. Era cauteloso para castigar a los que mataron a su padre, evidentemente por el apoyo de algunos poderosos a su favor. Sin embargo, cuando se consideró suficientemente fuerte, los ejecutó; pero siendo obediente a las leyes del pacto, siguió la ley del talión. Pudo haber seguido la tradición de la venganza de sangre eliminando a toda la familia de los culpables, como en los casos de Acán y Nabot. Pero tuvo que decidir, u obedecer a Dios o buscar su propia seguridad acatando la tradición, y decidió confiar en el Señor. ¡Fue la misma decisión de Cristo! El libro de la Ley de Moisés se menciona aquí y en 1 de Reyes 2:3; posiblemente fue el mismo libro que llevó a Josías a restaurar el templo y encabezar una reforma.

Dos eventos significativos señalan su reinado: primero, una victoria aplastante sobre Edom hecha realidad por Jehová, y segundo una derrota aplastante hecha realidad por el mismo rey, un aventurero atolondrado, y por Israel. En el campo militar al sur de Judá derrotó a 10.000 edomitas y conquistó su capital, Sela («roca»), y le puso el nuevo nombre de Jocteel. Es probable que se refiera a la ciudad de Petra, que fue lit. esculpida en las piedras vivas en las montañas rojas y a la cual se entraba únicamente por un valle. Se encontraba unos 80 km. al sur del mar Muerto. El número de muertos correspondía al número de infantería que le quedaba a Joacaz.

Su derrota al retar al rey de Israel a pelear

Con toda razón, esta victoria le convenció que podría derrotar también a Joás, rey de Israel, pues el ejército de Israel ya había sido diezmado por los sirios; por eso, con demasiada confianza lo invitó a una reunión cumbre de dos con el fin de resolver problemas que arrastraban de las generaciones anteriores. Debido a sus recientes victorias sobre Siria, Joás le contestó con desdén refiriéndose a sí mismo como un cedro del Líbano y a Amasías como un cardo. Se lo dijo en forma de parábola, no de alegoría; por eso no es necesario tratar de identificar a la fiera salvaje. El mensaje estaba claro: era mejor prepararse de antemano que tener que lamentar o remediar. A la vez se trataba de una lección sobre la tragedia de estimar demasiado la importancia personal. A veces era necesario tragarse el orgullo. Por eso, Amasías no debía salir a pelear sino contentarse con la gloria ya adquirida. Sin embargo, Amasías, en su autoconfianza, vanidad y orgullo, no escuchó bien, o las palabras le irritaban tanto que le cegó su capacidad de reflexionar y analizar las cosas bien y se enfureció.

En el encuentro pelearon en Betsemes, un lugar nada estratégico en la frontera entre Judá y Dan, donde fue derrotado. Es posible que Amasías estuviera tratando de ensanchar su territorio hacia el norte para controlar mejor la ruta comercial hacia Elat. Joás capturó al rey de Judá, quien, a la vez, fue abandonado por su ejército en retirada y tomó ventaja de la derrota marchando a Jerusalén, donde tumbó unos 180 m. del muro en el lado norteño que daba hacia Efraín. Como consecuencia, el norte de la ciudad quedó sin protección.

Luego Israel procedió al acto más humillante de todos: robó la plata, el oro y los untensilios del templo y del palacio; además, llevó a unos rehenes a Samaria. Estos asegurarían que el rey en Jerusalén fuera más dócil. No es probable que Israel llevara mucho botín debido a que hacía poco que Hazael había recibido un pago alto y, antes de él, Sisac de Egipto. No obstante, la lección sobre la obstinación le costó cara a la nación. Amasías definitivamente fue un rey que no contó el costo. Toda la tragedia se debió a la extrema y tonta arrogancia del rey. La crisis creció, de un deseo de demostrar su poderío militar y salvar las apariencias a una política insensata y al final a una incursión en el templo de Dios. Se pusieron en peligro los tesoros de Jehová por sus ambiciones desmedidas e insensatas. Un nacionalismo egoísta y ambicioso era y siempre es enemigo de la paz.

Aunque Amasías sobrevivió a Joás unos 15 años, su desenlace fue trágico, porque sufrió las consecuencias amargas de una conspiración interna. ¿Estaban involucrados los familiares de los dos que mataron a su padre y que años antes él rehusó matar? ¿Buscaban venganza contra el rey a pesar de que él les perdonara la vida? ¿Se debía a que los habitantes de Jerusalén estaban enojados con él por la violación del templo y el pillaje en Jerusalén? ¿Fueron las consecuencias del conflicto entre Jerusalén y el pueblo fuera de la capital? ¿Estaba involucrado Azarías, su propio hijo y sucesor? ¿Se trata de una combinación de éstos? No podemos contestar estas preguntas con certeza.

Aunque Amasías trató de escapar huyendo de Jerusalén, mandaron matarle en Laquis, una ciudad fortaleza fronteriza de mucha importancia a unos 55 km. al sudoeste de la capital. Su huida sugiere una oposición considerable en Jerusalén. Las cosas se le fueron de la mano; evidentemente, su aventura militar desató poderes que no podía controlar. Tal como su padre Joás, murió en una conspiración. Era el tercer (cuarto si se incluye a la usurpadora) monarca sucesivo en ser asesinado. No obstante la oposición a él, fue sepultado en Jerusalén con sus padres, evidentemente después de una procesión fúnebre solemne en una comitiva desde Laquis.

El hecho de que todo el pueblo de Judá apoyó a su hijo Azarías como rey puede implicar mucho descontento con el reinado de Amasías; así Azarías, que también se llamaba Uzías, heredó el trono a la edad joven de 16 años. Después de reedificar Eilat, la restituyó a Judá. Se trataba del puerto en el golfo de Acaba, en el extremo sur de Edom. De esa manera continuó la labor de su padre en el sur, dando promesas de ser un joven con determinación, previsión y valentía.

La pequeñez de un rey poderoso, Jeroboam II de Israel

Cuando Joás de Israel murió, su hijo Jeroboam II ascendió al trono y reinó 41 años durante un período de prosperidad económica sin paralelo y de gran estabilidad política. Aunque los historiadores con orientación secular le aplauden por el progreso y sus conquistas, el cronista deuteronomista le señaló como un enano espiritual. Su pequeñez se veía en sus prácticas religiosas, pues seguía las tradiciones introducidas en Dan y Betel por su tocayo.

Su grandeza se veía en el campo de la batalla, porque restauró mucho territorio tanto en el norte como en el sur. En el norte, por ejemplo, restauró a Damasco y aun más al norte, a Hamat. Estos se encontraban a unos 320 km. al norte de Israel. En el sur llegó hasta el área del mar Muerto, cerca de Moab. Así, junto con las conquistas de Judá en Edom al sur, agrandó el territorio de las 12 tribus una vez más al tamaño del viejo imperio de Salomón y David. Sin embargo, este gran logro resultaba como cumplimiento de la palabra profética de Jonás hijo de Amitai, de Gatjefer, probablemente un lugar cerca de Nazaret en Zabulón; era el profeta que también profetizó en Nínive. (Otros profetas bíblicos, Amós y Oseas, profetizaban contra el transfondo de este capítulo y el anterior, condenando las maldiciones económicosociales durante este tiempo de prosperidad para la clase rica.) Asimismo, las victorias de Jeroboam II se debían a la compasión, la bondad y la profunda fidelidad de Dios para su pueblo, pues no quería que se les borrara su nombre de debajo del cielo. Depender, entonces, de la política y su poderío para la liberación del pueblo de Dios sería una equivocación. En realidad, los grandes logros no eran del rey a pesar de su aceptación del crédito por ellos; provenían de Dios. Era solo Jehová, y nadie más quien daba la vida y la muerte. Solo de él provenía el socorro nacional. Cuando murió Amasías, fue sepultado con sus padres, y su hijo Zacarías heredó el trono.

Deja el primer comentario

Otras Publicaciones que te pueden interesar