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Levítico 19: Leyes de santidad y de justicia

Lev 19:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:

Lev 19:2 Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios.(A)

Santos seréis : El pueblo debe imitar la santidad de Dios poniendo en práctica las normas que la reflejan. Este capítulo hace énfasis en numerosos mandamientos dados al pueblo sobre la vida religiosa, la buena vecindad, el respeto a los ancianos y a los extranjeros, y el comercio.

santos, qadosh: Apartado, dedicado a propósitos santos; santo, sagrado, limpio, moral o ceremonialmente puro. El verbo qadash significa «apartar algo o a alguien para un uso santo». La santidad implica tanto la separación de todo lo profano y contaminante, como la dedicación a todo lo santo y puro. La gente o aun los objetos, tales como el aceite de unción o los utensilios, pueden ser vistos como santos para el Señor. Levítico es el libro de la Biblia donde más énfasis se hace en la «santidad» y la «impureza». Se muestra que Dios desea que los sacerdotes puedan distinguir estos conceptos y sean capaces de enseñarle al pueblo a hacer lo mismo. La naturaleza, motivos, palabras, pensamientos y obras de Dios son completamente santas, por esto se le llama Qadosh «el Santo» o Qedosh Yisrael «el Santo de Israel». De ahí que 19.2 diga: «Qedoshim (Santos) seréis porque santo soy yo Jehová vuestro Dios».

Lev 19:3 Cada uno temerá a su madre y a su padre,(B) y mis días de reposo[a] guardaréis.(C) Yo Jehová vuestro Dios.

Lev 19:4 No os volveréis a los ídolos,(D) ni haréis para vosotros dioses de fundición.(E) Yo Jehová vuestro Dios.

Lev 19:5 Y cuando ofreciereis sacrificio de ofrenda de paz a Jehová, ofrecedlo de tal manera que seáis aceptos.

Lev 19:6 Será comido el día que lo ofreciereis, y el día siguiente; y lo que quedare para el tercer día, será quemado en el fuego.

Lev 19:7 Y si se comiere el día tercero, será abominación; no será acepto,

Lev 19:8 y el que lo comiere llevará su delito, por cuanto profanó lo santo de Jehová; y la tal persona será cortada de su pueblo.

Lev 19:9 Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el último rincón de ella, ni espigarás tu tierra segada.

Lev 19:10 Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás el fruto caído de tu viña; para el pobre y para el extranjero lo dejarás.(F) Yo Jehová vuestro Dios.

Esta ley era una protección para el pobre y el extranjero y un recordatorio de que la tierra pertenecía a Dios; las personas sólo la cuidaban. Leyes como estas mostraban la generosidad y liberalidad de Dios. Como pueblo de Dios, los israelitas tenían que reflejar su naturaleza y características en sus actitudes y acciones. Rut y Noemí fueron dos personas que se beneficiaron de esta ley misericordiosa.

Dios instruyó a los hebreos para que proveyeran para los necesitados. Les exigió que dejaran los bordes de sus campos sin cosechar, para proporcionar comida a los viajeros y a los pobres. Es muy fácil ignorar al pobre u olvidar a aquellos que tienen menos que nosotros. Pero Dios desea la generosidad. ¿En qué manera puede usted dejar los «bordes de sus campos» para aquellos que padecen necesidad?

Lev 19:11 No hurtaréis,(G) y no engañaréis(H) ni mentiréis el uno al otro.

Lev 19:12 Y no juraréis falsamente por mi nombre,(I) profanando así el nombre de tu Dios. Yo Jehová.

Lev 19:13 No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.(J)

Lev 19:14 No maldecirás al sordo, y delante del ciego no pondrás tropiezo,(K) sino que tendrás temor de tu Dios. Yo Jehová.

Lev 19:15 No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo.(L)

Lev 19:16 No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Jehová.

Lev 19:17 No aborrecerás a tu hermano en tu corazón; razonarás con tu prójimo, para que no participes de su pecado.

Lev 19:18 No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo.(M) Yo Jehová.

Amarás a tu prójimo como a ti mismo : La palabra «amor» (en hebreo ahav puede ser comprendida como «estima». El amor al prójimo comienza por la autoestima. Como resultado estimamos a nuestro prójimo. Esta regla general resume y satisface los demás mandamientos. Los sabios judíos Hillel y Akiva enseñan que dentro de esta ley están contenidas todas las otras leyes de la Escritura. Pablo cita este versículo de forma similar. Cuando Jesús invoca la regla de oro, que hace énfasis en prestar ayuda a otros en necesidad, explica que «esto es la ley y los profetas».

Lev 19:19 Mis estatutos guardarás. No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de hilos.(N)

Lev 19:20 Si un hombre yaciere con una mujer que fuere sierva desposada con alguno, y no estuviere rescatada, ni le hubiere sido dada libertad, ambos serán azotados; no morirán, por cuanto ella no es libre.

Lev 19:21 Y él traerá a Jehová, a la puerta del tabernáculo de reunión, un carnero en expiación por su culpa.

Lev 19:22 Y con el carnero de la expiación lo reconciliará el sacerdote delante de Jehová, por su pecado que cometió; y se le perdonará su pecado que ha cometido.

Lev 19:23 Y cuando entréis en la tierra, y plantéis toda clase de árboles frutales, consideraréis como incircunciso lo primero de su fruto; tres años os será incircunciso; su fruto no se comerá.

Lev 19:24 Y el cuarto año todo su fruto será consagrado en alabanzas a Jehová.

Lev 19:25 Mas al quinto año comeréis el fruto de él, para que os haga crecer su fruto. Yo Jehová vuestro Dios.

Lev 19:26 No comeréis cosa alguna con sangre.(O) No seréis agoreros, ni adivinos.(P)

Lev 19:27 No haréis tonsura en vuestras cabezas, ni dañaréis la punta de vuestra barba.

Lev 19:28 Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna.(Q) Yo Jehová.

Lev 19:29 No contaminarás a tu hija haciéndola fornicar,(R) para que no se prostituya la tierra y se llene de maldad.

Lev 19:30 Mis días de reposo[b] guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia. Yo Jehová.(S)

Lev 19:31 No os volváis a los encantadores ni a los adivinos;(T) no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.

Lev 19:32 Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.

A menudo la gente encuentra muy fácil descartar las opiniones de los ancianos y evitar visitarlos. Pero el que Dios haya ordenado a los israelitas que respetaran y honraran a los ancianos muestra la seriedad con la que debemos tomar la responsabilidad de respetar a las personas más viejas que nosotros. Su sabiduría obtenida por su experiencia puede librarnos de muchas caídas.

Lev 19:33 Cuando el extranjero morare con vosotros en vuestra tierra, no le oprimiréis.

Lev 19:34 Como a un natural de vosotros tendréis al extranjero que more entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.(U) Yo Jehová vuestro Dios.

¿Cómo se siente cuando se encuentra con extranjeros, especialmente aquellos que no hablan su idioma? ¿Se impacienta? ¿Piensa o actúa como si debieran regresarse por donde vinieron? ¿Se ve tentado a aprovecharse de ellos? Dios dice que trate a los extranjeros como trataría a sus conciudadanos, que los ame como se ama a sí mismo. En realidad, todos somos extranjeros en este mundo, ya que sólo es nuestro hogar temporal. Vea a los extraños, extranjeros y recién llegados como oportunidades para demostrar el amor de Dios.

El abnegado amor cristiano hacia los extranjeros.

Amor fraternal. En las eternas palabras de este texto, la Escritura claramente establece una guía definitiva sobre cómo interactuar con los extranjeros. El espíritu de estas enseñanzas recorre toda la Biblia. Dios espera que nos relacionemos con los extranjeros en un espíritu desinteresado, profundo, servicial y lleno de amor cristiano. Recuerda a su pueblo que ellos, quienes una vez fueron extranjeros en Egipto, deberían, más que nadie, tener presente lo que se siente al ser tratados como extranjeros. La primera lección consiste en no olvidar cómo se siente el rechazo y nunca dar lugar a ello. Sus instrucciones sobre el tratamiento a extranjeros contradicen lo que normalmente sucede en el mundo. El Señor dice que cuando un extranjero llega a nuestro hogar debe ser recibido como uno «que ha nacido entre ustedes», es decir, ¡como parte de la familia! Teniendo en cuenta que los judíos le daban gran importancia al linaje familiar, estas enseñanzas divinas ejercían un gran impacto sobre ellos. Así se enfatizaba lo que representaba el ser extranjero a la vista de Dios. La segunda lección nos recuerda que toda la humanidad es una gran familia. Trata a los demás de esa manera.

Lev 19:35 No hagáis injusticia en juicio, en medida de tierra, en peso ni en otra medida.

No…» Algunas personas creen que la Biblia no es más que eso, el libro de los «no». Pero Jesús resumió hábilmente todas estas reglas cuando dijo que amara a Dios con todo su corazón y a su prójimo como a usted mismo. A estos los llamó los más grandes mandamientos o reglas de todos. Si cumplimos el simple mandato de Jesús, nos encontraremos cumpliendo todas las otras leyes.

Lev 19:36 Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis.(V) Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.

Lev 19:37 Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra. Yo Jehová.

Mandamientos relativos a la santidad.

Se puede llamar el corazón del libro de Levítico. Tiene el mandato a ser santo. El capítulo contiene 16 mandamientos que enseñan cómo ser santos.

La introducción al capítulo dice a Moisés: Habla a toda la congregación… Esta frase aparece solamente una vez más en el Pentateuco, en la presentación de la Pascua. Indica leyes sumamente importantes.

Sed santos… es el primer mandamiento. La razón para ser santo es Porque yo… soy santo. Para presentarse ante Jehová uno tiene que ser santo. “Ser santo” es la manera en que debe vivir. Es importante notar que la santidad es una vida ordenada y disciplinada y no una vida de confusión. La santidad está expresada en la vida moral. La vida santa no es una idea mística ni es la vida apartada del mundo, sino es mantener una vida pura en el mundo. Pedro cita este versículo. El quiere decirles a los cristianos que su vida deber ser distinta. Como Cristo dice, están en el mundo pero no son del mundo.

El resto del capítulo da reglas de santidad. Estas reglas tienen que ver con los diez mandamientos. Todos los mandamientos están mencionados aquí. El capítulo está dividido en tres partes: leyes religiosas; leyes sociales; otras leyes.

Mezclado con los mandamientos aparece la frase: Yo, Jehová, vuestro Dios. La frase no es solamente para dar un refrán que divide las secciones, mas es la motivación para cumplir con el mandato de santidad.

Las leyes religiosas son las primeras. El primer mandamiento aquí es honrar, o respetar a los padres. Es un deber religioso. Dios estableció la familia. Es parte de su orden en el mundo. Luego viene la ley de guardar los sábados. Sábados, es plural, se refiere a todos los días religiosos. Ni os hagáis dioses, es decir, no participar en ningún tipo de idolatría. Se incluye la idea de que ni deben ponerse en posición de ser tentados por la idolatría. Luego hay un mandato en forma positiva: ofrezca los sacrificios en una manera digna de Jehová. Este mandato sigue las reglas dadas. Pablo dice que Dios no es Dios de desorden. Todo el sistema (o ritual) de la adoración enfatiza que deben acercarse a Dios en orden, sin confusión. La adoración del cristiano debe ser presentada en forma digna de nuestro Dios, no en confusión. Este concepto del AT se ve también en el NT.

Finalmente, hay un mandato que parece ser de la vida social: dejar comida en el campo para los pobres. Aunque esto tiene que ver con las leyes sociales, aparece con las leyes religiosas. Es nuestro deber ante Dios ayudar a los pobres. Los pobres siempre estaban en la calle y el campo buscando comida. Hay que dejar algo para ellos. Era una especie de programa social.

Las leyes sociales siguen. Tienen implicaciones religiosas, porque la vida es una unidad. La primera ley social trata de la honestidad. Hay cuatro palabras importantes aquí: robar, mentir, engañar, jurar falsamente profanando el nombre de Dios. Las primeras tres tratan de relaciones honestas con el prójimo. La cuarta tiene que ver con la honestidad para con Dios: No juraréis… por mi nombre.

No explotar a tu prójimo. Explotar al prójimo puede ser por oprimir, robar, guardar el salario, maldecir al sordo o poner tropiezo delante del ciego. Estas leyes dicen que la persona que está en posición de ventaja no debe aprovecharse del otro. Justicia en el juicio, o sea en el tribunal, es un mandamiento importante para mantener un orden social. Se debe tratar a todos igualmente, sea pobre o rico, humilde o poderoso. No favorecer al pobre porque es pobre, ni al rico porque puede devolverle un favor.

La actitud hacia el prójimo es sumamente importante. No aborrecerás en tu corazón… : Cristo enseña que guardar rencor en el corazón ya produce pecado, porque es la semilla de la acción. Pablo dice que la venganza pertenece a Dios. El principio básico para la relaciones interpersonales: … amarás a tu prójimo como a ti mismo. Jesucristo lo cita en para resumir los mandamientos porque el que ama a su prójimo va a cumplir con las reglas sociales y morales. Esta frase se repite varias veces en el NT porque es de gran importancia para el cristiano.

El resto del capítulo trata de varias reglas que se relacionan con las leyes religiosas y sociales. No harás… mezcla quiere decir que se debe seguir la organización natural que Dios ha puesto en su creación. Incluye reglas sobre animales: No harás copular dos animales… Hay reglas sobre las semillas: No sembrarás… con una mezcla… de semillas…. Contiene reglas sobre las telas: Tampoco te pondrás un… tejido con hilos de dos materiales distintos…

Siguen leyes en cuanto a la relación con una esclava. Se debe mantener una relación pura con la esclava; es decir, no tener relaciones sexuales con ella. La importancia de este mandato se ve por la inclusión de un sacrificio para el que no cumple. Este mandato aparece aquí porque en el mundo antiguo el esclavo era la propiedad de su dueño, tal como los animales. Pero para el hebreo, aunque fuera su propiedad, el esclavo era un ser humano y debía tratarse así.

Siguen leyes sobre toda clase de árboles frutales. La razón por esta regla era para que los árboles produjeran mejor. Es el segundo de cuatro mandatos en Levítico que tienen que ver con el futuro: Cuando hayáis entrado en la tierra… Indica que esta ley fue dada antes del establecimiento en Canaán.

Siguen leyes que tienen que ver con la participación en prácticas paganas. Primero, deben apartarse de las prácticas de adivinación y brujería. Después hay una ley en cuanto a la práctica de la prostitución sagrada. La prostitución sagrada era practicada en las religiones paganas de Canaán. Siempre era una tentación para Israel. Otro mandato era la práctica del espiritismo. Aquí trata del contacto con los muertos. La dependencia en Jehová es suficiente.

Las últimas leyes tienen que ver otra vez con la humanidad. Hay un mandato que tiene que ver con el respeto por los ancianos. Después, hay leyes en cuanto al trato con el extranjero que habitaba en medio de ellos. Deben tratarles con el mismo respeto que ellos desearían si fuesen extranjeros: Lo amarás como a ti mismo… El motivo es … porque extranjeros fuisteis… Hay un mandato en relación con la justicia en el comercio. Los profetas condenaron las medidas cortas. Esta regla puede tener aplicación al mundo moderno en cuanto a todas las maneras deshonestas para ganar dinero. El aprovecharse de otros para ganar dinero es una abominación ante Dios.

Deben guardar y practicar todos los estatutos de Jehová. Así es la manera para demostrar que es un pueblo santo y apartado a Jehová. Cuando Israel llegó a Sinaí, Jehová expresó su propósito para este pueblo. Uno de los propósitos era que fuera gente santa.

Joya bíblica No andarás calumniando en medio de tu pueblo.

Hablar mal de otra persona

Recuerdo haber leído años atrás en el libro Principios sociales de Jesús, de Walter Rauschenbush, lo siguiente:

«Hablar mal de otra persona es un triple crimen: Comete homicidio la persona que está hablando mal, comete el mismo homicidio en contra de quien está hablando, y está asesinando espiritualmente a la persona que le está escuchando.»

«Hablar mal de otra persona es un crimen espiritual, es negarle su valor, es destruir su propia alma.» Jesús declaró que el expresarse mal acerca de otro tiene categoría de homicidio. Dice: Habéis oído que fue dicho a los antiguos : “No cometerás homicidio”; y cualquiera que comete homicidio será culpable en el juicio. Pero yo os digo que todo el que se enoja con su hermano será culpable en el juicio. Cualquiera que le llama a su hermano “necio” será culpable ante el Sanedrín; y cualquiera que le llama ’fatuo’ será expuesto al infierno de fuego.

Pero yo os digo que en el día del juicio los hombres darán cuenta de toda palabra ociosa que hablen.

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