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Jeremías 30: Dios promete que los cautivos volverán

Jeremías 30:1  Palabra que vino a Jeremías de parte del Señor, diciendo:

Escrito en vísperas de la destrucción de Jerusalén, este libro de consolación contiene una profecía sobre la futura restauración de Israel (el reino del norte) y Judá (el reino del sur).

Los capítulos 30 y 31 muestran que Jeremías habló de esperanza y consuelo, así como de problemas y calamidades. El pueblo sería algún día restaurado en su tierra y Dios haría un nuevo pacto con ellos para reemplazar el que quebrantaron. En el mismo lugar en que en cierta ocasión pecaron y desobedecieron, algún día se arrepentirían y obedecerían.

Jeremías 30:2  Así dice el Señor, Dios de Israel: «Escribe en un libro todas las palabras que te he hablado.

Escríbete en un libro : La mayoría de las profecías se trasmitían al principio oralmente y sólo más tarde se ponían por escrito. En otra ocasión se instó a Jeremías a escribir su profecía porque no podía hacerlo en persona. La intención aquí es preservar la profecía para futuras generaciones.

Jeremías 30:3  «Porque, he aquí, vienen días»,–declara el Señor–»cuando restauraré el bienestar de mi pueblo, Israel y Judá.» El Señor dice: «También los haré volver a la tierra que di a sus padres, y la poseerán.»

Jeremías 30:4  Estas son las palabras que el Señor habló acerca de Israel y de Judá:

Jeremías 30:5  Porque así dice el Señor: «He oído voces de terror, de pánico, y no de paz.

Jeremías 30:6  «Preguntad ahora, y ved si da a luz el varón. ¿Por qué veo a todos los hombres con las manos sobre sus lomos, como muJeremías de parto y se han puesto pálidos todos los rostros?

MuJeremías que está de parto : Símbolo de la angustia.

Jeremías 30:7  «¡Ay! porque grande es aquel día, no hay otro semejante a él; es tiempo de angustia para Jacob, mas de ella será librado.

Tiempo de angustia para Jacob : Una alusión al Día del Señor, llamado «tiempo de angustia» en Daniel 2:1. Jacob era el otro nombre de Israel.

Jeremías 30:8  «Y acontecerá en aquel día»–declara el Señor de los ejércitos–»que quebraré el yugo de su cerviz y romperé sus coyundas, y extraños no lo esclavizarán más,

En aquel día : El día cuando el acontecimiento tenga lugar, cuando Dios intervenga en los asuntos de los seres humanos y las naciones. Tradicionalmente se le consideraba como un tiempo en el que Israel sería exaltado sobre las demás naciones, pero Amós e Isaías advierten que será un día de oscuridad y tristeza. También se le atribuye un significado escatológico; el principio del fin, y el establecimiento del reino de Dios sobre la tierra.

Jeremías 30:9  sino que servirán al Señor su Dios, y a David su rey, a quien yo levantaré para ellos.

David su rey : El Mesías, el descendiente de David. Al igual que Isaías, Jeremías asoció hechos del futuro cercano y del futuro lejano. Leer estas profecías es como mirar varios picos montañosos en una cordillera. Desde la distancia parecieran estar unidos, cuando en realidad los separan varios kilómetros. Jeremías presenta sucesos cercanos y distantes como si todos fueran a suceder muy pronto. Ve el cautiverio, pero también ve el día futuro cuando Cristo reinará para siempre. La referencia a David no es hacia el rey, sino a su famoso descendiente, el Mesías

Jeremías 30:10  «Así que tú no temas, siervo mío Jacob»–declara el Señor– «ni te atemorices, Israel; porque he aquí, te salvaré de lugar remoto, y a tu descendencia de la tierra de su cautiverio. Y volverá Jacob, y estará tranquilo y seguro, y nadie lo atemorizará.

Jeremías 30:11  «Porque yo estoy contigo»–declara el Señor–»para salvarte; pues acabaré con todas las naciones entre las que te he esparcido, pero no acabaré contigo, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo.»

Jeremías 30:12  Porque así dice el Señor: «Incurable es tu quebranto, y grave tu herida.

Aunque su herida parece ser incurable, a causa de la multitud de sus iniquidades, Israel será sanado y sus opresores consumidos.

Jeremías 30:13  No hay quien defienda tu causa; para una llaga hay cura, pero no hay mejoría para ti.

Jeremías 30:14  «Todos tus amantes te han olvidado, ya no te buscan; porque con herida de enemigo te han herido, con castigo de hombre cruel, por lo grande de tu iniquidad y lo numeroso de tus pecados.

Jeremías 30:15  «¿Por qué gritas a causa de tu quebranto? Tu dolor es incurable. Por lo grande de tu iniquidad y lo numeroso de tus pecados, te he hecho esto.

Judá protestó por su castigo, aun cuando el pecado que lo originó era escandaloso. Sin embargo, el castigo es una oportunidad para crecer, porque nos da conciencia de las consecuencias del pecado. El pueblo debió haberse preguntado cómo podía beneficiarse de sus errores. Recuérdelo la próxima vez que lo disciplinen.

Jeremías 30:16  «Por tanto, todos los que te devoran serán devorados, y todos tus adversarios, todos ellos, irán al cautiverio; todos los que te saquean serán saqueados, y a todos los que te despojan los daré al despojo.

Jeremías 30:17  «Porque yo te devolveré la salud, y te sanaré de tus heridas»–declara el Señor– «porque te han llamado desechada, diciendo: ‹Esta es Sion, nadie se preocupa por ella.›»

El lenguaje médico aquí nos trasmite la idea de que el pecado es mortal. Ser bueno o religioso no lo puede curar. Tenga cuidado de no depositar su confianza en curas infructuosas mientras que su pecado se extiende y le provoca dolor. Unicamente Dios puede curar la enfermedad del pecado, pero usted debe estar dispuesto a permitir que El lo haga.

Jeremías 30:18  Así dice el Señor: «He aquí, restauraré el bienestar de las tiendas de Jacob, y tendré misericordia de sus moradas; será reedificada la ciudad sobre sus ruinas, y el palacio se asentará como estaba.

Sobre su colina : Las ciudades eran frecuentemente reconstruidas sobre las ruinas de anteriores edificaciones y así se formaban las típicas colinas aplanadas llamadas «tells». Estas se formaban como producto de la acumulación de sucesivos asentamientos humanos.

Esta profecía de la reconstrucción de Jerusalén no se cumplió en su totalidad por la obra de Esdras, Nehemías ni Zorobabel. La ciudad se reconstruyó después del cautiverio, pero la restauración final ocurrirá cuando todos los creyentes se reúnan en el reino de Cristo. Esto incluirá edificios, personas, gobernantes.

Jeremías 30:19  «Saldrá de ellos canto de acción de gracias y voz de los que se divierten; los multiplicaré y no disminuirán, los honraré y no serán menospreciados.

Jeremías 30:20  «Y serán sus hijos como antes, su congregación delante de mí será confirmada, y castigaré a todos sus opresores.

Jeremías 30:21  «Será su guía uno de ellos, su gobernante de en medio de ellos saldrá, y lo haré acercarse y él se llegará a mí; porque ¿quién se atrevería a arriesgar su vida para llegarse a mí?»–declara el Señor.

De ella saldrá su príncipe : Alude al primero de los gobernantes judíos posteriores al exilio, pero cuando se le traducía al arameo en la sinagoga («targúmenes») se leía «Mesías», lo cual señalaba a Jesucristo, en quien se cumplió la promesa. Jesús combinaba en su persona los papeles de Sacerdote y Rey, y de acuerdo con esta condición tenía el legítimo derecho de acercarse a Dios. Irrumpir en la presencia de Dios sin autorización se pagaba con la muerte.

Este versículo se refiere a la restauración después del cautiverio en Babilonia, así como también a la restauración final bajo el reinado de Cristo.

Jeremías 30:22  «Y vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios.»

Jeremías 30:23  He aquí, la tempestad del Señor con furor ha salido; una tempestad devastadora descargará sobre la cabeza de los malvados.

Jeremías 30:24  La ardiente ira del Señor no se aplacará hasta que haya hecho y cumplido los propósitos de su corazón; en los postreros días entenderéis esto.

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