Debido a la soberanía de Jehová como el supremo Dios y defensor de los indefensos, Israel tenía que circuncidar su corazón y no endurecer su cerviz. En Israel la circuncisión era la señal de la membresía de un israelita en la comunidad del pacto. El autor de Deuteronomio usa la circuncisión en un contexto espiritual para describir la dedicación personal a Jehová. La metáfora del corazón incircunciso aparece en el contexto de la rebelión de Israel. Un corazón incircunciso está cerrado y no puede recibir la palabra de Jehová.
“Circuncidar el corazón” es ser obediente a la ley, es responder a la voz de Jehová. Circuncidar el corazón significa el cambio interior en la vida de cada persona que produce amor hacia Jehová. “Endurecer la cerviz” es resistir la voluntad de Dios. Como seguidores del Dios supremo y del Señor de la creación, Israel debía circuncidar su corazón y obedecer las leyes y los decretos de Jehová.
La tercera razón que el autor de Deuteronomio usó para motivar a Israel a ser fiel a Jehová fue la obra redentora que Jehová había hecho por Israel. Es prácticamente una repetición del v. 12. Esta repetición sirve para enfatizar los elementos esenciales en la relación entre Israel y Dios. Israel debe obedecer a Jehová y ser fiel a su ley porque él es el Dios que ha hecho por ti estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto. Jehová había liberado a Israel de Egipto, protegido al pueblo en el desierto, engrandecido la nación y ahora iba a darles la tierra prometida. Como una demostración de su gratitud hacia Jehová, Israel tenía que alabarlo. La adoración de Dios en Israel era una expresión personal de cada israelita al Dios que les había redimido de la servidumbre de Egipto.
Verdades prácticas
1. En la vida personal podemos buscar maneras de ayudar a los que tienen necesidades especiales.
2. La iglesia debe sentir una responsabilidad especial por los huérfanos y viudas.
3. Como ciudadanos debemos apoyar estructuras que son justas en cuanto a los desafortunados.
