¿Quién me creó?
— ¿En quién confío siempre?
— ¿En quién busco la verdad suprema?
— ¿En quién busco la seguridad y la felicidad?
— ¿Quién está a cargo de mi futuro?
Isaías 43:26 Hazme recordar, discutamos juntos nuestro caso; habla tú para justificarte.
Isaías 43:27 Tu primer padre pecó, y tus voceros prevaricaron contra mí.
Isaías 43:28 Por tanto, profanaré a los príncipes del santuario, y entregaré a Jacob al anatema y a Israel al oprobio.
¿Por qué se manifestará el celo de Dios con la redención de Israel su siervo? La respuesta se expresa en 43:1b : Te he llamado por tu nombre; tú eres mío. Y en 43:4 dice: … ante mis ojos tú eres de gran estima, y eres honorable, y yo te amo…
En los versículos 5 al 7 se refiere al retorno de los cautivos de Israel de los cuatro extremos de la tierra (alusión al carácter mundial del imperio babilónico). En 43:8, en lugar de la formulación del Texto Masorético hotsí, haz salir, preferimos la formulación de los Rollos del mar Muerto que tienen: Haré salir, pues es Dios mismo quien hace salir a su pueblo de Babilonia. El retorno de Israel a su tierra no constituye un movimiento puramente ideológico y político, ya que como lo indica el versículo 8, Israel permanece ciego y sordo, es decir, inconsciente frente a la naturaleza de estos acontecimientos históricos. Es un hecho de Dios, y por eso mismo Israel como siervo de Jehová es su testigo en la historia y en el conflicto de la fe monoteísta con la concepción politeísta e idólatra de la historia. Y el testigo, antes de testificar, ha de ser un convencido de su fe en el Dios único. Por eso Dios ha hecho que Israel presencie una historia articulada y dirigida por el Dios supremo: … para que me conozcáis y me creáis, a fin de que entendáis que Yo Soy.
En los versículos 14-21 se especifica que es de Babilonia que Israel habría de ser rescatado tras los acontecimientos que ha desatado el surgimiento de Ciro y el imperio persa. En el versículo 14 se anuncia la caída de Babilonia y de los caldeos. El decreto es divino y su sello o firma aparece en el versículo 15, en la manera de la ratificación de las leyes de Dios en Levítico 18-26. Como en estos capítulos, en el versículo 15 se puede omitir el verbo soy.
En 43:16-21 se describe el retorno de Israel a su tierra después del cautiverio babilónico como un acontecimiento comparable sólo al éxodo de Israel de Egipto. Pero esta cosa nueva que Dios está a punto de hacer superará aquel acontecimiento de la historia pasada. La repetición de las maravillas del éxodo de Egipto en el éxodo de Babilonia es testimonio de que realmente Israel es el pueblo escogido y formado por Dios con el propósito de que en su carácter de siervo de Dios proclame su alabanza.
Títulos divinos:
Jehová, el que te creó; el que te formó. Nos dan un enfoque divino de la nación de Israel.
El Santo de Israel. Nos muestra que el Dios de Israel es apartado de todo mal, y que es distinto de cualquier otro.
Vuestro Redentor : El que rescató a la nación de la esclavitud de Egipto.
Vuestro Rey. Pone de relieve que Jehová como creador y redentor de Israel, es el que gobierna a la nación y la protege. En términos generales se puede decir que estos títulos destacan lo que Dios es y a la vez nos muestran la relación íntima que hay entre él y la nación de Israel.
