Todos estos argumentos vencieron toda resistencia que pudieran poner los parientes de Rebeca, y la conceden para esposa de Isaac. Ante esta respuesta propicia, el siervo hace lo siguiente: Primero, adora a Dios pública y visiblemente indicando gratitud. Segundo, otorga preciosos regalos a Rebeca, a su madre y a su hermano. La dote concedida indica seguridad de riqueza y cumplimiento del requisito legal en el otorgamiento de esposa. Tercero, al día siguiente el siervo pide partir para Canaán. Este pedido se debía seguramente al apresuramiento en traer las buenas nuevas a Isaac y algo también en evitar toda posibilidad de impedimento que pudiera surgir durante los diez días de despedida según la costumbre del lugar. La decisión final se la dejan a Rebeca, quien con firmeza y determinación escoge ir inmediatamente a Canaán. La familia la despide concediéndole la compañía de su nodriza y bendiciéndola.
Finalmente se llega a la consumación del matrimonio entre Isaac y Rebeca. El encuentro inicial tiene lugar en el campo, cerca del pozo del Viviente donde Agar fue encontrada por el ángel en el Néguev. Rebeca demuestra respeto y modestia al encontrarse por primera vez con Isaac. El siervo informa a Isaac todo lo acontecido. Luego Isaac acepta a Rebeca como su esposa. Varios detalles que se mencionan son muy importantes como normativos en una relación marital. Primero, Isaac lleva a Rebeca a la tienda de Sara, otorgándole el lugar propio y privilegiado que corresponde a un cónyuge. Segundo, toma a Rebeca como su mujer, consumándose así físicamente el matrimonio. Tercero, Isaac se compromete a amar a Rebeca. Esto se refiere necesariamente al amor sentimental o romántico, ingrediente importante en toda relación conyugal. Pero más que eso, se refiere a una decisión voluntaria, intencional, continua y progresiva de convivir en relaciones físicas, sociales, emocionales y espirituales apropiadas con la cónyuge escogida. Esta relación es exclusiva y substituye en lealtad y satisfacción a toda otra relación humana.
Verdades prácticas Isaac la introdujo en la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca, que vino a ser su mujer; y él la amó. Así se consoló Isaac después de la muerte de su madre.
Del matrimonio entre Isaac y Rebeca hay varias enseñanzas que podemos aprender:
1. Comenzaron su matrimonio saturado de la dirección del Señor y es evidente que Isaac amó a Rebeca; ella también le correspondió por lo menos hasta que nacieron sus dos hijos: Esaú y Jacob.
2. Ellos fueron una pareja que Dios adoptó para ser recipientes de las promesas dadas a Abraham. Ese hecho les daba un sentido de misión.
3. Isaac y Rebeca con mucha frecuencia vivieron por el principio que dice que el fin justifica los medios y ese principio en términos del reino de Dios puede ser una falacia.
4. Muchas veces Isaac y Rebeca trataron de evadir las situaciones difíciles por medio de decir mentiras.
5. Ambos cometieron el error de seleccionar a uno de sus hijos como su «favorito» y eso produjo división entre ellos y entre sus hijos.
6. Dios mantuvo sus promesas y permaneció fiel a esta pareja a pesar de sus fracasos.
7. Dios tiene un plan que es más grande que nosotros y es por su gracia que llegamos a ser parte de ese plan. Debemos cuidar que desempeñemos bien nuestra parte.
8. Un estado de ánimo negativo por parte de uno de los cónyuges genera una energía negativa en las relaciones matrimoniales.
Con este matrimonio, se asegura una descendencia dentro de los términos y condiciones del pacto.
Rebeca
Algunas personas son emprendedoras. Ayudan a echar a andar las cosas. Rebeca se distinguiría muy fácilmente en este grupo. Su vida se caracterizaba por la iniciativa. Cuando veía una necesidad ponía manos a la obra, aun cuando la acción no fuera siempre la correcta.
Fue la iniciativa de Rebeca lo que primeramente llamó la atención de Eliezer, el siervo que Abraham envió para buscar esposa para Isaac. Era una cortesía común dar de beber a un extraño, pero se requería de carácter para ir a buscar agua para diez camellos sedientos. Más tarde después de escuchar los detalles de la misión de Eliezer, Rebeca estuvo dispuesta de inmediato a ser la esposa de Isaac.
Algunos sucesos posteriores nos ayudan a ver cómo una iniciativa puede ir mal encaminada. Rebeca estaba consciente de que el plan de Dios sería canalizado a través de Jacob, no de Esaú. Así que no sólo convirtió a Jacob en su favorito, sino que hasta planeó la forma de asegurar que este fuera más importante que su hermano mellizo mayor. Isaac prefería a Esaú. Esto creó un conflicto en la pareja. Rebeca se sintió con derecho a engañar a su esposo cuando llegó el momento de bendecir a sus hijos, y su ingenioso plan se ejecutó a la perfección.
Casi siempre tratamos de justificar nuestras acciones. A menudo tratamos de añadir la aprobación de Dios a nuestras acciones. Si bien es cierto que nuestras acciones no obstaculizan el plan de Dios, también es cierto que somos responsables de nuestras acciones y siempre debemos de tener cuidado con nuestros motivos. Cuando medita en un plan de acción, ¿está usted simplemente buscando el sello de la aprobación de Dios en algo que ya decidió hacer, o está dispuesto a declinar ese plan si los principios y mandamientos de la Palabra de Dios se contraponen a esa acción? La iniciativa y la acción son admirables y correctas cuando son controladas por la sabiduría de Dios.
Rebeca: Cuando veía una necesidad, actuaba inmediatamente; Siempre estaba orientada a la perfección; Mas tenía sus debilidades y cometía sus errores: Su iniciativa no siempre se encontraba balanceada con su sabiduría; Favoreció a uno de sus hijos; Engañó a su esposo
De su vida apredemos que: Nuestras acciones deben ser guiadas por la Palabra de Dios; Dios utiliza en sus planes hasta nuestros errores; El favoritismo de los padres daña a la familia
Habitó en Harán, Canaán siendo de ocupación: Esposa, madre, ama de casa, nieta de Nacor y Milca. Hija Betuel. Esposa de Isaac. Hermana deLabán. Madre de los mellizos Esaú y Jacob.
