La sanidad mediante la expiación de Cristo, Sanidad Divina. Isaías 53 claramente enseña que la sanidad corporal está incluida en la obra expiatoria, el sufrimiento y la cruz de Cristo. Las palabras hebreas para «dolores» y «enfermedades» se refieren específicamente a la aflicción física. Esto se verifica en el hecho de que Mateo 8:17 dice que este texto de Isaías se cumple ejemplarmente en los actos de sanidad que efectuó Jesús.
Además, está claro que las palabras «llevó» y «sufrió» se refieren a la obra expiatoria de Jesús, porque son las mismas que se utilizan para describir a Cristo cargado con nuestros pecados. Estos textos vinculan inequívocamente la base de la provisión, tanto de nuestra salvación como de nuestra sanidad, con la obra expiatoria del Calvario. Sin embargo, ninguna de estas cosas se recibe automáticamente, porque ambas deben ser alcanzadas por la fe. La obra de Cristo en la cruz las pone a nuestra disposición, y las recibimos, según sea nuestra elección, mediante un acto sencillo de fe.
Por cierto, unos pocos alegan que la profecía de Isaías acerca de la enfermedad se cumplió completamente mediante las sanidades descritas en Mateo 8:17. Pero un examen más cuidadoso nos revela que la palabra «cumplir» se aplica a menudo a una acción que se extiende a lo largo de toda la era de la iglesia.
Llevó él nuestras enfermedades : Este verbo significa «tomar sobre sí mismo», o «llevar una carga»; una obvia referencia al sufrimiento vicario de Cristo. Nuestros dolores : Estas palabras aluden a enfermedades, tanto espirituales como físicas. Herido de Dios : El sufrimiento del Siervo es parte del plan de salvación de Dios.
Isaías 53:5 Mas El fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados.
¿Cómo podía una persona del Antiguo Testamento entender la idea de Cristo muriendo por nuestras culpas (rebeliones y pecados), en realidad cargando con el castigo que merecíamos? Los sacrificios sugerían esta idea, pero una cosa es matar a un cordero y otra muy distinta es pensar en el Siervo escogido de Dios ocupando el lugar del cordero. Pero Dios descorría a un costado la cortina del tiempo para permitir que la gente de la época de Isaías mirara más adelante hacia el sufrimiento del futuro Mesías y el perdón resultante que quedaría al alcance de toda la humanidad.
Rebeliones . . . pecados : La causa de su sacrificio vicario. Nuestras : El pronombre es enfático: Sufrió por los pecados y enfermedades de la humanidad. Llaga . . . curados : Pedro ve esto como una referencia a Cristo en la cruz.
Isaías 53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero el Señor hizo que cayera sobre El la iniquidad de todos nosotros.
Isaías habla acerca de cómo Israel se apartó del camino de Dios y lo compara a una oveja errante. Con todo, Dios enviaría al Mesías para hacerla volver al redil. Nosotros tenemos la oportunidad de mirar al pasado para ver y conocer la identidad del Mesías prometido, quien vino y murió por nuestros pecados. Pero si vemos todo lo que Jesús hizo y lo seguimos rechazando, cometemos un pecado más grande que los israelitas de la antigüedad, quienes no pudieron ver lo que nosotros vemos. ¿Le ha entregado su vida a Jesucristo, el “buen pastor” o sigue pareciéndose a la oveja errante?
