La elección de los levitas
Los nombres de los lugares de las paradas de los israelitas en el desierto aparecen en Números, pero con un orden diferente al de Deuteronomio. El nombre Beerotbenejaacán significa “las fuentes de los hijos de Jaacán”. Ninguno de los lugares mencionados en este itinerario han sido identificados positivamente.
Según esto Aarón murió en Mosera, pero Números declara que Aarón murió en el monte Hor. La proximidad de la declaración de la muerte de Aarón con los eventos relacionados con la adoración del becerro de oro puede dejar la falsa impresión de que Aarón murió como consecuencia de su participación en la idolatría de Israel. Aarón murió en la frontera de Edom, 40 años después de la salida de Egipto, a la edad de 123 años. Aarón sobrevivió la apostasía de Israel por causa de la oración de Moisés. Además de perdonar su pecado, el Señor restauró el sacerdocio de Aarón y permitió que su hijo Eleazar fuera su sucesor. Por la fidelidad de la tribu de Leví, los levitas fueron separados para el sacerdocio y para cargar el arca del pacto.
La separación de los levitas para el ministerio no sigue un orden cronológico. Se sugiere que los levitas fueron separados para el sacerdocio después de la muerte de Aarón, mientras que Numeros declara que fueron designados ayudantes de Aarón mientras él todavía estaba vivo. El AT enseña que los levitas fueron separados para servir en el templo, para cargar el arca, para bendecir el pueblo, para enseñar la torah de Jehová y para quemar incienso delante del altar. Por cuanto el ministerio de los levitas sería delante de Jehová, ellos no recibieron una porción de la tierra como su herencia. La declaración Jehová es su heredad significa que los levitas recibirían su sostén de las ofrendas que el pueblo presentaban en los santuarios. La promesa de Jehová a los levitas fue hecha a Aarón y su descendencia, pero la promesa fue extendida a los miembros de la tribu de Leví.
La intercesión de Moisés
Esta referencia a la oración intercesora de Moisés se remonta al ayuno mencionado, la oración contestada. El resultado de la intervención de Moisés fue que Israel no fue destruido, aun cuando Jehová había prometido destruirlos. Dios mandó a Moisés que marchara con el pueblo en dirección a la tierra prometida. Este versículo reafirma que la promesa de Jehová que había sido hecha a los patriarcas permanecía firme, a pesar de la rebelión de Israel.
Exhortación a la obediencia
Esta exhortación a la obediencia sirve como una conclusión de la enumeración de las rebeliones de Israel y precede la presentación del código deuteronómico. La exhortación repite los mismos temas presentados en previas exhortaciones y vuelve a enfatizar lo que los israelitas tienen que hacer para evitar la idolatría. Israel tiene que temer a Dios, amarle y servirle con reverencia y obedecer sus mandamientos.
Desde el principio Moisés ha estado usando el pasado para ayudar al pueblo a entender la necesidad de ser obediente a las palabras de Jehová. Ahora Moisés concluye su exhortación demandando del pueblo que tema y ame a Jehová.
