Ester 4:14 Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?
Dios no se menciona específicamente en el libro de Ester, pero es obvio que Mardoqueo esperaba que Dios liberara a su pueblo. Si bien el libro de Ester no menciona directamente a Dios, sus páginas están llenas de su presencia. Ester y Mardoqueo creían en la protección de Dios y, debido a que actuaron en el momento adecuado, Dios los usó para salvar a su pueblo.
Ester 4:15 Y Ester dijo que respondiesen a Mardoqueo:
Ester 4:16 Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.
La respuesta de Ester es su compromiso definitivo con Mardoqueo y su pueblo, los judíos, bajo amenaza de muerte. En esencia, ella dice: «Haz tu parte en ayudarme, y yo haré cuanto tú has dicho que haga, no importa que muera». El ayuno, especialmente cuando está acompañado de oración, es una señal de intensidad o deseo respecto a una necesidad desesperada.
Al llamar al ayuno, Ester estaba pidiendo que los judíos oraran para pedir la ayuda a Dios en su peligrosa misión. En el Antiguo Testamento la oración siempre acompañaba al ayuno. El apoyo mutuo en los tiempos difíciles es una función importante de la comunidad de creyentes. Cuando usted esté experimentando luchas, busque a sus amigos creyentes para que lo apoyen al manifestar sus pruebas a ellos y obtener fortaleza del lazo que los une. Y cuando otros necesiten su apoyo, bríndelo con gusto.
Salve su pellejo y busque ser el número uno son máximas que reflejan el panorama egoísta del mundo sobre la vida. La actitud de Ester contrasta grandemente con esto. Sabía lo que tenía que hacer y que podía costarle la vida. Y aun así respondió: «si he de morir, que muera». Debemos tener el mismo compromiso para hacer lo que es correcto a pesar de las posibles consecuencias. ¿Ha tratado usted de salvar su pellejo al permanecer callado en vez de levantarse en favor de lo que es correcto? Comprométase a hacer lo que Dios quiere y confíe a El el resultado.
Ester 4:17 Entonces Mardoqueo fue, e hizo conforme a todo lo que le mandó Ester.
Dios tenía el control, aun así Mardoqueo y Ester tuvieron que decidirse a actuar. No podemos comprender cómo ambas cosas puedan ser reales al mismo tiempo, y aun así lo son. Dios decide obrar por medio de aquellos que están deseosos de actuar para El. Debemos orar como si todo dependiera de Dios y actuar como si todo dependiera de nosotros. Debemos evitar los dos extremos: no hacer nada y sentir que debemos hacerlo todo.
