Amós 4:6 Os hice estar a diente limpio en todas vuestras ciudades, y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.
Una serie de «desastres naturales» (hambrunas, sequía, pérdidas de cosechas, plagas, guerras, calamidades naturales de distinto tipo) fueron utilizados por Dios para alertar al pueblo de su pecado, pero ello no había dado resultado. No os volvisteis a mí , dijo Jehová.
Os hice estar a diente limpio : Tenían limpios los dientes porque no había nada que comer.
Sin importar la forma en la que Dios le advirtió al pueblo, por medio del hambre, la sequía, las plagas, las langostas y la guerra, todavía seguían ignorándolo. Como los israelitas se negaban a recibir el mensaje de Dios, tendrían que vérselas con El cara a cara en el juicio. Ya no pasarían más por alto a Dios; tendrían que enfrentarse al Unico que rechazaron, al que no quisieron obedecer cuando les ordenó que cuidaran a los pobres. Algún día cada uno nos enfrentaremos a Dios cara a cara para rendir cuentas de lo que hemos hecho o de lo que nos hemos negado a hacer. ¿Está preparado para enfrentarse con El?
Amós 4:7 También os detuve la lluvia tres meses antes de la siega; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; sobre una parte llovió, y la parte sobre la cual no llovió, se secó.
Amós 4:8 Y venían dos o tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se saciaban; con todo, no os volvisteis a mí, dice Jehová.
saciaban, sabea : Estar saciado, lleno o satisfecho a plenitud. Este verbo aparece cerca de 100 veces. Encontramos vocablos afines en Genesis 41:29, donde se habla de siete años de «plenitud»; en Job 42:17, donde éste muere satisfecho, luego de haber disfrutado de una larga vida («lleno de días»); en el Salmo 16:11, la plenitud del gozo se encuentra en la presencia divina; y en Isaias 23:18, donde se nos dice que el pueblo de Dios comería hasta saciarse. El uso más común de sabea se aplica a comer o beber hasta saciarse. De acuerdo con Proverbios 27:20, hay dos cosas que nunca se satisfacen: el infierno y los ojos humanos.
Amós 4:9 Os herí con viento solano y con oruga; la langosta devoró vuestros muchos huertos y vuestras viñas, y vuestros higuerales y vuestros olivares; pero nunca os volvisteis a mí, dice Jehová.
Amós 4:10 Envié contra vosotros mortandad tal como en Egipto; maté a espada a vuestros jóvenes, con cautiverio de vuestros caballos, e hice subir el hedor de vuestros campamentos hasta vuestras narices; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.
Amós 4:11 Os trastorné como cuando Dios trastornó a Sodoma y a Gomorra, y fuisteis como tizón escapado del fuego; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.
Sodoma y Gomorra fueron totalmente destruidas con azufre y fuego caídos del cielo
Amós 4:12 Por tanto, de esta manera te haré a ti, oh Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel.
Prepárate para venir al encuentro de tu Dios : Como Israel no había retornado a Dios, éste se llegaría a ellos en juicio. Se trata de una advertencia solemne.
Amós 4:13 Porque he aquí, el que forma los montes, y crea el viento, y anuncia al hombre su pensamiento; el que hace de las tinieblas mañana, y pasa sobre las alturas de la tierra; Jehová Dios de los ejércitos es su nombre.
Amós inserta una parte de un himno aquí, en 5.8, 9 y 9.5, 6. Los tres concluyen con el mismo verso: Jehová . . . es su nombre . Todo da testimonio de Dios como creador y sostenedor.
