Las demandas de Jehová
Este catálogo de las demandas de Dios sigue la narrativa de la apostasía de Israel y de la gracia divina, y sirve como base para la enumeración de las demandas divinas. En respuesta a la pregunta retórica, ¿qué exige Jehová de Israel? Moisés presenta cinco requisitos necesarios para una relación íntima y personal con Dios. Estos requisitos aparecen varias veces en los sermones de Moisés y en contextos diferentes en las exhortaciones a Israel: que temas a Jehová su Dios; que andes en sus caminos; que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón; y sirvas a Jehová tu Dios… con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová. Estas cinco demandas inculcan en la mente y en el corazón de cada israelita la importancia de la completa fidelidad al Dios del pacto. Cada demanda es un aspecto diferente de la actitud de amor y reverencia hacia Dios; cada demanda representa lo que significa tener sólo a Jehová como el Dios de Israel.
El autor del libro presenta tres razones para motivar al pueblo a la fidelidad completa a Jehová. El primer motivo es la elección de Israel como un pueblo especial. La razón por la que Israel debe amar a Dios y obedecer sus leyes es por la elección de los patriarcas. Aun cuando Jehová es Señor de toda la creación y de todo el universo, él escogió a un grupo insignificante de personas de entre todas las naciones de la tierra para hacer de ellos un pueblo especial. Pero el amor de Dios hacia Israel requiere de Israel una misma respuesta de amor.
La locución cielos de los cielos en hebreo es un superlativo y significa “el cielo más alto”. Estas palabras hablan del dominio universal de Jehová y sirven para ilustrar la grandeza del amor de Dios. Jehová es Señor de toda la creación, pero en su condescendencia él escogió a Israel para establecer una relación especial con ellos.
La segunda razón usada para motivar la fidelidad de Israel, es la soberanía de Jehová. Los títulos que aparecen para describir al Dios de Israel enfatizan la soberanía, la majestad y la supremacía de Jehová como el Dios del universo. Las dos expresiones Dios de dioses y Señor de señores son superlativos usados para enseñar que Jehová es Dios supremo y el único Señor. La atribución poderoso y temible es una referencia a la acción de Jehová en la liberación de Israel de Egipto. Como Señor del universo y juez de toda la creación, Jehová es un Dios justo e imparcial, que no recibe soborno. La justicia de Dios se manifiesta principalmente en la administración de la justicia hacia los pobres, los oprimidos y todas las personas que son despreciadas por los poderosos de la tierra. El huérfano y la viuda eran personas débiles socialy económicamente y por eso, estaban bajo la providencia especial de Jehová. Los extranjeros o gerim eran los emigrantes y forasteros, personas que no poseían ciudadanía en Israel. Ellos no tenían estado jurídico en la sociedad israelita y por lo tanto necesitaban de la protección de la comunidad. El huérfano, la viuda y el extranjero representaban a las personas desvalidas en la sociedad israelita. Dado que este grupo de personas no tenían poder político o fuerza económica en Israel, estaban a merced de los poderosos que los oprimían. Por esta razón, el libro de Deuteronomio y los otros libros del AT presentan a Jehová como el defensor de los oprimidos.
