Logo

Isaías 39: Los enviados de Babilonia

Una Publicación escrita por uno de esos ángeles que se encuentran por doquier que nos prestan sus alas cuando se nos olvida cómo volar. Conviértete en uno de ellos y compártela. Será de Bendición para ti y para el que la reciba.

Isaías 39:1  Ezequías recibe a los enviados de Babilonia[a] (2 R 20.12-19; 2 Cr 32.27-31) En aquel tiempo, Merodac-baladán hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió cartas y presentes a Ezequías, porque supo que había estado enfermo y que se había restablecido.

Merodac – baladán : Significa «El dios Marduk ha concedido un heredero». Murió aproximadamente en el 695 a.C.

Este capítulo relata lo que fue el gran error diplomático de Ezequías. Orgulloso de sus riquezas y poder militar, mostró a los emisarios de Babilonia todos los tesoros y armamento de Judá. Isaías condenó a Ezequías y predijo que un día Babilonia se llevaría todas las riquezas junto al pueblo cautivo. La profecía se cumplió 100 años más tarde, exactamente como Isaías había predicho. En lugar de arrepentirse de su equivocación, el rey solamente comentó que por lo menos él tendría paz durante su reinado.

Merodac-baladán, un príncipe babilonio, planeaba una revuelta contra Asiria y estaba formando una alianza. Quizás esperaba convencer a Ezequías para que se uniera a esta alianza contra Asiria. Ezequías, al sentirse honrado por su atención y tal vez porque le agradaba un poco la propuesta, mostró a los mensajeros babilonios sus bienes. Sin embargo, Isaías le advirtió que no confiara en Babilonia. Algún día se volvería en contra de Judá y devorarían la riqueza de Jerusalén.

Isaías 39:2  Se regocijó con ellos Ezequías y les mostró la casa de su tesoro: la plata y el oro, las especias, los ungüentos preciosos, toda su casa de armas y todo lo que se hallaba en sus tesoros. No hubo cosa en su casa y en todos sus dominios que Ezequías no les mostrara.

Isaías 39:3  Entonces el profeta Isaías vino al rey Ezequías y le dijo: –¿Qué dicen estos hombres y de dónde han venido a ti? Ezequías respondió: –De tierra muy lejana han venido a mí, de Babilonia.

Isaías 39:4  Dijo entonces: –¿Qué han visto en tu casa? Y dijo Ezequías: –Todo lo que hay en mi casa han visto; ninguna cosa hay en mis tesoros que no les haya mostrado.[b]

¿Qué tenía de malo mostrarle todo a los babilonios? Ezequías no pudo ver que los babilonios se convertirían en su siguiente amenaza y ellos, no los asirios, conquistarían su ciudad. Cuando Isaías le dijo que Babilonia algún día se llevaría todo, fue una profecía sorprendente debido a que Babilonia luchaba por liberarse de Asiria. La exhibición ególatra de Ezequías de su riqueza terrenal trajo sus propias consecuencias. Su respuesta pudo parecer un poco descarada, pero solo expresaba gratitud por la bendición de Dios de que la paz reinaría durante el curso de su vida y que su juicio no fuera más severo.

Isaías 39:5  Entonces dijo Isaías a Ezequías: –Oye palabra de Jehová de los ejércitos:

Isaías 39:6  “He aquí vienen días en que será llevado a Babilonia[c] todo lo que hay en tu casa, lo que tus padres han atesorado hasta hoy; ninguna cosa quedará, dice Jehová.

Isaías 39:7  De tus hijos que saldrán de ti y que habrás engendrado, tomarán, y serán eunucos en el palacio del rey de Babilonia”.

Deja una respuesta

Pastor Lionel

Evangelista. Autor de Vida de Jesús un Evangelio Armonizado; Sancocho Cristiano Vols.: I-IV y Bendiciones Cristianas Vols.: I y II. Libre entre los hombres, esclavo y siervo de Nuestro Señor Jesucristo

Comparte en tus Redes Favoritas

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Sermones

Ilustraciones

Estudia La Biblia

Pide información sobre Nuestra Alianza

Al enviar esta solicitud aceptas los Términos y Condiciones de ACPI PR