Isaías 30:8 Ahora ve, escríbelo en una tablilla delante de ellos y grábalo en un rollo, para que sirva en el día postrero como testigo para siempre.
Isaías 30:9 Porque este es un pueblo rebelde, hijos falsos, hijos que no quieren escuchar la instrucción del Señor;
Isaías 30:10 que dicen a los videntes: No veáis visiones; y a los profetas: No nos profeticéis lo que es recto, decidnos palabras agradables, profetizad ilusiones.
Quizás algunas personas en Judá buscaron refugio en Egipto. En su deseo de seguridad, quisieron escuchar buenas noticias. No recibieron con agrado la verdad que proclamaban los profetas de Dios. A menudo la verdad nos incomoda. Preferimos mentiras e ilusiones cuando nos hacen sentir más seguros. Es mucho mejor enfrentar la realidad que vivir una mentira. No se sienta a gusto con algo que lo haga sentir bien, pero que no es verdad.
Isaías 30:11 Apartaos del camino, desviaos de la senda, no oigamos más acerca del Santo de Israel.
Isaías 30:12 Por tanto, así dice el Santo de Israel: Ya que habéis desechado esta palabra, y habéis confiado en la opresión y en el engaño, y os habéis apoyado en ellos,
Que Judá confiase en los corceles veloces de Egipto en lugar de Jehová, la dejaría sola como mástil en la cumbre de un monte
Isaías 30:13 por eso esta iniquidad será para vosotros como muro agrietado a punto de caer, como abultamiento en una pared alta, cuya caída viene de repente, en un instante.
Isaías 30:14 Su caída es como el romper de una vasija de alfarero, despedazada sin piedad; no se halla entre sus pedazos ni un tiesto para tomar fuego del hogar o para sacar agua de una cisterna.
Isaías 30:15 Porque así ha dicho el Señor Dios, el Santo de Israel: En arrepentimiento y en reposo seréis salvos; en quietud y confianza está vuestro poder. Pero no quisisteis,
Dios advirtió a Judá que volverse a Egipto y a otras naciones para adquirir fuerza militar, no la salvaría. Solo Dios podía hacerlo. Debieron esperar en El «en quietud y en confianza». Ninguna cantidad de palabras imprudentes ni actividades precipitadas podía acelerar el gran designio de Dios. No tenemos otra cosa que decir a Dios que gracias. La salvación viene solo de El. Debido a que nos ha salvado, podemos confiar en El y permanecer tranquilos con la confianza de que nos dará las fuerzas para enfrentar las dificultades de la vida. Deberíamos echar a un lado nuestro esfuerzo interminable por cuidarnos y permitirle actuar a El.
Isaías 30:16 y dijisteis: No, porque huiremos a caballo. Por tanto, huiréis. Y: Sobre corceles veloces cabalgaremos. Por tanto, serán veloces los que os persiguen.
Isaías 30:17 Mil huirán ante la amenaza de uno solo, ante la amenaza de cinco huiréis; hasta que seáis dejados como una enseña en la cima de un monte, y como señal sobre una colina.
Isaías 30:18 Por tanto, el Señor espera para tener piedad de vosotros, y por eso se levantará para tener compasión de vosotros. Porque el Señor es un Dios de justicia; ¡cuán bienaventurados son todos los que en El esperan!
Para tener piedad de vosotros : En lugar de juzgar a su pueblo, Jehová ansía bendecirlo. El día vendrá cuando el pueblo escuchará a maestros como Isaías y será guiado por la mano del Señor. Gracias a ello, abandonará la idolatría y hará suyo el culto verdadero. En aquel día toda la naturaleza se mostrará benigna y la gloria de Dios resplandecerá más que el sol .
